Las paradojas de la libertad sindical

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

¿Puedo ir al baño?
No preguntes cada vez que tengas que mear.
Ve, ¿entiendes?
(40 años pidiendo permiso para mear.
No me sale una gota si no lo pido…
Es horrible vivir con miedo).

La cita inicial es un diálogo entre Ellis Boyd Redding (Morgan Freeman) y el encargado de la tienda donde trabaja, ello sucede después de cumplir una condena de cadena perpetua por 40 años, dicho diálogo pertenece a una película titulada The Shawshank Redemption (Sueños de fuga) basada en la novela corta de Stephen King (Rita Hayworth and Shawshank Redemption, parte I de las Cuatro estaciones).
Señalo esta escena porque una buena parte de la esencia del diálogo sucede en el ámbito magisterial, sobre todo cuando nos referimos a conceptos o prácticas de la libertad, democracia, participación, iniciativa y propuesta en los campos donde labora y participa, no menos ajeno a ello lo significa la vida sindical que le ha tocado vivir. Los trabajadores de la educación adheridos al SNTE han sido totalmente ajenos (independientemente de lo que digan los dirigentes sindicales y sus seguidores) a lo que significa una auténtica participación de la democracia sindical, el asunto es porque así se les educó y será muy difícil que, de la noche a la mañana, aprendan a hacer cosas diferentes a lo que han hecho a lo largo de toda su vida laboral y como miembros que aportan obligatoriamente el 1% de su salario en cuotas al SNTE.
La libertad sindical es prácticamente inexistente en el mundo magisterial mexicano, la participación de los trabajadores de la educación se limita a votar por candidatos que son impuestos desde las direcciones, supervisiones, jefaturas de sector y las delegaciones sindicales, en cada elección se reflejan los intereses externos a las delegaciones, comúnmente son llamados candidatos de unidad y/o planilla única, una vez elegidos los candidatos ganadores en cada una de las delegaciones y luego llamados secretarios delegacionales, estos inician una carrera meteórica, su crecimiento personal y laboral dista de la de los compañeros que lo eligieron, al paso de los años logran las mejores condiciones laborales: tiempos completos con las máximas categorías, dobles plazas, direcciones, supervisiones y jefaturas de sector, incluso les alcanza para conseguir empleos para la familia y los amigos cercanos, los “más brillantes” y fieles son elegidos para puestos de más trascendencia política como regidurías, presidencias municipales, diputaciones, senadurías, secretarías y hasta gubernaturas.
Visto así, la libertad sindical del magisterio está acotada y limitada, ya que, por más que se promuevan convocatorias que señalen la participación libre para elegir candidatos, en estos procesos, los personajes o grupos que abanderen visiones y propuestas diferentes a las que impulse el SNTE, se verán en desventaja porque las estructuras delegacionales en contubernio con los directores de escuela, así como supervisores y jefes de sector, vigilarán de que no tengan facilidades los grupos contrarios al sindicalismo oficial, en ese sentido no habrá piso, ni recursos, ni condiciones similares.
En la actualidad, la mayoría de los secretarios delegacionales de escuela en el país se reporta con el SNTE y esa misma inercia sucede hacia arriba, por lo que se ve, en esta primera elección con nuevo formato será un poco parecida a las elecciones que se desarrollaban en los tiempos del Porfiriato o del viejo PRI, donde los grupos contrarios y disidentes pasaban desapercibidos y poco espacio y representación lograban elección tras elección.
Lo cierto es que, en apariencia, los maestros tendrán plena libertad para elegir candidatos y eso (supuestamente) no se podrá evitar, el problema real para la democracia sindical será la falta de liderazgos con arraigo, propuesta, compromiso e identificación con los trabajadores de la educación y que (además) sean conocidos por el grueso del magisterio, sin embargo, y a decir de un amigo de extracción sindicalista, esta oportunidad es única para los maestros, y que, de dejarla ir, al paso de los años la historia se los reclamará porque no supieron hacer efectiva la libertad sindical independientemente de las trabas, candados, mañas y acuerdos que hagan los actuales dirigentes del SNTE con el gobierno y los grupos del poder para seguir representado “los intereses” de los trabajadores de la educación.
Habrá que esperar entonces, cómo se van dando las cosas, tendremos que estar pendientes sobre que tanta cobija compartirán los candidatos oficiales del SNTE con los no oficiales y cómo se desenvuelven estos últimos para construir estrategias de convencimiento, promesas, propuestas y ser testigos de si ello les alcanza para ganar espacios y, una vez allí, si son capaces de generar prácticas sindicalistas diferentes a las que ya conocemos.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

Comentarios
  • Marco Romo
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    Los llamados “Institucionales” se niegan a admitir que estamos en donde estamos (No solo en educación) por sus desaciertos, por sus errores, por su incapacidad para vender esperanzas y concretar realidades.
    Los AFILIADOS A LA SECCION 47 DEL SNTE hemos sido formados a través de la historia consciente o inconscientemente para tolerar todo; los Secretarios Generales Delegacionales, los Miembros del Comité Seccional, el Secretario General Seccional y el LLAMADO LIDER MORAL JOSE GARCIA MORA prefieren seres tolerantes a todo que sujetos críticos.
    Basta mencionar al IPEJAL ¿Desde cuando se leen y se escuchan NOTICIAS de los desvíos millonarios, inversiones de altísimo riesgo, etc., etc., etc.,?
    Que decir de la educación en todos sus niveles…

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