La escuela después de la primera semana de junio

 In Luis Christian Velázquez Magallanes

Luis Christian Velázquez Magallanes*

Estamos a punto de concluir la tercera semana del mes de junio y es inevitable plantear un cuestionamiento: ¿hasta dónde ha resultado significativo la continuidad del calendario escolar a pesar de que se había planteado su cierre anticipado?
Después de la reunión de la Conaedu, el secretario de Educación, Mario Delgado, anunció con bombo y platillo un acuerdo unánime en donde todas las autoridades educativas estatales entendían la necesidad de concluir las actividades académicas de manera anticipada por dos razones básicas: una onda de calor y las recurrentes suspensiones por la justa mundialista.
Mario Delgado, quizá por el desprestigio y severas críticas hechas por la base magisterial, se atrevió a presentar un argumento que, si bien es una verdad de pasillo, en los discursos oficiales y en las políticas públicas resulta impronunciable. Las escuelas realizan sus procesos de evaluación en la primera semana de junio y después la organización de actividades y procesos asemeja más los centros escolares a guarderías que a comunidades de aprendizaje.
El secretario dijo de manera clara: “No podemos continuar con la idea de que las escuelas sean guarderías, además de que los maestros necesitan más periodos de descanso por la excesiva carga administrativa, diseño de procesos escolares y demás actividades propias de la profesión”.
El aviso apenas estaba causando un revuelo en la base cuando hubo por lo menos dos declaraciones que anticipaban que no habría un cierre el 5 de junio. Primero, la Presidenta puntualizó que el acuerdo presentado por la Conaedu era tan solo una propuesta y se tenía que validar en otras instancias. Por otra parte, los gobiernos naranjas anunciaron su oposición a la medida, indicando que la medida era contraria al interés superior de la niñez, además de que muchas familias atravesarían severas dificultades laborales por tener en casa antes a sus hijos.
Quizá la complejidad del teje y maneje del fenómeno educativo debe considerar que, poco importa el desarrollo de contenidos educativos; debe apreciarse desde una dimensión mucho más subjetiva y trivial. Aquello que se envuelve en la más alta pureza e interés superior de la niñez, en realidad contiene designios para que sus representantes sean vistos como verdaderos héroes; es decir, poco importa la mejora de la educación; se diseñan estrategias llenas de apariencia y populismo para cultivar el ego y la personalidad.
En Jalisco, por ejemplo, ya es costumbre observar en diversos foros a un gobernador declarando que en Jalisco se defenderá un modelo de calidad, pero en la práctica existen indicaciones contradictorias.
El debate innecesario sobre si se respetaría el descanso del día ocho de junio y ahora con las nuevas indicaciones para la aplicación de la Prueba Avanza ejemplifican la política estatal contradictoria. Mover las fechas de la aplicación de la prueba objetiva demuestra que las autoridades del estado no cuidan ni velan por el respeto de las fechas establecidas en el calendario escolar como lo cacarean. Demuestran que lo modifican a capricho del gobernador. Los avisos oficiales son dignos de los discursos de los Treviño cuando están disputando y buscan el favor popular para ganar la prefectura del pueblo.
Además, después de la primera semana del mes de junio, los centros educativos, los alumnos y los padres de familia muestran poco interés por desarrollar procesos de aprendizaje. Al saber que ya están evaluados, se considera que el ciclo escolar terminó y es hora de relajar el barco: el ausentismo incrementa y la razón la encontramos en la trivialidad de las actividades que se realizan: colorear mandalas, poner películas, que lleven sus juegos de mesa, siéntense y platiquen tranquilos y no hacemos nada y más cuestiones que sólo sirven para aniquilar la jornada escolar hasta que termine de manera oficial el ciclo en el calendario.
Los padres de familia sólo se preocupan por los días que faltan para que termine el calendario y saber con precisión cuánto tiempo serán cuidados en la escuela. No se demuestra un interés por revisar o analizar cómo cerraron sus hijos el año escolar para trabajar las áreas de mejora.
Aunque a partir de las nulas, escasas o severas deficiencias de los centros escolares para garantizar la seguridad, parece que ahora los padres de familia pensarán dos veces en considerar a la escuela como una estancia segura. Los acontecimientos de la escuela en Lagos de Moreno evidencian el desdén y desapego con el que actúan o reaccionan las autoridades educativas ante eventos de vulnerabilidad para los estudiantes; los docentes y personal administrativo están más preocupados por cuidar su trabajo que por garantizar la seguridad de los alumnos. Los protocolos han generado desdén y desapego porque generan más conflictos administrativos que soluciones.
Los alumnos, al saber que ya han sido evaluados, no sólo muestran mayor rebeldía, sino que acuden a los centros educativos más por las ganas de hacer ocurrencias con sus pares que por el deseo de cerrar bien el año.
Así son las cosas y, aunque parezca políticamente incorrecto, describir lo que pasa en las escuelas en el último mes del calendario escolar, parece que es momento de reflexionar sobre cómo actuamos los actores del fenómeno educativo en este último tramo.

*Licenciado en Filosofía. Profesor de educación secundaria en la SEJ. chris-brick@hotmail.com

Showing 3 comments
  • Federico Jiménez
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    Un texto en el que el autor decidió emplear la voz de la verdad, puros factos. Esto no tendrá remedio hasta que el fin de la educación para la mayoría de los actores sea la calificación y no el aprendizaje. Y no, no es responsabilidad exclusiva del profesor frente a grupo.

  • Martín Linares Ramos
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    Puntual descripción de lo que ocurre en las escuelas de educación básica, propiciado por el manejo político y no educativo de las formas de administrar la educación.
    Yo simulo, tú simulas, él simula…

  • Ana Luisa Rodriguez
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    Así es el Secretario de Educación se hubiera mantenido pese a las críticas de la sociedad ya que la presidenta no sabe la realidad de las escuelas es una guardería las escuelas porque ambos padres trabajan o son familias momoparentales que.

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