Vacunas, la cura del mal

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

Las vacunas son el resultado de la investigación científica que ha probado diferentes métodos contra las enfermedades, hablar del tema es pensar en la infancia y la protección que se requiere en el desarrollo, aunque algunas también se ponen en la etapa adulta como la de influenza o el neumococo. Las vacunas son historias de éxito en sí mismas, antes de su descubrimiento enfermedades como la viruela, el sarampión y la polio dañaron muchas vidas. Las fórmulas fueron cepas de la misma enfermedad que cultivadas bajo ciertas condiciones crean los anticuerpos necesarios para combatirla. La vacuna es una coraza o un escudo que desde el interior del cuerpo blinda a las células o al sistema inmunológico ante variados ataques.
El padre de la vacunación Edward Jenner (1749-1823) tras años de investigación metódica inoculó el virus de la viruela en vacas para después ser utilizada en personas infectadas creando así las defensas necesarias, a esto se le denomino el método jenneriano, el cual llegó a otros lugares por medio de los contactos y redes incipientes que existían, para antes la viruela ya había cobrado muchas vidas, se cree que causó la muerte de 60 millones de personas en Europa, en el siglo XVIII y en el XX, acabó con unos 300 millones en todo el mundo Curiosamente la viruela se trasmitía por la saliva tardando de 12-14 días para mostrarse los síntomas que eran fiebre alta, fatiga, dolor de espalda, diarrea y las erupciones o ronchas en la piel llenas de líquido, la letalidad de la viruela major era del 30%. Para que la vacuna fuera efectiva tuvo que pasar mucho tiempo ya que la gente no se vacunaba, o una si y otra no, causando que la enfermedad persistiera, por ello su aplicación fue obligatoria y terminó en 1970, la lucha duró 2000 años y ahora se le considera un arma biológica. (http://www.fundacionindex.com/gomeres/?p=1319#:~:text=Adem%C3%A1s%2C%20fue%20una%20de%20las,personas%20en%20todo%20el%20mundo.).
El coronavirus es el reto de nuestro tiempo donde nos ha tocado presenciar la enfermedad y letalidad de un virus combinado con un estilo de vida, la sociedad impaciente desea medidas y un combate eficiente en corto plazo para que puedan continuar los ritmos de vida y actividades cotidianas, sin realizar grandes cambios, la vacuna es la esperanza de un retorno a la normalidad, estos meses con esta medida de inmovilidad parcial nos parecen siglos. Curas a más largo plazo van a implicar otras acciones como mejora de la higiene personal, familiar, comunitaria, alimentación sana, cuidado del ecosistema entre otros que pueden ser barreras para los virus.
Para las generaciones actuales las vacunas se dan por hecho, son accesibles y están al alcance de todos por el sector salud, llegan hasta la comunidad más alejada y en brigadas de vacunación se instalan en escuelas y parques. Educación y salud han trabajado de la mano para fortalecer el esquema de vacunación de los alumnos, años anteriores se pedía la cartilla como parte de los documentos de inscripción, hoy en día no es requisito pero si se incluye en expedientes. En ocasiones agobian las tareas que se realizan en la escuela que pertenecen al sector salud sobre todo cuando se tiene la propia agenda académica, con grupos numerosos, se ha pedido que cada sector se encargue de tareas propias de su ramo. La escuela pesando y midiendo niños, abriendo espacios para charlas de cuidado de dientes, jornadas de vacunación, nutrición, aun así, educación y salud han hecho una buena bina por el bien social. Desde la escuela se ha contribuido en el tema de las vacunas, siendo un lugar donde se promueve su aplicación y que los alumnos cuenten con los esquemas completos, dada la irresponsabilidad, falta de tiempo, organización de algunos padres, esto sin hacer peligrosas generalizaciones.
La vacuna es la esperanza para vencer el coronavirus, los laboratorios y las farmacéuticas ya tienen algunas en fase de prueba, la meta común es crear esta fórmula que pueda protegernos del virus y así poder vivir en sociedad y acortar la distancia social, donde la convivencia sea una realidad y no un temor latente. Aún falta tiempo para que estén debidamente probadas y pasen por las diferentes fases antes de poder ser aplicadas o compradas por los gobiernos ya que el nuevo paradigma es la salud como inversión no como gasto. Las noticias alentadoras de la página pandaancha.com que está siendo actualizada constantemente mencionan lo siguientes datos: (https://www.pandaancha.mx/noticias/buenas-noticias-coronavirus-covid-19.htm).
J&J probará en humanos vacuna contra coronavirus en segunda quincena de julio esta farmacéutica estadounidense estima crear mil millones de su vacuna que estaría para el 2021. La desarrollada por la Universidad de Oxford comenzó pruebas en algunos países, entre ellos Reino Unido y Brasil, se espera que para diciembre ya se estén vendiendo, están acelerando las fases de prueba para este fin. La UNAM también entra a la carrera en el desarrollo de una vacuna contra el SARS-CoV-2 y ya han comenzado pruebas en animales. Se espera en 2021 comiencen las pruebas en humanos.La empresa de biotecnología Sinovac, en China, ha pasado a la fase 2 de su vacuna y aseguran tendrá un 99% de efectividad en humanos. AstraZeneca es otra de las pioneras farmacéuticas que desarrolla una vacuna y se espera este mismo año pueda estar lista.
La ciencia todavía tiene que escribir muchos capítulos en el tema de salud, se sabe del movimiento antivacunas donde algunas personas han estudiado o temen las reacciones adversas o efectos secundarios de las mismas, incluso lo han relacionado con el autismo, las investigaciones han descartado esta relación, lo que si es un hecho es que la falta de vacunación puede causar graves afectaciones a la salud, aun persisten las secuelas de la polio en personas adultas y un brote de sarampión en la CDMX así lo indican.
Las vacunas que aun no existen tienen que ver con otras enfermedades y lacras sociales como son el egoísmo de pensar solo desde la propia visión, en los intereses particulares, en la explotación y contaminación de los ecosistemas por la productividad y el “desarrollo”, la exacerbación de las políticas neoliberales que condujeron a la pobreza, la corrupción que favoreció a las élites, la ignorancia voluntaria y la obligada y que decir de la apatía para apoyar o involucrarse en temas de interés común, para todo eso aún no se descubre la vacuna pero de que lleva educación ni duda cabe.

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

Comentarios
  • Nadia Elizabeth Jiménez Villada.
    Responder

    No cabe duda que EDUCACIÓN y CULTURA son dos palabras totalmente diferente.

Deja un comentario

Escriba su búsqueda y presione ENTER para buscar