El Covid-19 y los 4 pendejos

 en Jorge Valencia Munguía

Jorge Valencia*

Para el gobernador, los 4 fallecidos el jueves 23 por Covid-19 se murieron por pendejos. Así lo publican las portadas locales de los diarios. Desde ese punto de vista, la mortalidad está asociada a la incapacidad de discernimiento. No queda claro si los pendejos a los que se refiere el funcionario salieron a la calle en busca ex profeso de contagio, lo cual, efectivamente sería una pendejada. O bien, se contagiaron debido a la necesidad de ganarse el sustento y no les quedó más remedio que correr el riesgo, en cuyo caso la definición de pendejo ameritaría una precisión: se trataría de “pendejos” arriesgados, “pendejos” necesitados, “pendejos” que viven al día. En este sentido, para el gobernador ser pendejo es ser pobre.
Hay pendejos que no se mueren. Es más, ni siquiera se contagian. Pendejos que no salen de casa y gozan de una salud espléndida. Hay otros que se fueron de vacaciones en plena crisis sanitaria y exudan vida. Por lo tanto, no parece haber una relación causal entre ser pendejo y morirse de Covid-19.
Lo pendejo no mata, como cree el gobernador. Si así fuera, muchos puestos públicos quedarían vacantes. Habría velorios continuos.
En “El pendejonario” (Editorial Algarabía), Fernando Montes de Oca cita a Facundo Cabral, quien alguna vez predicó: “le tengo miedo a los pendejos, porque son muchos y pueden elegir un presidente”.
Los pendejos tienen el gobierno que se merecen. Mientras en otras partes del mundo la crisis se afronta con el apoyo gubernamental, en México lo hacemos con estampitas y declaraciones. Con recelo y ajos. Con chamaqueos y desconfianza hacia quien asume la responsabilidad de definir las políticas sanitarias y económicas.
Todos ganamos menos. Todos corremos el riesgo. Como dice Montes de Oca en el libro citado, “el que es pendejo ni de Dios goza”.
El ciudadano común espera soluciones económicas y seguridad sanitaria, no declaraciones insultantes ni oraciones milagrosas.
Molotov lo canta mejor: “Yo por eso me quejo y me quejo, porque aquí es donde vivo, yo ya no soy un pendejo”.
En perspectiva, una vez superada la crisis, ojalá los funcionarios estén a la altura de la situación y todo quede en declaraciones desafortunadas. Todavía falta.

*Director académico del Colegio SuBiré. jvalenci@subire.mx

  • Eva Guzman
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    Y a los q se mueren les adjudica la muerte del Covid29 sin ser cierto para hacer negocio. Les paga a los familiares 20 mil pesos para q acepten q se vayzn a la fosa comun que hixo en el panteon de Mezquitan

  • Gilberto pindter
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    Muy muy desafortunado el apriorismo y la falta de soporte de datos duros para etiquetar a los fallecidos, ojalá y solo para darle la razón a ese gobernador los fallecidos halla sido gente que sin ninguna necesidad y solo por necedad buscaron el contagio.

  • Gilberto Ponce
    Responder

    Y la corrupción tocayo?
    Y tu lenguaje vulgar, soez y prepotente. No juzgues, por favor, Lucas 6:41-42 tu siempre nos etiquetaste así, ya lo olvidaste?

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