La feria de la elección sindical

 In Luis Christian Velázquez Magallanes

Luis Christian Velázquez Magallanes*

Las dirigencias sindicales se encuentran en una encrucijada y la decisión que tomen marcará no solo su rumbo, sino que también puede simbolizar la recuperación de sus fines y credibilidad o la confirmación de ser organismos cooptados por un pequeño grupo que busca a toda costa perpetuarse por los privilegios que ostentan.
La secrecía y manejo discrecional de los recursos económicos además de la falta de transparencia en los procesos de elección de los dirigentes sindicales plantearon la necesidad de una Reforma Laboral.
La historia da lecciones ejemplares, ¿cómo es posible que el organismo que enarbola la defensa de los derechos laborales sea orillada a rendir cuentas de sus procesos y a democratizar sus mecanismos en la elección de sus dirigentes por pérdida de credibilidad? El hecho es una manifestación del grado de corrupción en sus prácticas.
La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República presentaba esa posibilidad; la idea de barrer las escaleras de arriba abajo para sacar a la basura de la corrupción podía concretar el anhelo de democratizar cualquier organismo. La reforma laboral se dio en 2019 y, por primera vez, desde enero de 2020 los aspirantes a cargos sindicales tendrían que ser elegidos por voto personal, libre, directo y secreto.
Pero el Sindicato Nacional de Trabajadores de Educación (SNTE) es un verdadero camaleón y su piel siempre se adapta a las circunstancias. Este fenómeno sería digno de una investigación para comprender cómo le hacen; no es magia, quizá sea por la cantidad de sus afiliados y el porcentaje en el padrón electoral que representan; ese capital, sin duda, recarga la balanza.
La piel muta de tal forma que, aunque parezca incómodo, debemos revisar porqué es posible que, el secretario general del SNTE también sea senador de la República. ¿A qué hora atiende sus atribuciones sindicales y en qué momento participa en el debate legislativo?
En cinco, cuatro, tres, dos, uno… saldrán los defensores a ultranza a decir que no se puede dudar de la capacidad del líder, de no hacerlo retrasan la llegada del premio prometido por ser aplaudidores incondicionales de la causa.
El acercamiento al poder ha llegado a tal extremo que se habla de que existe una serie de facilidades para que los agremiados al SNTE se puedan afiliar al partido vigente, la acción en sí misma despierta muchas suspicacias.
Cierto es que, en Jalisco, las dirigencias sindicales están en la última parte de su gestión y su análisis permite decir que solo se dedicaron a validar las políticas educativas sin mostrar el más mínimo ápice de defensa a derechos elementales. Los protocolos de actuación, por ejemplo, han sido el colmo de la dejadez y lejanía de las necesidades de la base que los legitima.
Tremenda contradicción porque poseen una posición de poder por la voluntad de los trabajadores de la educación, pero no responden a sus necesidades. Lo único que hicieron fue agregar al documento una carta en donde se comprometían a revisar cada caso. No, pues muchísimas gracias.
Lejos de conseguir y conservar los derechos a partir de lo que llaman logros sindicales, callan cuando la autoridad, por su gestión y manejo administrativo, no se detienen en la suspensión de lo que sea para ver sí, es chicle y pega. En su momento, a los maestros foráneos, sin explicación alguna, se les suspendió su prestación por laborar en zonas marginadas y vimos como, después del reclamo de las redes sociales, las dirigencias salieron a señalar que sí estaban enterados del hecho y que ya estaban en la gestión necesaria para la recuperación del logro.
Si sabían entonces porque no informaron y por qué lo permitieron, no pueden justificar su inoperancia con el argumento de esperar los tiempos propicios para la negociación.
Y así podríamos seguir reseñando eventos y hechos que describen perfectamente el grado de complacencia y de cómo el sindicato se ha convertido como una especie de patrimonio que se pasa entre un grupo y otro.
Bajo estás circunstancias, qué toca o qué corresponde, quizá sea un buen momento para recordar el papel central que cada docente tiene como eje de transformación y realizar un cambio significativo, lejos de dejarse llevar por las denominadas planilla o grupos oficiales, se tiene la obligación y deber moral de elegir desde un sentido crítico porque la contradicción más absurdo es que, el magisterio se mueva como una masa irracional en estás decisiones tan trascendentes. Es tiempo de analizar y saber elegir.

*Licenciado en Filosofía. Profesor de educación secundaria. chris-brick@hotmail.com

Showing 4 comments
  • Martin Linares Ramos
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    “…la contradicción más absurda es que, el magisterio se mueva como una masa irracional…”

    Sólo que sea por eso.

  • Anilu
    Responder

    El Sindicato perdió credibilidad porque se corrompe

  • Rigel Ku
    Responder

    Buen post hermano, sigue vaciando el papel con tu tinta que hace falta la voz crítica en nuestro gremio.

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