Cuando se desvanece el interés supremo por la educación
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
El interés por la infancia y por la educación se desvanece en tiempos de pragmatismo político como en el que nos encontramos hoy. Las distintas manifestaciones en el comportamiento de los gobernantes han hecho evidente en esta coyuntura mundialista. Lo único que les interesa es promocionar su imagen, su proyección y sacar provecho en este momento histórico.
Este principio de colocar a la niñez y al servicio educativo como el máximo interés político y social, en los hechos, viene siendo una más de las evidencias demagógicas. La suspensión de clases de manera indiscriminada y el desinterés al no atender las peticiones del magisterio que se manifiesta con demandas justas da cuenta en todos los ámbitos (en lo federal y en el de muchos estados); que en estos momentos el interés por la educación pasa a un segundo o un tercer plano.
En el estado de Jalisco, las manifestaciones públicas de los gobernantes dan cuenta de un burdo y descarado oportunismo; la Copa del Mundo de futbol es sólo una burbuja coyuntural que, si bien se vive intensamente, muy pronto se va a ir y, ya que pase y con la llegada de la reseca, les va a cobrar fuertemente la factura en la próxima contienda electoral. Aunque se tiene el peligro latente de que gran parte de la ciudadanía no tenga memoria cívica, ni memoria histórica, y muy pronto van a olvidar las afrentas y las ofensas.
Tanto el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, como algunos de los presidentes municipales de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) se han subido a toda velocidad al carro del oportunismo; han aprovechado tramposamente con acciones mediáticas todo lo que se ha podido de los partidos que se han jugado en la ciudad de Guadalajara (bueno, en Zapopan para ser exactos). Les ha valido muy poco los reclamos por el agua sucia y las corruptelas en el IPEJAL, de las secuelas en inundaciones por lluvias y tormentas, entre muchas otras cosas.
No existe una sola línea o una mínima declaración que haga evidente su interés por la educación de niñas, niños, jóvenes y adolescentes de la entidad. No sólo han sido omisos ante las quejas, también han sido malos gobernantes, ya que son producto de un fraude descarado en las elecciones del 2024, sino también han sido descarados en su desmedido afán por enriquecerse tramposamente.
Las próximas elecciones de junio de 2027 son una oportunidad histórica para mandarles un mensaje a los gobernantes naranjas, de que ya es tiempo de que se vayan de Jalisco: por ineficaces, por ineficientes y por corruptos.
Así como miles de personas han salido a las calles a manifestar su apoyo a la selección nacional, así también se requieren estas manifestaciones desbordadas que apoyen una causa más noble: la aspiración por la democracia, por una mejor educación, por la atención digna al magisterio y porque las necesidades de la gente sean atendidas satisfactoriamente.
Que se vayan pronto. ¡Que se vayan todas y todos!
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com
Ojalá la memoria histórica se haga presente en el 2027 y se haga acompañar de la memoria cívica.
Muy bien Martín.Buen apunte