Después de la calma vendrá la tempestad

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

El dicho refrán popular reza o dice en forma clara: “Después de la tempestad vendrá la calma” y se refiere a los fenómenos climatológicos o naturales que dejan destrucción a su paso. Después de la tempestad vendrá la calma y siempre llega. Aquí, sin embargo, lo entendemos de forma invertida, ¿por qué?
Vivimos momentos de aparente calma, tranquilidad y paz social, la calma aquí es previa a la tempestad, ¿y cuál será la tempestad? La Tempestad vendrá después en el momento de que llegue el desbordamiento debido a la coyuntura política.
No es ningún secreto decir que el abordaje de los asuntos educativos se tratan a partir del abordaje de la racionalidad política. Y en esta última parte muy pronto tendremos designaciones, madruguetes, destapes, etcétera. La política tiene contada a la educación y dará inminente arribo a la tempestad.
La tempestad se vivirá a partir de inconformidades producto de las designaciones, madruguetes y una costa en los discursos políticos, “lo que viene estará mejor de lo que se va”.
Como parte de esta calma chicha que vivimos, hay prolongados silencios, evasiones, negaciones y pocas intromisiones. El proyecto educativo estatal hoy pasa por una larga zona de silencio, para esperar los tiempos (así le dicen los políticos) al tiempo de la llegada de las asignaciones. La estructura política estatal se renovará en un par de años y en este momento, todavía el gobernador es el líder máximo del proyecto político estatal, que amalgame los proyectos políticos de los azules (panistas) y de los anaranjados (movimiento ciudadano) pero ello también tiende a modificarse. Conforme pase el tiempo el gobernador ira perdiendo fuerza, de nuevo habrá otro vendaval y otro síntoma de tempestad.
En el entorno político-académico, es de llamar la atención la pugna entre el grupo político de la UdeG en contra del grupo político de Movimiento Ciudadano y con el gobernador Alfaro a la cabeza. Ambos bandos tienen muy claros sus objetivos estratégicos de su proyecto político y los intereses específicos que se contiene en el mismo proyecto. Ahí mismo saben muy bien cuáles son los márgenes de negociación y lo que ya no es posible (por una cuestión de principios que se puedan negociar).
Dentro de este contexto en donde se combina la calma política con la tempestad institucional, los destinos actores que se mueven a partir de sus intereses particulares estarán esperado el llamado de quien decide lo que les toca del pastel o de las morusas del pan.
Estamos a inicio de año, muy pronto los anuncios políticos se tornarán en una estridencia que haga vibrar el escenario político. Habría que pensar en el proyecto educativo para el estado de Jalisco y de nuevo cabe la consigna de poder: MENOS POLÍTICA Y MÁS EDUCACIÓN.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

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