Pan y Mundial… bueno, circo

 In Carlos Arturo

Carlos Arturo Espadas Interián*

Manipular a las masas sin decirlo ni obligarles, sino a partir del ejercicio “libre” que desemboca en decisiones aparentemente voluntarias y personales, que al final se amalgaman con grandes trazos en todos los ámbitos: culturales, deportivos, educativos y demás.
La época actual busca eso, que cada persona sienta, perciba que sus decisiones son auténticas y únicas, donde sus decisiones no dependen de nadie más que de él. Así se preparan estructuralmente plataformas de soporte que conforman ambientes “globalizantes” para generar entornos que configuran tendencias y donde se tiene libertad para mantenerse al margen; eso es innegable. Sin embargo, resulta complicado cuando hay estructuras que se activan en distintos ámbitos, medios y formas no sólo de contenido, sino de posicionamiento que aplica infinidad de recursos.
Póngase, por ejemplo, el Mundial. El futbol está posicionado quizá por razones históricas, pero hay explicaciones económicas y culturales que han sido construidas y constituidas por y para posicionarlo; por ejemplo, anteriormente pocas mujeres se interesaban en él, quedando casi exclusivo para hombres. Actualmente, se ha posicionado también en las mujeres, no de un día para otro, sino desde las escuelas, estructuras culturales y diversos medios y formatos.
Así, el consumo se ha ampliado –por mencionar la cuestión desde el género–, matizado y disfrazado de una batalla cultural de posicionamiento y “liberación” de las mujeres cuando en realidad el sustrato económico es el que ha empujado contundentemente esta modificación.
Diversas manifestaciones sirven de indicadores para mencionar el descontento que viven las poblaciones y que de forma clara no tienen elementos que les permitan conocer y saber qué está pasando, porque la realidad social, cultural y demás está constituida en diversos sustratos que son accesibles de forma diferenciada y que en ocasiones ciertos sustratos se mantienen sin posibilidad de ser conocidos. Únicamente se les da espacio para liberar “presión”.
En los sustratos evidentes se mueve el grueso de la población y esos en ocasiones se muestran intencionalmente para distraer o desmarcar de los que son estructuralmente primordiales. Así, el mundial es uno de esos sustratos que resultan accesibles, que sirven de válvula de escape y al mismo tiempo fortalecen ciertos elementos que coinciden con los proyectos nacionales o mundiales, pero esos últimos se encuentran un poco encubiertos.
Los sustratos críticos no siempre se visualizan, pero hasta donde se puede ver, así como el mundial, se tienen: giras, conciertos, películas, series, estilos, tribus urbanas y demás movimientos que en distintas épocas han servido para constituir esas estructuras. Es necesario mencionar que esas estructuras se nutren incluso de movimientos realmente auténticos que son engullidos por las macroestructuras para desnaturalizarlos y convertirlos en materia para engrosar las estructuras de sometimiento y dominación.

*Profesor-investigador de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 113 de León, Gto. cespadas1812@gmail.com

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