Ya voy entendiendo lo que es “Al estilo Jalisco”
Jaime Navarro Saras*
En días pasados recibí un archivo de una revista que se llama Educación Al estilo Jalisco; es la número 15 del mes de abril de 2026. Más que una revista, es un boletín informativo de 17 páginas, incluida la portada. En esta se da cuenta de notas (lo que regularmente llamamos el vaso medio lleno); podemos ver, entre otras cosas, la difusión de inauguraciones, presentaciones, visitas a escuelas, entrega de equipos y renovaciones físicas de espacios escolares, etcétera. Hay más imágenes que textos y no es una revista para dialogar, analizar y proponer escenarios educativos; es un medio promocional.
En este medio no existe directorio alguno, pero tiene todos los logos de la Secretaría de Educación Jalisco. Intenté localizarla en las páginas oficiales de la SEJ y no la encontré, y no tengo la menor idea de cómo se distribuye, lo cierto es que me llegó desde una escuela privada y el archivo decía Revista Al estilo Jalisco núm. 15 abril.
El famoso estilo Jalisco, tan repetido en este gobierno de Pablo Lemus, y que a la fecha no han explicado su significado, pero todo apunta a que ello tiene que ver con lo que se debe presumir, como los casos del contenido de dicha revista. En síntesis, es la difusión del lado positivo de las cosas; también tenemos aquellas cosas y hechos que no son necesariamente hechos que se puedan presumir y que todos los días suceden, como la sarta de mentiras o verdades a medias con que cubren situaciones que emprenden. De lo más reciente, tenemos el incremento al precio del transporte (el cual saldrá del bolsillo de los usuarios y del erario público sin haberse acordado ningún compromiso de los permisionarios para la mejora); la compra de los terrenos de la zona arqueológica de El Ixtépete a la comunidad ejidal de Santa Ana Tepetitlán, el cual no se podía comprar porque es propiedad federal (y a la fecha no hay quien vaya a pagar los platos rotos por omisiones e ignorancia de las cosas); los comunicados para la suspensión de labores en la zona de Zapopan; se avisa a las 8:00 de la mañana cuando los niños, niñas y adolescentes ya están en clases, lo mismo el retorno a clases a las 9:00 de la mañana del siguiente día cuando los estudiantes están en casa (nadie se disculpó y allí no aplica ningún protocolo que haga responsable a alguien); qué decir del desorden en el pago de la nómina magisterial, del manejo discrecional de plazas no docentes, de las plazas docentes y la desatención de grupos por falta de comunicación. Eso es también Al estilo Jalisco, sobre todo porque cada vez se dan más cosas y errores que no eran tan comunes antaño.
No menos importante es el perfil de funcionarios que tenemos en la SEJ, muchos de ellos se educaron en la escuela pública y parece que ya se les olvidó, ahora no sólo no la defienden, sino que la atacan y ésta no es opción educativa para sus hijos, incluso muchos de ellos reciben becas sin pasar por ningún proceso de selección gracias a su cercanía con la SEJ.
En fin, Al estilo Jalisco tiene una amplia gama de prácticas: las que no se ven y las que se presumen, como el caso de esta revista que no es revista.
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com
Es propaganda que se paga con los impuestos de los jaliscienses. 😡😟😰