Juan Carlitos llegó a la escuela pública. Análisis cuasiverdadero de un caso hipotético al Estilo Jalisco

 In Luis Christian Velázquez Magallanes

Luis Christian Velázquez Magallanes*

Juan Carlitos puede etiquetarse como un niño muy deseado; sus padres, de apellido de alcurnia y abolengo, tuvieron el cuidado de hacer dieta especial, cuidar los astros y propiciar un ambiente idóneo para concebir un niño que pudiera ser observado como modelo para una especie en decadencia.
Además del cuidado de los aspectos biológicos, nuestro junior imaginario, contaba con toda la herencia cultural donde los valores se enseñaban con el ejemplo y se cumplía religiosamente con el manual de usos y costumbres de la sociedad más tradicional y recalcitrante. Pedro y Susana, los progenitores de nuestro angelito, aspiraban a darle lo mejor de lo mejor a Juan Carlitos.
-La vida tiene hermosos y bellos propósitos para nuestro bebé. Decía con esmero la mamá del niño.
El proyecto era muy claro: si lo único que se hereda es la educación, entonces se debe procurar una formación de excelencia para garantizar el éxito y desarrollo integral de los individuos. Por eso y bajo esta creencia, los padres buscan que cada uno de sus vástagos ingrese a las instituciones que son consideradas como las mejores. Los modelos de éxito encumbran a los directivos que hacen labores loables, mientras que otros son despreciados y expulsados de sus comunidades porque lucran con la educación de los menores.
Pero en las historias siempre se dan los imponderables; las circunstancias se adaptan a las necesidades o condiciones de cada momento histórico.
Vaya dilema para Susy y Pedro –padres hipotéticos de nuestro príncipe jalisciense–. ¿Qué criterios deben considerarse al elegir una escuela y más cuando parece que las circunstancias del aquí y ahora se contraponen a los valores tradicionales en donde está incrustado Juan Carlitos? ¿Cómo conciliar los valores de otra época con las ideas liberadoras de hoy?
Esta historia no puede tener condiciones de tragedia. El ambiente no puede ser tan malo. ¡Oh, sí…!
Ahí es en donde aparece la tremenda contradicción de la política educativa jalisciense. Miguel Ángel Pérez Reynoso describió en su último artículo (https://revistaeducarnos.com/educacion-al-estilo-jalisco-el-gran-engano/) al modelo que en su temporalidad abarcará dos gestiones gubernamentales como un engaño. El modelo tristemente pasará a la historia más por lo que decía ser que por lo que hecho. El actual secretario de Educación en jalisco, Juan Carlos Flores Miramontes, ha mostrado una tremenda habilidad para desmarcarse de los fines que han justificado su gestión. Sus administraciones han pasado de la Refundación de la educación y de Recrea a la recuperación de la tradición para educar a partir del fortaleciendo del carácter. Usan la dialéctica sin llegar a la síntesis de contrarios. Es lo que se espera, porque no se le pueden pedir peras al olmo.
Los políticos siempre apuestan al olvido y desde ahí formulan proyectos contradictorios. El asunto es claro. En la primera gestión se habló de refundar y recrear porque las ideas y proyectos anteriores no consiguieron nada, bueno eso dicen los que desde la pedantería se consideran poseedores de la verdad. Durante la segunda gestión acuñan la idea de regresar a los valores tradicionales propios del estado porque son sinónimo de grandeza, excelencia y se dice que eso es una educación al estilo Jalisco. Aunque apenas ayer decían que la tradición, además de ser anacrónica, resultaba perjudicial en los procesos formativos, en la actualidad dicen realizar una arqueología para identificar los valores propios y desde ahí formar el carácter de los jóvenes. Sólo se necesita revisar el documento de la primera gestión para refutar las ideas del modelo que ahora pretenden impulsar.
A pesar de estos insignificantes detalles, Pedro y Susana googlean y le preguntan a Gemini que les muestren una lista de las mejores escuelas cercanas a su domicilio con lujo de detalle para, con información en mano, elegir la mejor opción. Eso sí, en esa escuela velarán para que a su hijo no le griten, no lo estresen, no lo excluyan y le enseñen, sin altas dosis de sufrimiento y con muchas actividades lúdicas e interesantes, todo lo básico y necesario para cumplir con las metas trazadas por sus padres.

*Licenciado en Filosofía. Profesor de educación secundaria en la SEJ. chris-brick@hotmail.com

Comments
  • Miguel Angel Pérez S.

    Muy buen Christian excelente tu trabajo que amplia el horizonte de las ideas que yo inicie.
    Tu eres más puntual y certero
    Te felivito

Start typing and press Enter to search