Aprender en libertad

 In Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

Contar, evaluar y planificar desde el tiempo posible. Del 16 de julio al 30 de agosto, el receso, la puesta en pausa de la vida en las aulas de quienes aprenden en las diversas escuelas en educación básica; 32 entidades federativas, algunos miles de escuelas, alrededor de 1.5 millones de trabajadores de la educación, millones de educandos, lo extraescolar como escenario.
En el marco flexible de un calendario escolar regateado, por fin se da la conclusión de actividades en esos espacios institucionales sobrevivientes de las olas reformistas con identidades líquidas y capital social en crisis, llamadas escuelas.
Los actos de clausura y “graduación” como formas institucionalizadas y comunitarias dejan abundantes fotografías de ese proyecto donde concurre un segmento de los maestros y maestras, una parte de los padres y madres de familia y la generación 2020-2026 para educación primaria (fases 3, 4 y 5) y 2023-2026 para la educación secundaria (fase 6), por poner sólo dos ejemplos.
Las mochilas simbólicas de las niñas, niños y adolescentes con distintas cargas de conocimientos, valores, habilidades, destrezas, ya se alejan a paso apresurado de las escuelas con sus dueños y dueñas sobrevivientes de los procesos formativos y evaluativos.
Los niños uniformados caminan en las banquetas o por las veredas rumbo a casa, una vez que han concluido los honores a la bandera y el protocolo de clausura del cierre de cursos. El clima emocional, el juego simbólico de las miradas de orgullo, de los abrazos y aplausos que tonifican la autoestima.
La brevedad del tiempo y la fugacidad de los sentimientos que duran hasta que la última madre de familia o el último padre de familia cruzan la puerta que divide el adentro y el afuera, que duran hasta que se recogen los manteles, se ordenan las sillas o se apagan micrófonos y bocinas. El silencio vuelve bajo un fondo gris y húmedo de la enésima llovizna de la temporada, mientras en la impunidad del algoritmo tecnológico se hace gestión educativa sin miradas ni rostros, sin humanismo.
La siembra y cosecha de saberes, el desarrollo cognitivo entre lo deseable y lo real, el cerrojo de lo que queda impune (el currículum cero) con una boleta de calificaciones, un certificado o reconocimiento por los altos promedios; la base de la pirámide gruesa en la invisibilidad de un número apenas de acreditación en la escala, el mínimo aceptable que se queda del otro lado de las barreras del aprendizaje no comprendidas desde las prácticas directivas y docentes.
Alumnos y docentes que se alejan de las escuelas, entran en receso; lo hará también de manera distribuida en guardias la burocracia del sistema educativo jalisciense que honró el lema del 2026 “…El mundial que une en Jalisco”.
Las DRSEs que han distribuido ya los libros de texto gratuitos (LTG) para el próximo ciclo escolar, para escuelas oficiales y particulares, el transporte autogestivo de padres y directivos, los hombros del personal de apoyo y auxiliares.
La estela de un gasto oneroso en la publicación de libros, los LTG del ciclo concluido que fueron subutilizados, desdeñados por algunos(as). Los ideales de la Nueva Escuela Mexicana en el parto de los montes de estados, que, desde inicio, sabotearon políticamente la propuesta cristalizada en libros, ahora material reciclable.
Los estados satélites que transfieren recursos públicos al sector privado de cien formas entre Inteligencia Artificial y otros garlitos, los que sin pudor gobiernan desde la mirada desarrollista empresarial sin sensibilidad social; las entidades federativas que impunes y sin ideas reales se alinean a una Pedagogía Industrial de derecha dialógica sin dialogantes, contra los excluidos de los bienes socioculturales y cognitivos, entidades con historia y presente retador a la rectoría del proyecto educativo nacional ante una SEP inercial, tibia y omisa de la agenda de la Nueva Escuela Mexicana, cuyo debate pedagógico sigue en espera de la voz de las maestras y los maestros.
El ciclo escolar, el telón el día de hoy. El antes y después de la absurda contingencia de un mundial que está por vivir los últimos minutos con la autoprofecía realizada y el cálculo feliz de sus beneficiarios directa o indirectamente. Una vez más, el trazo del mapa del absurdo, donde la rosa de los vientos de la razón se sustituye por un balón maloliente, hipnótico y convocante de la irremediable distracción de las masas.
El ciclo escolar en el libro de los evaluables de los maestros y maestras en receso escolar y reinstalación de la energía emocional, física y psicológica.
En la mirada hacia atrás están los eventos de la salida de Marx Arriaga de la SEP, el trayecto formativo autogestivo del CTE de violencia simbólica en algunas entidades federativas donde se emitieron guías y/o orientaciones innecesarias, la crónica anunciada de la muerte de USICAMM que organiza encuestas, la movilización de la CNTE, el resbaladizo calendario escolar de triste memoria, el sindicalismo orgánico pragmático del SNTE, el aumento salarial del 15 de mayo en concreción de nómina en reciente fecha; la pseudoconcreción de la formación inicial y continua de docentes; los eventos incendiarios impunes del 22 de febrero de 2026 en Jalisco y el cierre parcial de los grifos, que en estado de emergencia sanitaria, los últimos días sólo surtían agua ausente de calidad en las instituciones educativas de la zona metropolitana de Guadalajara, entre otros.
Los edificios escolares silentes, que en sus actores contarán o callarán, otra página más de su historia institucional, mientras sus áreas de juego, patios y jardines visten de verdes pastos y algunos árboles, con canto de aves, perros adoptados deambulantes, decoran en algunos centros escolares su provisional abandono.
Para algunos niños, niñas y adolescentes, la espera de las listas de nuevo ingreso para el siguiente nivel educativo; para otros, el escenario del mundo laboral como imperativo de las necesidades materiales del entorno familiar.
Allá, en el lejano mundo de la toma de decisiones para el sector educativo, el proyecto del calendario escolar de 185 días del ciclo 2026-2027, cuya seriedad es imperativo reinstalar.
Presentes para el primer día de clases, en las puertas de ingreso de las escuelas, en espera, la nueva generación de alumnos y alumnas en cada grado escolar, las madres y padres de familia que observan colores, estructuras y anexos, que sueñan una escuela inclusiva.
En las calles, hogares, espacios públicos y canchas deportivas, la infancia, adolescencia y juventud corre, ríe, salta, suda, teje, colabora y observa naturaleza y cielos.
Aprende en libertad.
La vida que corre y se abre paso a veces entre basureros, el apasionante mundo del desarrollo cognitivo y la ingobernable realidad del que piensa y del objeto vivido, las nuevas generaciones potencia, presente y prospectiva: “El hombre construye casilleros y busca meter la realidad dentro de ellos. Luego, provisto de las tijeras de la razón, procede a recortar las partes sobrantes… en homenaje al casillero” (RABINDRANATH TAGORE).

*Doctor en Educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

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