Nuevo rol docente ante nuevas exigencias institucionales

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

El esquema de evaluación docente que vino con la reforma no llegó solo, los nuevos formatos de definición de la docencia vienen acompañados de nuevas exigencias institucionales. Cada vez más intensas.
El proceso de modernización de la educación, se define a partir de nuevas reglas del rol docente con una serie de exigencias inéditas que se suman a las ya existentes o, para decirlo de manera más clara, la ecuación sería así: la docencia en el mundo actual se define con mayores exigencias a cambio de menos derechos y de casi nulos apoyos de instancias que se pongan de lado de los profesionales de la educación para entender y defender sus derechos.
Tenemos entonces que, por un lado, se ha intensificado de manera invisible la carga de trabajo, no solamente se trata de hacer más y de manera más compleja, sino que también este incremento en la exigencia del trabajo profesional docente tiende a normalizarse. Existe un criterio empresarial cuya racionalidad se define en exprimir lo más que se pueda al trabajador de la educación, tanto dentro como fuera del aula de clase.
Por otro lado, tenemos que aquellas personas que han trabajado en la docencia saben perfectamente todos los riesgos laborales, psicológicos y de salud en general que implica trabajar en educación en tareas específicas de ser docente frente a grupo en todos los niveles educativos. Recibir niños y niñas desde muy temprano, para esto la o el docente debe ser la primera persona que llega al plantel educativo, revisar tareas, organizar el trabajo de cada día a partir de proponer situaciones didácticas pensadas en generar aprendizajes significativos, tener el material suficiente que apoye dichas actividades, atender a niños y niñas que se rezagan o que manifiestan problemas o “barreras” para el aprendizaje, atender pleitos, conflictos, situaciones en la escuela vinculados con el la agresión, la violencias o el stress, atender a niños y niñas cuya situación familiar se ha transformado (separación, divorcios, violencia intrafamiliar) y dichos cambios tienden a afectar la atención y el rendimiento alumnos y alumnas en el entorno escolar, entregar planeaciones, informes, formatos diversos que solicita la supervisión o la dirección del plantel, asistir a los cursos de supuesta capacitación, preparar la participación de la ruta de mejora para la sesión del CTE, atender a los padres de familia que asisten con dudas o con alguna inconformidad con respecto a su hijo o hija, dosificar el trabajo educativo, para atender todas las asignaturas y todos los campos formativos y no rezagarse en el cumplimiento del programa en turno. Todo esto aunque de forma estereotipada es una pequeña muestra de la complejidad de la tarea de todos los días, algunas maestras se enferman de la garganta, de gastritis, colitis como parte del servicio o de plano están expuestas a un brote de depresión o de estrés.
La autoridad educativa, desde el discurso institucional, puede decir sin mayores argumentos: “pues, por eso les pagan a los docentes y educadoras”, si. pero el pago no reconoce infinidad de situaciones que han invisibilizado la complejidad de la tarea educativa y de la profesión de enseñar.
El debate de fondo tiene que ver con el hecho de pensar y discutir qué es lo que significa ser un profesional de la educación en preescolar, primaria, secundaria, media superior, etcétera. Ser profesional no implica reducir toda la actividad a una evaluación punitiva y con fuertes inconsistencias técnicas o a aceptar los términos de una reforma ambigua y muy mal diseñada. El asunto de fondo, implica el tener que discutirse colectivamente entre todos y todas los involucrados para comenzar a definir cuáles son los derechos, que son inalienables y que son inherentes a la profesión e enseñar y en consecuencia de qué obligaciones estamos hablando.
Estamos de frente, ante nuevos cambios, nuevos escenarios y ante una reconfiguración de la profesión docente, eso nadie lo pone en duda, el problema de fondo es que este nuevo escenario aparece con elementos involutivos, pareciera que la profesión apenas se inventa y que se trata de ensayar con la intención de hacer rendir al máximo a los que en otro tiempo fueron trabajadores de la educación.
Se trata de construir una nueva regulación laboral donde a las y los docentes, junto con el trabajo extenuante del que son objeto, que se les trate como profesionales de la educación y todo lo que ello implica, junto con ello, la creación de las mejores condiciones institucionales para el desarrollo de la tarea. Ninguna condición más, pero tampoco ninguna menos.

*Doctor en educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

  • Verónica Vázquez-Escalante
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    Desgraciadamente así es, han devaluado la imagen del docente y por consecuencia su trabajo, sus respectivas funciones y con el pretexto de hacer reformas que efectivamente, no regulan la actividad laboral y tal como lo dice usted, se convierte en trabajo extenuante. Es la herramienta que han obligado a cargar para que no queden manos ni tiempo para exigir.

  • Juan
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    Seguramente el doctorado lo hiciste solito no te enseñaron o nunca tra bajaste en forma colaborativa ni nunca estudiaste a los nuevos pedagogos.no se trata de darles mas trabajo a los maestro sino acompañarlos para darles herramientas y estrstegias que le faciliten su trabajo en el centro de trabajo y en el aula y al maestro no le pasara nada por eso fracasan todos los proyectos educativos porque gente preparada como tu tienen esa mentalidad erretica.

  • Miguel Angel Reynoso
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    Juan.

    No se quien eres, pero me parece que has hecho una lectura descontextualizada, has entendido todo lo contrario de lo que yo pienso y quise decir en este articulo.

  • DAVID REYES
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    Es muy clara la idea que plasmas, considero que de verdad estamos ante una actualidad, en la que los profesores estamos pagando el precio de pertenecer a un club muy poderoso (OCDE), la n mayoría de los docentes, y a pesar de cualquier adversidad, entregamos buenas cuentas, aún con el aumento de los requerimientos administrativos.

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