Tendencias, enfoques y modelos actuales sobre el ejercicio de la docencia y sobre los estilos de enseñanza y de formación de docentes
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
El ejercicio de la docencia es el corazón de la tarea educativa, es el punto en donde descansa el intercambio y la transmisión de conocimientos a través del vínculo profesor-alumnas/alumnos y en donde se rescata el principio antropológico de garantizar la herencia de los conocimientos y la cultura que la humanidad ha acumulado para delegarla o transmitirla de las generaciones viejas a las nuevas generaciones (Durkheim).
El ejercicio de la docencia ha evolucionado significativamente a partir de las exigencias del contexto en donde ésta se desarrolla y de los cambios y la demanda de los sujetos que asisten para aprender. Además, el avance tecnológico es un componente destacado que ofrece avances, por un lado, pero retrocesos y resistencias por el otro.
En este sentido, hemos pasado de un rol centrado en el currículum y en los contenidos a estudiarse a un nuevo rol, más flexible y dinámico, centrado en los sujetos y en sus necesidades. En este sentido, es importante estar alerta acerca de las nuevas tendencias en educación, en la tendencia de los modelos educativos que van apareciendo y en la concreción en el terreno de la práctica y en el ejercicio en el desempeño profesional de las y los docentes.
Una tendencia en educación es un escenario que está por venir; ahí se juntan tres atributos básicos: a) el deseo de una mejor educación, b) las necesidades de las y los sujetos en su proceso formativo, c) la pertinencia del contenido de la tendencia que se sugiere.
De la misma manera, toda tendencia educativa articula las ideas pedagógicas de vanguardia, el respeto y el reconocimiento de las experiencias docentes y el respeto, de igual manera, a las tradiciones educativas de una comunidad determinada.
En nuestro país y en nuestra entidad, existen dos grandes obstáculos para avanzar en cuanto a la implementación de tendencias educativas e ir a la vanguardia en educación. Aquí aparecen dichos obstáculos como de resistencias que se oponen para dar lugar al despliegue de tendencias educativas:
1. Una es la incapacidad de las autoridades educativas, tanto de manera central como en los estados, de ser sensibles a los cambios y la necesidad de implementar algunas transformaciones en educación, pertinentes y moderadas (esto sucede en el ámbito macrosistema). No se trata de que pasemos a tomar el cielo por asalto, pero sí de comenzar un proceso sostenido hacia el cambio.
2. La fuerte resistencia hacia el cambio en el profesorado; dicha resistencia está aderezada por las agencias y organismos sindicales, en donde la resistencia docente se inclina a su favor, ya que, de otra manera, a partir de la acción y las iniciativas de participación de las y los docentes, dichos dirigentes sindicales ya no estuvieran ahí, debido a que han contribuido a corporativizar el sistema (eso sucede en los ámbitos micro y meso del sistema).
De esta manera, los contenidos de las tendencias educativas combinan la innovación con el uso de la tecnología, al ver al avance tecnológico como un aliado y el regreso al sujeto que educa. De esta manera, reconozco los contenidos de las tenencias educativas de la siguiente manera:
a) Flexibilidad curricular a la vez de generar un alto nivel de autonomía desde las prácticas de las y los profesores. La flexibilidad curricular se opone a la rigidez de contenidos, métodos y procesos de enseñanza al reconocer la demanda del contexto y de los sujetos que ahí se educan. De esta manera y a partir de esta tendencia, se reconoce que todo docente está obligado a organizar el trabajo educativo a partir de estas sugerencias de flexibilidad curricular.
b) El uso del avance tecnológico como aliada de la práctica; asuntos como el uso de la IA, la digitalización de los escenarios escolares, el aula invertida y la utilización de plataformas para conectarse en línea, entre muchas otras cosas, presentan nuevas posibilidades para la realización de las prácticas y el desarrollo de las y los docentes. Sin embargo, cabe decir que el avance tecnológico en conjunto solo son herramientas de apoyo; no es posible dejar descansar toda la tarea educativa en su uso.
c) Los sujetos como elemento central de la tarea. Se reconoce una tendencia en el trabajo docente, a partir de centrar la mirada en los sujetos que educan y también en los que son educados. Centrar la tarea en las y los sujetos y no en el currículum, ni en los contenidos, ni tampoco en las prescripciones institucionales, abre la posibilidad de profundizar en el conocimiento de los sujetos situados y su tarea: en sus miedos, sus trayectorias, sus deseos y la posibilidad de desplegar un trabajo basado en principios humanistas de acción y de relación educativa.
d) Hacia la innovación. Una tendencia fundamental y que, incluso, se torna un componente transversal para toda la tarea, tiene que ver con el deseo, el proceso y las posibilidades hacia la innovación. La innovación docente de las prácticas educativas de y en la utilización de los medios y recursos en el contexto en donde cada quien se encuentra es una tendencia que ha estado presente desde hace mucho (Carbonell).
e) Flexibilizar y adaptar la práctica a las necesidades de los sujetos y de los contextos específicos. Esto que se le ha llamado enseñanza situada hoy suena con mayor fuerza como una alternativa al trabajo de miles de docentes, como alternativa al trabajo en el aula.
f) Garantizar la profesionalización en la formación de docentes del siglo XXI, que se caractericen por estar mejor preparados, profesionalizados, incentivados, motivados y que se garantice una mayor disposición al cambio y a la mejora.
g) Centrarse en el pensamiento del profesor. Por último, existe una tendencia educativa ligada con la docencia y con los estilos de enseñanza, cuyo contenido central está vinculado con el pensamiento del profesor, el brindar un mayor y mejor protagonismo al papel y a la tarea de las y los docentes a partir del fomento de los pensamientos crítico, sistémico, estratégico y de un docente que se habilite a investigar, a conocer y proponer de mejor manera estrategias de intervención hacia el cambio y hacia la mejora.
En todo lo aquí dicho, se reconoce que no se agotan las tendencias; hay muchas más y muchas de las aquí dichas ya han sido mencionadas y referenciadas en otros espacios; todo ello es verdad; por lo tanto, se concluye que las tendencias educativas se sintetizan en dos componentes básicos:
• En darle un mayor protagonismo a la tarea de las y los docentes.
• Y en educar en contexto, a partir de poder leer la realidad para responder a las exigencias del entorno y a las necesidades de quienes se educan (Freire).
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com
Como menciona el autor, Miguel Reynoso, en su presente artículo, es imperativo que los procesos educativos incorporen innovaciones en los currículos educativos propuestos tanto por las autoridades educativas como la Secretaría de Educación Pública, como por las instituciones de manera independiente.
La educación tradicional sigue rondando las planeaciones educativas, y por ende, las prácticas dentro del aula. Sin embargo, eso no significa que todos los aspectos de la educación tradicional sean totalmente negativos o contraproducentes, pues hay situaciones y contextos que la ameritan.
Una vez dicho esto, concuerdo con la necesidad de innovar los procesos educacionales, incluyendo a todos los actores como lo son, los profesores y los alumnos en sí, pues ¿Cómo podríamos guiar al alumno en su aprendizaje si no nos tomamos el tiempo de saber quién es y qué necesita?
Pero, viéndolo desde una realidad, las innovaciones deben estar bien planeadas, reguladas y empleadas por profesionales que cuenten con la preparación y el conocimiento para llevarlas a cabo, pues si se continúa trayendo proyectos sin informar ni capacitar a los docentes, que en este caso son los principales actores junto a los alumnos, al momento de prácticar los programas, estos se van a salir de control y pueden presentar resultados contrarios a los que se esperaban, como es el caso de la implicación de las nuevas tecnologías, que aunque se pensaron como grandes herramientas de apoyo dentro y fuera del aula, se han convertido en objeto de problemáticas que impactan directamente en los procesos cognitivos, etapas de desarrollo, formas de comunicar y en la capacidad de desarrollar actividades, desde las más simples como la comprensión de un texto, hasta la ejecución de labores profesionales futuras.
Considero que el autor hace una recapitulación pertinente sobre las tendencias educativas, ya que reconoce la necesidad de transitar de un modelo centrado en contenidos a uno centrado en los sujetos. De igual manera, hace énfasis en la importancia de la innovación y la adaptación a los contextos. Las tendencias educativas son vitales para el ámbito educativo, ya que permiten responder a las necesidades sociales del siglo XXI.
Las tendencias que podemos encontrar en un aréa educativa son imporantes y dificiles de ignorar, este artículo habla de varias y es interesante, nos informa y nos ayuda a entender cosas que en ocasiones queremos pasar por largo, pero es imposible.
Al leer este artículo comprendí que la docencia ya no puede verse como algo rígido o enfocado solo en contenidos, sino como una práctica que debe adaptarse a las necesidades de las personas que enseñan y aprenden. El autor menciona que el rol del docente ha evolucionado mucho, ya no se trata solo de transmitir conocimientos, sino de crear vínculos más cercanos con los estudiantes y responder a los cambios del contexto social y tecnológico.
Esto me hizo reflexionar sobre la importancia de que los maestros no solo dominen su materia, sino que también sepan interpretar la realidad de sus estudiantes, sus intereses y sus necesidades. Cuando un docente pone al sujeto en el centro, la educación se vuelve más significativa y humana. Además, creo que es esencial que los docentes estén abiertos al cambio, porque la forma en que aprendemos hoy no es la misma que hace unos años debido a la tecnología y otras exigencias sociales.
Me gusta la idea de que se habla un poco de todo lo que engloba a la docencia, pero hace mucho énfasis en las prácticas actuales pero si deja de lado al rol de las familias en la parte de las barreras. Ciertamente que la familia es el núcleo de la educación inicial se olvida de cierta manera al ingresar a la primaria o secundaria. Es cierto que la innovación, la creatividad, la motivación y el desarrollarse como buen docente o alumno si no se tiene el apoyo familiar no funciona todo lo demás.
Me resulta un artículo que dice mucha verdad, mencionado sobre temas como la IA, que esto solo sea una herramienta y no como un sustituto de las personas mucho menos de los docentes, y que en esta cuestión debemos revisar nuestras propias ideas y el modelo que tenemos si queremos ser educadores ¿Que tipo de educadores queremos ser? Que estrategias queremos o no usar.
Mi postura es ser un docente equilibrado es decir: usar estrategias nuevas pero sin dejar lo clásico atrás, mantener esa escencia de las lecturas en libros físicos, siempre con un enfoque adaptativo.
El artículo acierta al colocar a la docencia y a los sujetos en el centro de la tarea educativa, alejándose de una visión meramente técnica o curricular. Sin embargo, el verdadero reto no está en nombrar las tendencias, sino en hacerlas viables en un sistema atravesado por resistencias estructurales, decisiones políticas lentas y una cultura docente que, muchas veces, reproduce la inmovilidad. La flexibilidad, la innovación y el uso crítico de la tecnología solo tendrán sentido si van acompañados de condiciones reales de profesionalización y de una lectura honesta del contexto. De lo contrario, las tendencias corren el riesgo de quedarse en el discurso y no transformar la práctica.
Lo que más me llamó la atención del artículo fue la idea de que existen tendencias educativas que aportan nuevas formas de enseñar, como la flexibilidad curricular o el uso de herramientas tecnológicas, pero también resistencias que frenan estos cambios. El autor menciona que hay obstáculos tanto desde las autoridades como desde los mismos docentes, quienes a veces prefieren mantener prácticas tradicionales en lugar de innovar.
Personalmente, opino que la resistencia al cambio es uno de los mayores retos de la educación actual. Si los profesores y las instituciones no se atreven a experimentar con nuevas estrategias, corremos el riesgo de quedarnos atrapados en métodos que ya no responden a las necesidades reales de los estudiantes. Me parece que el artículo nos invita a ver a la docencia como un proceso dinámico, en donde la creatividad, la reflexión y la investigación deben formar parte del trabajo cotidiano del maestro.
Como menciona el autor, Miguel Reynoso, en su presente artículo, es imperativo que los procesos educativos incorporen innovaciones en los currículos educativos propuestos tanto por las autoridades educativas como la Secretaría de Educación Pública, como por las instituciones de manera independiente.
La educación tradicional sigue rondando las planeaciones educativas, y por ende, las prácticas dentro del aula. Sin embargo, eso no significa que todos los aspectos de la educación tradicional sean totalmente negativos o contraproducentes, pues hay situaciones y contextos que la ameritan.
Una vez dicho esto, concuerdo con la necesidad de innovar los procesos educacionales, incluyendo a todos los actores como lo son, los profesores y los alumnos en sí, pues ¿Cómo podríamos guiar al alumno en su aprendizaje si no nos tomamos el tiempo de saber quién es y qué necesita?
Pero, viéndolo desde una realidad, las innovaciones deben estar bien planeadas, reguladas y empleadas por profesionales que cuenten con la preparación y el conocimiento para llevarlas a cabo, pues si se continúa trayendo proyectos sin informar ni capacitar a los docentes, que en este caso son los principales actores junto a los alumnos, al momento de prácticar los programas, estos se van a salir de control y pueden presentar resultados contrarios a los que se esperaban, como es el caso de la implicación de las nuevas tecnologías, que aunque se pensaron como grandes herramientas de apoyo dentro y fuera del aula, se han convertido en objeto de problemáticas que impactan directamente en los procesos cognitivos, etapas de desarrollo, formas de comunicar y en la capacidad de desarrollar actividades, desde las más simples como la comprensión de un texto, hasta la ejecución de labores profesionales futuras.
Habría que preguntarnos ¿Qué personas se están formando, con qué criterios, si todo lo que hacen y piensan está determinado por lo que una máquina arrojó?
Lo que nos presenta el autor es muy importante porque no hace ver qué existen varias tendencias a las cuales nosotros como docentes nos vamos a enfrentar, considero que reconocerlas es importante para tener un gran panorama para adaptarnos ante cualquier situación en el contexto, ya que con ella podemos dar una enseñanza más eficiente y dejar un aprendizaje más significativo.
La vinculación del contenido con la realidad escolar está fragmentado, la teoría y la práctica, esto es un ejemplo del plan de estudios de la universidad que no ha cambiado siguen tomando en cuenta prácticas del pasado cuando las necesidades escolares ya evolucionaron estando en un constante cambio no se puede abordar la complejidad social, pero apesar de esto ¿es posible lograr eso? Y justamente con esto con los cambios constantes de las personas, innovación tecnológica y cambios de administración el peso recae en el docente tratando de mejorar la formación docente ante está situación, ¿es posible reestructurar las organizaciones organizativas o curriculares?
El artículo deja claro que la docencia debe dejar de ser una simple repetición de contenidos para convertirse en un acto profundamente humano y flexible. Aunque existen frenos graves, como la falta de sensibilidad de las autoridades y la resistencia política o sindical al cambio, la verdadera evolución está en la “enseñanza situada”: esa capacidad del maestro para adaptar lo que sabe a la realidad específica de sus alumnos. Al final, herramientas como la inteligencia artificial son valiosas, pero el corazón de la educación sigue siendo el vínculo entre personas, donde el docente recupera su protagonismo al conectar el conocimiento con las necesidades, miedos y deseos de quienes aprenden en su contexto real
Uno de los principales aciertos del artículo es reconocer que la docencia no es una práctica estática, sino histórica y situada. El paso de un modelo centrado en el currículum hacia uno centrado en los sujetos refleja una evolución coherente con las demandas contemporáneas. Esta transición implica una redefinición del rol docente: ya no solo como transmisor de contenidos, sino como mediador, orientador y profesional reflexivo.
El análisis sobre las tendencias educativas es pertinente, especialmente al señalar que no surgen de manera espontánea, sino que combinan deseo de mejora, necesidades formativas y pertinencia contextual. Resulta valioso que el texto no plantee la innovación como ruptura absoluta, sino como articulación entre ideas pedagógicas de vanguardia, experiencia docente y tradición comunitaria.
Me parece pertinente dar cuenta y plasmar esas realidades educativas y tendencias a las que nos estamos enfrentando e incluso aquellas que aún están por venir o evolucionar.
Es fundamental también considerar que cada autor, cada docente y cada estudiante, interpreta estas tendencias desde su propia experiencia, perspectiva y visión. Unificar o comprender cada tendencia solo con una perspectiva teórica puede resultar insuficiente si realmente no se analiza la implicación que cada una de estas tiene en un contexto real y práctico donde intervienen múltiples factores, actores y panoramas diversos.
Me resulta la interrogante de ¿Quién designa estas “nuevas tendencias”? ¿Quien estipula cuáles son las más pertinentes, las más adecuadas o las que mayor atención y análisis requiere?
Mucho se habla de cómo los docentes y estudiantes tienen que saber adaptarse de alguna manera a sus contextos, saber cómo gestionar la información que se nos presenta, pero que tanta disposición hay de las partes involucradas, es vital que exista una constante actualización de las nuevas tendencias y que los docentes tengan también la intención de llevarlas a la práctica, en cuestión de nosotros como estudiantes, ser conscientes de que las herramientas hacia nuestro aprendizaje las adquirimos de las mismas tendencias que vemos en las clases. La renuencia de las herramientas tecnológicas si causa una brecha, pero también es por la falta de capacitación y autocapacitación.
Considero también importante la tendencia hacia la neuroeducación, basándose en el funcionamiento cerebral, la plasticidad neuronal y las emociones, para entender cómo aprenden los estudiantes y que de esta forma la educación sea más un acompañamiento y menos una imposición. Sería interesante lograr reconocer que la emoción y la curiosidad son esenciales para el aprendizaje significativo y que esto guíe la práctica docente.
Coincido con la idea de que ya no basta con transmitir contenidos, sino que debemos asumir un rol más reflexivo, crítico y centrado en el estudiante. Además, me parece clave la idea de mantener una formación continua, ya que los cambios sociales y tecnológicos exigen docentes preparados, pero también comprometidos con el sentido humano y ético de la educación.
La innovación en la educación de México es algo que poco vemos a pesar de los intentos de los diferentes gobiernos por “cambiar” el sistema educativo, por ejemplo, la actual NEM. Se habla de cambios y mejoras en el papel, pero en la práctica y en la cotidianidad podemos darnos cuenta de que no es así, que sigue predominando un estilo de enseñanza tradicional, pero que tampoco hay organismos que se preocupen por capacitar o actualizar a los docentes. Además de las resistencias que existen por ser un país todavía conservador. Sin embargo, la evolución y los cambios son necesarios para responder a las nuevas generaciones y formar mejores seres humanos.
Considero que el artículo propone una visión humanista, flexible e innovadora de la docencia, que invita a reflexionar no solo qué enseñamos, sino cómo y para quién enseñamos. Es un llamado para que los docentes y formadores asuman una postura crítica y activa frente a los cambios sociales y educativos de nuestro tiempo.
Considero que es fundamental la actualización docente ya que sin ella el docente puede llegar a tener dificultades para poder adaptarse a diferentes contextos pero también me parece significativa la insistencia en que la innovación no debe confundirse con moda. El artículo sugiere que incorporar tecnología o nuevos enfoques no garantiza por sí mismo una mejora educativa; lo esencial sigue siendo el criterio pedagógico y el vínculo humano.
Me parece que el artículo plantea algo muy real, que es que la docencia ya no puede verse como antes. Hoy el profesor no solo transmite información, sino que acompaña, guía y también aprende en el proceso, me gustó que se destaque la importancia de adaptarse a los estudiantes y al contexto, porque muchas veces la educación se vuelve muy rígida y se olvida que cada grupo es diferente.
También considero muy bueno el hecho de que se mencione la tecnología como una herramienta de apoyo y no como un reemplazo del docente ya que en estos tiempos es fácil pensar que todo se puede resolver con plataformas digitales, pero el lado humano sigue siendo fundamental en el aprendizaje. Sin embargo, siento que aunque las ideas son muy buenas, el reto más grande está en llevarlas realmente a la práctica, ya que muchas veces se habla de innovación y cambio, pero en las escuelas todavía predominan métodos tradicionales, ya que cambiar la mentalidad educativa no es tan sencillo como cambiar un plan de estudios.
Al leer el artículo me genero una visión más amplia de las estrategias e innovaciones pedagógicas que se tienen que tomar en cuenta para ser un futuro docente y enfrentarse a las realidades educativas.
Como bien sabemos y se mencionó en el artículo, conocer el contexto es parte fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, porque si, pueden existir modelos y estrategias innovadoras pero puede que estas no le funcionen al contexto (ej. uso de tecnologías en zonas rurales donde no hay señal ni luz).
Desde mi punto de vista, innovar no se refiere completamente a implementar cosas que podrían existir, sino más bien, implementar estrategias que funcionen y se adapten correctamente al contexto de nuestros estudiantes ajustándolo a sus necesidades educativas.
Por otro lado, me gustaría resaltar el punto en donde se menciona la profesionalización docente, porque en la mayoría de las ocasiones se habla de los estudiantes y lo que podría llegar a ser lo mejor para ellos en cuestiones educativas pero se deja de lado a los actores principales de esta tarea, los docentes.
Considero que al tomar en cuenta y reconocer el papel fundamental que emplean los docentes en la educación podría mejorar los procesos de enseñanza.
Al leer el artículo me genero una visión más amplia de las estrategias e innovaciones pedagógicas que se tienen que tomar en cuenta para ser un futuro docente y enfrentarse a las realidades educativas.
Como bien sabemos y se mencionó en el artículo, conocer el contexto es parte fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, porque si, pueden existir modelos y estrategias innovadoras pero puede que estas no le funcionen al contexto (ej. uso de tecnologías en zonas rurales donde no hay señal ni luz).
Desde mi punto de vista, innovar no se refiere completamente a implementar cosas que podrían existir, sino más bien, implementar estrategias que funcionen y se adapten correctamente al contexto de nuestros estudiantes ajustándolo a sus necesidades educativas.
Por otro lado, me gustaría resaltar el punto en donde se menciona la profesionalización docente, porque en la mayoría de las ocasiones se habla de los estudiantes y lo que podría llegar a ser lo mejor para ellos en cuestiones educativas pero se deja de lado a los actores principales de esta tarea, los docentes.
Considero que al tomar en cuenta y reconocer el papel fundamental que emplean los docentes en la educación podría mejorar los procesos de enseñanza.
La práctica docente en la actualidad nos muestra que las tendencias en educacion, son progresivas y adaptadas a los nuevos modelos de educacion, el docente esta comprometido a avanzar en dichos cambios que con base en un contexto social y cultural, se modifica y se adapta para mejora del aprendizaje, las nuevas tendencias como la neuroeducacion y el usos de las nuevas tecnologías abren un camino significativo en la educacion del país, considero que el potencial docente está, pero hace falta mas apoyo por parte del gobierno de nuestro país.
El artículo me resulta interesante por qué menciona como antes la educación se enfocada más en lo contenidos, pero ahora se reconoce que lo más importante son los alumnos, sus contextos, sus necesidades y su manera de aprender, también me llamó la atención que menciona que la tecnología es una herramienta útil, pero no puede remplazar el papel del docente, el cambio de la educación no solo depende de nuevas herramientas, sino no de la disposición de los docentes, considero que el autor nos invita a reflexionar sobre la importancia de adaptarse a la realidad actual, en enseñar pensando en el contexto de los estudiantes
Este articulo me hizo reflexionar sobre la gran importancia que tiene la labor docente, ese pilar tan esencial en la educación. Hoy en día, dentro de una sociedad en constante cambio, las tendencias educativas van predominando en la práctica educativa, aunque en mi opinión, considero que el docente es quien determinará el tipo de tendencia, enfoque y estilo que mejor se adapte a las necesidades del estudiantado. Considero que no solo se deben conocer las nuevas tendencias, sino llevarlas también a la práctica teniendo la iniciativa de generar un cambio y aporte que esté en nuestras posibilidades. En mi opinión, es necesario darle más valor y mirada a la labor tan primordial como lo es la docencia, reconociendo su importancia para la formación de individuos.
Apostarle a la innovación de la educación en la actualidad es una acción primordial qué todos los países o la mayoría deberían de busca como fin último, es importante recordar que para lograr una nueva educación se necesita volver la mirada en lo que este artículo nos recuerda; los estilos de enseñanza: ¿Como ejerce el profesorado su ámbito educativo?, ¿Qué estrategias utilizan?, ¿Qué piensa el profesorado antes y después de ejercer una clase?; y así mismo, la parte fundamental; la formación docente, una evaluación constante sobre el uso de las tendencias educativas que implícitamente se relacionan con la vinculación transversal entre docentes y estudiantes.
Me gusta que el autor de este artículo, nos recuerda a los futuros docentes, educadores y pedagogos en recordar el sentido educativo que nos movió al comenzar en el ámbito educativo, buscar constantemente transformar la educación
Lo que llamó mi atención del artículo es que las tendencias educativas no nacen de manera automática, sino de la necesidad de una mejora en la educación y a las necesidades de los sujetos que se van formando y esto obliga a que la práctica docente no sea estática, sino un proceso de innovación constante que logre alinearse con el contexto real y las características de quienes aprenden.
Quiero agradecer a todas y todos los estudiantes de los grupos de 8 B y 8 A de la carrera de Pedagogía en la Unidad 141 de la Universidad Pedagógica Nacional por plasmar sus reflexiones.
Aquí de muestran su postura personal a partir de desarrollar el pensamiento crítico en torno a este tema que estamos revisando. Las tendencias educativas en educación y su impacto en la docencia
Graciad