Hasta siempre, querida amiga

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Cuando un amigo se va,
una estrella se ha perdido,
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.

Alberto Cortez

Inicio este texto con un fragmento de una canción de alguien que también nos dejó la semana pasada, el hermano del amigo Jorge: Alberto Cortez. Este artículo es para despedir a una amiga, una colaboradora incesante, una mujer de bien, una amante y divulgadora de la ciencia, creyente y practicante del bien común, una maestra en toda la extensión de la palabra: Alma Gabriela Dzib-Goodin (Aguilar), es, lamentablemente, la segunda persona de quien me despido de esta forma desde que empezamos la sección de editoriales, allá por octubre de 2014, el otro fue Gildardo Meda Amaral, un entrañable amigo. En estos 4 años y medio Alma publicó 225 artículos, todos los lunes (salvo el primero) y uno por semana, sin fallar, siendo puntual, provocando e instruyendo a sus lectores y contestando cada uno de los comentarios que le hacían a sus textos, Alma era de esas personas que le escribías un párrafo y te contestaba con dos, decía que escribía hasta por los codos, era como su terapia para compartir sus saberes e inquietudes, alguna vez le pregunté acerca de ello y me comentaba que la vida era corta, ahora lo entiendo.
Nos conocimos vía internet hace 7 años, en 2012, me comentó y describió lo que hacía académicamente, que era mexicana, casada con un estadounidense (Bill) y vivía en Chicago donde participaba en un proyecto de asesoría, me envió un artículo sin compromiso editorial alguno: La escuela como espacio de aprendizaje, no podía cerrarle las puertas a tanta claridad de ideas, el texto lo publiqué 4 meses después. Posteriormente me ayudó a editar un número de la revista Educ@rnos donde tocamos el tema del aprendizaje en 2015, aunque antes empezó a enviar artículos editoriales, publicó de manera ininterrumpida desde el martes 18 de noviembre de 2014 hasta el lunes 18 de marzo de 2019, ella fallecería 15 días después, (paradójicamente) el martes 2 de abril a la 1:00 a.m. hora del pacífico, todavía se dio tiempo para disculparse por no enviarme el artículo que se publicaría el 25 de marzo, mi última comunicación con ella fue un día antes, mediante un texto de voz de su parte y le contesté con un texto escrito, sinceramente nunca fui consciente y no dimensioné la gravedad de su enfermedad porque Alma no sabía de la autocompasión y cuando hablaba de ello lo hacía con la misma pasión con que tocaba otros temas como la neurociencia y los procesos de aprendizaje de los seres vivos.
Tan no dimensioné su enfermedad, que en agosto del año pasado me envió un libro para que lo revisara y se lo publicara, el texto se titula Tropezando con el aprendizaje: un encuentro entre la pedagogía y la neurociencia, lo cual haré con el mayor de los cuidados y será publicado digitalmente en los siguientes meses (septiembre a más tardar) a través de este portal.
La semana pasada Miguel “Mike” Ángel Gómez Gudiño, un amigo común (que por ella conocí) y conductor de un proyecto de radio vía internet que se transmite todos los jueves por la noche: “Luz en vuelo: el sendero de las luciérnagas”, me preguntaba (en un programa donde homenajeó a Alma) sobre mi sentir acerca su ausencia física, sin duda y el sentimiento más importante, es que pierdo una amiga, además que deja un hueco infinito entre nuestros lectores de aquí, allá y más allá porque ya no podrá intercambiar sus ideas, vivencias y sentimientos, (tema aparte), siento mucha preocupación por su mamá y su deterioro de salud, pero, también mucha tranquilidad, debido a que ya no sufrirá los embates de su enfermedad y, una tremenda admiración por su lucha férrea para seguir viviendo y tomarse ese proceso doloroso con gran optimismo, sin duda es un ejemplo de vida para muchos, incluyéndome.
De las cosas raras e incomprensibles de mi relación con ella, es que no logramos coincidir físicamente, nunca tuve el placer de conocerla en persona, hubo 6 momentos en que pudimos hacerlo y por azares del destino no se pudo; dos veces en Chicago, una en Portland y tres más en la Ciudad de México, alguna vez lo comentamos y sólo reímos, después me entero (por los comentarios que dejaron algunos lectores y admiradores en nuestra página y en otras más de Facebook) que así le sucedió con mucha gente, personas que incluso asesoró en procesos de tesis o trabajos académicos, es un poco la magia de los medios pero que le quitan parte del romanticismo para quienes nacimos antes de que aparecieran y se hicieran tan populares en nuestras vidas.
Alma era la excepción, en un medio como Educ@rnos donde se analiza y critica la realidad educativa, sus textos sobresalían porque estaban dirigidos a los profesores y público en general para explicarles de manera simple las fibras más sensibles de los procesos de la enseñanza y el aprendizaje.
En lo particular estoy agradecido por haber tenido la oportunidad de acercar a Alma a la revista y haber sido un intermediario para que mucha gente conociera de su genialidad, nunca voy a poder pagar sus contribuciones al proyecto de Educ@rnos, creo que me faltará vida, su espacio (el de los lunes) no se ocupará como una especie de homenaje a su legado, gracias Alma y que obtengas paz donde quiera que estés, te extrañaremos, ¡hasta siempre!

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • ANA ISABEL ZÚÑIGA
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    Que hermosa y triste historia.
    Que bonito trascender de esa forma tan intensa.

  • Adriana
    Responder

    Jaime me encanta tu comentario de la gente que ha partido o que se nos adelantó, me recordaste con gran cariño y admiración a Gildardo gran amigo y excelente compañero,mi más sentido pésame por tan irreparable pérdida

  • Fabiola Navarro Rayas
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    Querido Jaime, me parece que también como homenaje a esta mujer, a quien tú sabes que cuánto disfrutaba leer y por quien siento una gran admiración, se podría hacer una compilación de sus contribuciones a la Revista Educ@rnos.

  • Marco Torres
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    Mtro. Jaime Navarro, se le va a extrañar a la Mtra. Alma Gabriela, porque yo siempre como lector analizaba sus comentarios y era de las personas que explicaba sus conocimientos con mucha claridad. Es un espacio que nadie va a ocupar en la revista, siempre fue muy abierta con el público y con todo gusto leeré su libro. Citando a la autora y ella abordaba profundamente el proceso de enseñanza aprendizaje con los profesores y alumnos. Que dios la tenga en su gloria.

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