El ensimismamiento y la incomprensión del otro

 In Marco Antonio González

Marco Antonio González Villa*

 

En el campo de las ciencias sociales, la verstehen, término de origen alemán que se traduce como comprender en nuestro español, es una forma, un método centrado en tratar de identificar los diferentes sentidos, así como las significaciones y origen del comportamiento de cada persona, considerando su óptica, descentrando así el papel del investigador-teórico, dando paso a la concepción y prioridad desde la ciencia de la otredad.

La comprensión se posiciona entonces como distinta, contraria para algunos, a la explicación que coloca a la teoría y la voz del académico como lo central. Es por eso que, sin demeritar los aportes que los enfoques y posturas basadas en la erklaren-explicación han brindado al saber, se advierte en la comprensión un intento de empatía y de colocarse en el lugar de otro que, como ejercicio formativo o práctica educativa, vale la pena intentarlo.

Lo planteo así porque, implícitamente en el campo de lo social, si la comprensión resulta en un intento de salir de sí para tratar de entender al otro, lo contrario sería un ensimismamiento, un no salir, y ver todo solamente desde la propia óptica.

Y aquí tenemos una gran dificultad que propicia uno de los mayores problemas del mundo contemporáneo: la comprensión del otro. ¿Se aprende, es innata o se desarrolla a lo largo de la vida? El entorno social nos ha demostrado de muchas formas que la comprensión del otro no es innata, no es natural; por tanto, precisa de aprendizaje y un desarrollo a través del tiempo y de percibir las diferentes formas de ser y de pensar de las personas con las que ha interactuado, sin importar si son reales o ficticias; es decir, se necesita poner atención y leer a otro, literal o metafóricamente hablando. Así, si no se interactúa con muchas personas, los libros, las obras de teatro y las películas son escenarios en los que se puede convivir con otras formas de ser y de pensar.

Pero en un mundo tecnologizado, globalizado y centrado en la competencia, como han referido diferentes autores como Bauman o Lipovetsky, que fomenta el individualismo por encima de la grupalidad o la comunidad, con niños, niñas y adolescentes que conviven sólo con pantallas y no con la familia o pares, que no leen o están alejados de la actuación, ¿cómo podrán entender la diferencia entre personas?, ¿cómo ampliarán su perspectiva y conciencia sobre los otros? La comprensión permite entonces un acercamiento interpersonal y con ello un entendimiento de sus razones y motivos, así como de aquello que le genera dolor, por lo que la ética y la empatía pueden advenir o generarse.

Comprender al otro en definitiva no es fácil ni sencillo, ya que implica necesariamente un salir de sí, de nuestro egocentrismo y ensimismamiento en pos de lo social; pero la incomprensión suele ser más fácil, más cómoda y más redituable para las posturas egoístas precisamente, por lo que hay en ella un tinte de maldad, que devela o sugiere, como ya vimos, los valores implícitos en la comprensión. Así que espero un intento de entendimiento de este texto que lleve a la comprensión que busca siempre la lectura; de no lograrse, presuponemos, tal vez, un ensimismamiento, ¿no?

 

*Doctor en Educación. Profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. antonio.gonzalez@ired.unam.mx

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