La filosofía del Artículo Tercero Constitucional

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

La filosofía educativa se define a partir de explicitar principios, fundamentos, sustentos que incluyen o articulan valores, fines, definición del tipo de hombre y de mujer al que se aspira formar, dicha filosofía se integra por factores contextuales, pero también ideológicos.
En los orígenes, la redacción del Artículo Tercero Constitucional del constituyente del 17 (Constitución de 1917), logró recuperar el triunfo liberal (progresista) que quedó plasmado en principios como los siguientes.
“La educación en México será laica, gratuita y obligatoria y tenderá a desarrollar armónicamente las facultades de los seres humanos”, entre otras muchas cosas. Estos principios o esta filosofía fueron pioneros, en cuanto a la gratuidad y obligatoriedad, pero más aún el principio de laicidad que, aunque polisémico se puede definir bajo la idea de que la educación está desligada de los dogmas y la influencia religiosa.
Con el paso del tiempo y de acuerdo al grupo o los grupos en el poder el Artículo Tercero se fue modificando, en la década de los treinta del siglo pasado, se incluye de que la educación en México será laica, gratuita, obligatoria y socialista, y esto (aunque fue un socialismo a la mexicana) muchos docentes se lo creyeron.
En los cuarenta se le quita el principio socialista para dar lugar a un principio de Unidad nacional, el nacionalismo o la educación nacional para todos los mexicanos y mexicanas, será el principio que correrá desde los cuarenta hasta los setenta, dicho principio uniforma, niega las diversidades y las asimetrías sociales, a partir de concebir una educación igual para todos y todas, aun a los desiguales.
Los crisis social y económica que inicia en la década de los ochenta y que aún no concluye nos colocó ante una realidad cruda, la crisis desnuda nuestra realidad, desmorona todos los mitos nacionalistas que se habían construido hasta ese momento. El año de 1968 es una fecha que sirve para quebrar la historia de nuestro país, el cisma político y social también se vive en educación, los principios de filosofía educativa demuestran que el Estado ya no es garante del monopolio de la educación, sus secuelas dan muestra de que hay otros agentes, otras instancias que de manera emergente no solo ofrecen servicio educativo, sino que también se manejan con principios filosóficos alternativos.
La llegada del 2012, sirve para generar una reforma educativa cuyo principio está basado en concentrar la evaluación como el principio central a lo largo del periodo sexenal. Al llegar el año de 2018, no solo estamos ante un escenario de alternancia política, sino que también asistimos a una alternancia en la filosofía educativa. Se pretende una amplia reforma educativa cuyos principios filosóficos regresan a los fundamentos educativos del país, equidad, justicia para niñas y niños, laicidad, reconocimiento de las diversidades y atención a los grupos minoritarios, justicia educativa con atención a los desatendidos.
En toda iniciativa de filosofía educativa, es el magisterio la columna vertebral que deberá acercarse a comprender y cumplir con dichos principios. Los maestros y maestras son los operadores pedagógicos, intentar hacer de la filosofía un instrumento de acción en la práctica y en la realidad. Ese es el punto más difícil de definir, ¿cuál es la filosofía docente de la actual filosofía educativa?

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

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