Ennio Morricone y la nostalgia del amor

 en Marco Antonio González

Marco Antonio González Villa*

La sensible perdida del gran músico, compositor y ganador de diferentes premios, Ennio Morricone, nos lleva a recordar diferentes canciones que conforman su acervo, las cuales le dieron un toque sensible y un énfasis emotivo a diferentes películas a lo largo de la historia. Uno de ellos, el tema homónimo compuesto para la película “Malena”, entrelaza notas musicales de una forma tal que genera, sin pensarlo, nostalgia.
Sin un afán de hacer una sinopsis que rompa las expectativas de futuros espectadores de la película, me limitaré a decir que la historia trata sobre un adulto que cuenta la historia de su primer amor, una mujer casada representada por la actriz Mónica Belluci, el cual ocurre durante la etapa de su vida en la que se encuentra transitando de la niñez a la adolescencia. Es una película plagada de sentimientos distintos y de muchos recuerdos, por lo que el tema de Morricone brindó una atmósfera a la que es imposible no ser sensible.
Además de contar con una excelente musicalización, y desviando un poco la atención, la trama nos muestra la forma en que un adolescente aprende, de sus amigos, la forma en que se conciben las relaciones de pareja: con una mezcla de sentimiento y deseo sexual al mismo tiempo. Aunque varios de sus amigos se encuentran en su salón de clases, es un hecho que este aprendizaje significativo se adquiere lejos de las aulas y los espacios académicos. Esta situación me hizo recordar dos películas que, de alguna manera, nos muestran como se aprende sobre el amor y sobre lo sexual en los primeros años. La primera es “Mariana, Mariana” basada en el libro “Las batallas en el desierto” que nos muestra a un niño que se enamora de la mamá de un compañero, sin recibir orientación o guía por parte de la escuelas, y la segunda es “El espinazo del diablo”, dirigida por Guillermo del Toro, en donde varios niños de un orfanato reciben su primera clase sobre anatomía femenina, sobre sexualidad, mediante un dibujo con un evidente error de parte de un compañero mayor que ellos. Las tres historias aquí plasmadas me llevan a plantear dos preguntas que, aunque pueden parecer absurdas, podríamos reflexionar en torno a ellas: ¿existe algo más significativo que el amor y la sexualidad en la adolescencia?, ¿cuál es el papel real de la escuela en la transmisión de contenidos o valores ligados a ambos aspectos?, y agregó una pregunta más que me parece importante ¿cómo logra Morricone hacer significativo el momento de una película a través de la música? De la que podemos obtener una conclusión más: la música, por lo que provoca, también es significativa.
Los temas de Ennio, en particular al que me he referido, logran conectarnos con el personaje y sensibilizarnos mediante la música. ¿Puede alguien escuchar el tema, ver la escena y no recordar uno de sus amores? No lo creo. Los reto a hacerlo

*Maestro en Educación. Profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. antonio.gonzalez@ired.unam.mx

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