El papel de la investigación y de la docencia en la formación de docentes
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
La docencia y la investigación son las funciones sustantivas más importantes de la tarea educativa; desafortunadamente, en la tradición académica occidental, dichas figuras las tiene separadas o dicotomizadas, cuando forman parte de fenómenos afines o de una misma realidad integrada.
La docencia se refiere a la enseñanza, a los estilos de enseñanza y a las características e identidad del sujeto que educa, entre otras muchas cosas, y la investigación se refiere a conocer y profundizar en la construcción de alternativas de los mismos estilos de enseñanza.
La formación de agentes educativos desde el pregrado (la licenciatura) hasta los distintos posgrados (maestría y doctorado) privilegia formar para la docencia, más adelante formar para la intervención y, hasta el final, surge una preocupación de formar para la investigación.
Habría que darle una vuelta de tuerca a este paradigma e instalar la investigación de manera transversal desde el pregrado. Los estudiantes normalistas que se forman para convertirse en docentes y atender la demanda de los niveles de la educación básica, las y los estudiantes de pedagogía de la UPN y de otras instituciones educativas públicas y privadas, los estudiantes de ciencias de la educación y, recientemente, los estudiantes de Desarrollo Educativo de algunas instituciones, todas y todos ellos tienen como denominador común la formación profesional para integrarse al campo de lo educativo. Habría que instalar ahí un nuevo dispositivo que fomente y transversalice la tarea de la investigación, que implica cuando menos cuatro grandes componentes a modo de cuatro grandes objetos de indagación:
a) El estudio de las prácticas educativas.
b) El estudio del entorno, del contexto o del territorio donde se realiza la tarea.
c) El estudio de las características psicopedagógicas de los sujetos en edad escolar.
d) El estudio del proceso formativo propio.
Desafortunadamente, tenemos que los propios sujetos educativos que están habilitados para acompañar y facilitar el proceso de formación de los otros y las otras fueron formados bajo estos esquemas bancarios o tradicionales, por llamarle de alguna manera.
¿Cómo lograr esta integración o esta articulación docencia-investigación? Lo primero y, como siempre, aparece en todo el proceso formativo, tiene que ver con la disposición de los sujetos para estar abiertos a lo nuevo, de poder desaprender lo que estorba Y aprender lo nuevo.
Se trataría de hacer esfuerzos académicos por lograr esta integración, mirar la docencia desde la investigación y mirar la investigación desde la docencia, pero para lograr esto, necesitamos construir un nuevo paradigma pedagógico que esté pensado en facilitar que los sujetos se formen desde un abordaje sistémico, para trabajar en educación no sobre la base de disciplinas aisladas, sino sobre objetos de transformación con un enfoque interdisciplinar.
Para esto necesitamos repensar y repensarnos, para formarnos de manera diferente.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com