Esas cosas

 en Jorge Valencia Munguía

Jorge Valencia*

En una entrevista concedida al periodista David Faitelson para la cadena televisiva ESPN, el Chicharito Hernández dijo con gesto de molestia: “imaginémonos cosas ‘chingonas'”.
Unas semanas después de ese comentario, México le ganó a Alemania por primera vez en un Mundial. Alemania es campeona del mundo. En este momento, el Tri acumula dos victorias en dos partidos: contra Alemania y Corea del Sur. Chicharito marcó un gol contra los asiáticos, llegando a las 50 anotaciones con selección nacional y marcando en tres campeonatos del mundo consecutivos.
Todavía está por verse para qué están hechos los jugadores, pero podría ser que esta vez sí pasaran del cuarto partido. Los jugadores hablan de ser campeones.
El entrenador Juan Carlos Osorio, quien había sido atacado por la prensa especializada como inepto y necio, después de dos partidos mundialistas todos lo califican como el mejor Director Técnico del Tri. Caso semejante ocurrió con Bilardo en el 86: contra todas las críticas, hizo campeón al equipo argentino. Seguramente esas son las cosas “chingonas” que Chicharito invita a imaginar.
El periodista Jorge Ramos dijo en entrevista a José Ramón Fernández que el nivel de un seleccionado de futbol tiene relación directa con el desarrollo económico del país. México representa la 14a economía del mundo y la selección ocupa el 15º sitio según el “ranking” de la FIFA. ¿Significa que sólo seremos campeones cuando nuestra economía alcance el primer lugar? Y aún si fuéramos la primera economía, ¿significa que el bienestar alcanzaría para todos los mexicanos de manera equitativa?
Por extensión, la invitación de Chicharito parece que también incluye eso: un país campeón del mundo con una economía que permita a todos los mexicanos vivir con dignidad: la dignidad que da tener servicios de salud suficientes, vivienda para todos, empleo, fondo para el retiro, seguridad…
Un país con democracia donde los candidatos ofrezcan soluciones. Un país con educación.
Las cosas “chingonas” las imaginó John Lennon en 1971: un lugar sin infierno, sólo el cielo encima de nosotros; nada por qué matar o morir; un lugar sin religiones donde todos vivamos en paz…
Y, añadiríamos, sin fraudes ni amenazas. Y México sea campeón.
“La imaginación al poder”, dijeron los jóvenes en el 68. Para que las cosas ocurran, primero hay que merecerlas.
Ojalá.

*Director académico del Colegio SuBiré. jvalenci@subire.mx

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