Mañana tiroteo o tiroteo mañana: Los riesgos de la espiral de la violencia en adolescentes y jóvenes
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Un nuevo fantasma recorre el mundo de las escuelas secundarias de México y de Jalisco, el fantasma de los riesgos virales y de la amenaza latente de un clima de violencia.
A partir de la consigna difundida a través de la plataforma TikTok entre jóvenes y adolescentes que estudian la secundaria y con la frase central: “Mañana tiroteo o tiroteo mañana” y después de la masacre perpetrada por un joven el 22 de abril en un monumento de la zona arqueológica de Teotihuacán y que mató una turista extranjera e hirió a varios más. así los jóvenes lanzan la consigna.
Pero es obvio pensar que detrás de la consigna “MAÑANA TIROTEO” se esconden muchas situaciones que permean en el contexto y en el desarrollo de las adolescentes de hoy: inconformidades sociales, rebeldía contenida y una serie de situaciones que no se ventilan ni curricular, ni tampoco escolarmente, pero la parte más riesgosa es la red social, la cual opera como un instrumento para vandalizar y para generar lealtades delictivas.
Como bien reza el aporte popular: “El hubiera no existe”, pero lo tomamos como pretexto para jugar con los escenarios; si no hubieran existido las redes sociales o el TikTok, los jóvenes no hubieran pactado, ni se hubieran vinculado de manera masiva para impulsar este tipo de amenazas. No hay forma, ni recursos para ponerse de acuerdo y pactar estas nuevas formas de delincuencia.
El fenómeno en sí nos interpela, nos cuestiona; pero también nos invita a pensar qué estamos haciendo al interior de las escuelas secundarias, qué estamos haciendo mal y qué estamos dejando de hacer, de tal manera que los sujetos que asisten a dichas escuelas no sienten la garantía de un espacio seguro y de libre expresión, en donde sus inquietudes y su estilo juvenil puedan salir adelante y tengan ecos a través del diálogo y de la escucha.
La consigna central “tiroteo mañana” tiene secuestradas y asustadas a algunas escuelas; las escuelas secundarias de nuestro entorno temen no tanto por la amenaza que viene de afuera, sino por la incapacidad propia para responder ante este tipo de fenómenos, los cuales surgen desde adentro al no tener capacidad de dispositivos pedagógicos para enfrentar o responder ante este tipo de situaciones.
Ante las amenazas identificadas, reales o latentes, requerimos regular de mejor manera el uso de las redes sociales y de las plataformas electrónicas, pero también darle una vuelta de tuerca a nuestra forma de hacer el trabajo educativo, de tal manera que este tipo de situaciones no se presenten. Ante ello, la escuela está obligada a ventilar todo tipo de expresiones y dar cauce a las inconformidades, las disidencias y las protestas; necesitamos crear un nuevo dispositivo pedagógico que incluya a los sujetos adolescentes en la gestión académica, que sus propuestas se vean incluidas y permitan validar un tipo de modelo educativo con o desde los adolescentes de ahora.
Nunca más un clima de “tiroteo mañana”, porque esto no solamente asusta a la sociedad, sino que es evidente del clima de deterioro y descomposición social que nos corroe a todas y todos.
Cómo bien dice Michael Furlán: “En educación tenemos los peores problemas, pero también las mejores soluciones”.
*Doctor en Educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com