El problemón en el que se han metido la SEP y la CONAEDU por modificar el cierre del ciclo escolar

 In Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Parece que se había minimizado la decisión que se tomaba hace apenas unos días; el calendario escolar para cada ciclo escolar se publica muchos días antes de que comience el ciclo. De esta manera, cada año hay modificaciones de distinto tipo y de cuándo inicia y cuándo concluye cada ciclo escolar. Pero que, –como sucede ahora–, que se modifique a partir de un evento mediático no tiene precedentes.
La medida o el acuerdo en el seno de la CONAEDU parecía racional; en lugar de terminar a finales de junio, lo modificaron para terminar el día 5 de junio, así de fácil. Pero no contaba el gobierno federal con la respuesta de las fuerzas vivas, los gobiernos estatales (como es el caso de Jalisco) que no están afiliados a Morena; el caso de Jalisco, que da la cara a los intereses, propuestas y sugerencias de la educación privada o privatizada, baila al son de cómo le van tocando.
Los colegios particulares son los que le dan línea al gobierno local de Jalisco, a través de su autoridad educativa, y de inmediato (y después de nuestra publicación del pasado viernes) han utilizado sus medios y sus redes sociales para dar a conocer un mensaje en sentido contrario a lo acordado de manera federalista. Entonces, ¿ante qué estamos? ¿Quién ganará esta batalla entre mediática y política?
La realización de la Copa del Mundo FIFA 2026 viene acompañada de un entorno de riesgo y de alto riesgo; los representantes del gobierno federal y de algunos estatales no quieren ni arriesgarse ni exponerse. Esta medida de concluir el ciclo escolar el 5 de junio es muy parecida a lo que se hizo durante el COVID-19, en 2020, guardando las grandes diferencias.
Habría que plantear una pregunta en dos vías:

• ¿Por qué al gobierno federal le interesa anticipar el final del ciclo escolar 2025–2026?
Y, del otro lado.
• ¿Por qué algunos gobiernos estatales de la oposición se aferran a concluir el ciclo escolar tal como estaba previsto y proyectado desde un inicio?

Me parece que en el fondo existen dos grandes variables que influyen en una y la otra medida:

• El escenario político, por un lado.
• Los intereses económicos por el otro.

Sin embargo, la política y la economía aquí no se concilian, se contraponen, como si fueran entes contradictorios. Ahora bien, para quien defiende que el ciclo escolar concluya tal como estaba previsto debido a que es un compromiso con la niñez y que así se planeó desde un inicio, todo es un montaje basado en el chantaje. El abrir el espacio para tres meses de vacaciones es mucho tiempo para los colegios privados y para las madres y padres de familia, que no sabrán qué hacer con sus hijos en casa y tendrán que pagar cursos intensivos de cualquier cosa con el fin de sólo entretenerlos.
Los tiempos educativos y los tiempos escolares no son los tiempos de los calendarios escolares; los aprendizajes que se adquieren a la hora del recreo, a la salida de la escuela, en el periodo vacacional; en ocasiones son más potentes, con relación a los aprendizajes que formalmente ofrecen las escuelas, tanto públicas como privadas. La única diferencia en esto es que en algunas se paga mucho más que en otras, pero en el fondo, muy en el fondo, el asunto es el mismo.
Por el otro lado, también es muy cuestionable la improvisación; si ya sabían desde hace años que México sería sede mundialista, ¿por qué no tomar medidas preventivas para tal efecto, para organizar de mejor manera el ciclo escolar?
La salida intermedia o la salida salomónica es (sobre la base de una justificación clara y convincente) permitir que cada entidad decida qué le conviene más a su sistema, a los niños y niñas, y que se decida, pero no en las cúpulas burocráticas, ni sobre la base de estar secuestrados por los intereses económicos de los colegios privados. No, aquí se trataría de ensayar una consulta seria a la ciudadanía, a padres y madres de familia, a docentes de todos los niveles educativos, al mismo personal administrativo. Al consultar y el decidir de manera comunitaria, es tener más claro el rumbo que se pretende tomar.
Finalmente, el dilema no está colocado en cuándo se concluye el ciclo escolar, si antes o cuando estaba previsto desde el inicio; el dilema es el procedimiento de cómo se toman los acuerdos y se ejecutan. Y en esto hemos inaugurado dos tipos de autoritarismo: tanto el que quiere adelantar el final como el que se aferra a que todo se haga tal como estaba planeado desde el origen. La tercera vía es lo que puede decir la comunidad educativa, pero a ellas y ellos: ¡Oh, país! Nadie les ha preguntado.

*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search