Reparar sueños rotos

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

Si cristalizamos experiencia y sabiduría acumulada en todas las áreas constitutivas del desarrollo humano, este año que ya va en su sexto día, será mejor.
Hoy es Día de Los Santos Reyes, celebración mítica de expectativa de regalos en el centro del país, de fiesta en el pueblo de Cajititlán. Hoy, con el sorbo de una taza de chocolate y un mordisco de rosca inflada en precio, tal vez sea un buen día para estrenar juegos y juguetes. 6 de enero, mañana y tarde fría para jugar a las escondidillas con el sol, encontrarlo y dejarlo bañar con su luz y calor nuestros fríos rincones.
2021, será el centenario de la creación de la Secretaría de Educación Pública en México. Preparemos nuestra evaluación y extendamos la mirada analítica sobre logros y retos.
Objetivos y realistas, encontraremos en su historia institucional de rupturas y discontinuidades pistas y recomendaciones para fortalecer su institucionalidad en una realidad política distinta.
Inicia el año con la entrada en vigor del nuevo salario mínimo para la atribulada clase trabajadora en el país, se aplican ajustes también el IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) que impactará el precio de la gasolina, alcoholes, cerveza y otros, mientras la gestión pública del gobierno de Jalisco implacable, aplica aumentos sin ningún compromiso y sensibilidad social. Burdos, los gobiernos de la Zona Metropolitana de Guadalajara lucran con la mentira del diez por ciento del pago anticipado en los servicios de agua potable. Insensibles y supuestamente bajo acuerdos de cabildo aumentan el porcentaje en el cobro del predial sin dar cumplimiento a la agenda de obra pública comprometida en las encuestas ciudadanas de principios de año.
La vida cansada para la mayoría de los jaliscienses que padecen gobiernos insaciables en materia de recaudación desde los tiempos tricolores y blanquiazules. Reedición de lo mismo en el aquí y ahora. Más dinero, misma opacidad en el ejercicio.
El sueño roto de un pueblo que no ha sabido elegir los gobiernos comprometidos con las mayorías, tan urgente en esta coyuntura de grupos extensos de personas empobrecidas por la pandemia.
En las estaciones de radio, en la televisión, los periódicos y en las redes sociales aumenta el volumen del canto de sirenas de los partidos políticos que como serpientes en la cabeza de la República anuncian ya los sempiternos tiempos políticos y electorales.
La alegría provisional de las fiestas navideñas se esfuma y a los afanes de búsqueda de empleo, reinstalacion de la economía personal y familiar, hay que agregar la insistente propaganda del Instituto Nacional Electoral y los partidos políticos que se autodefinen como diferentes, nuevos y modernos; cualquier cosa que en la retórica de suspirantes significa eso.
La pandemia no ha sido capaz de silenciar ni de reordenar los insultantes presupuestos partidistas, la pandemia no ha provocado la moderación de las ambiciones de la horda de políticos ineficaces, impunes. La pandemia no ha redituado en moralidad de los políticos de oficio.
La medusa-democracia en la sociedad mexicana sobre la que hay crisis de confianza es todo un reto para el optimismo de ficción en este primer semestre del año.
En este entorno la realidad cotidiana de todos los mexicanos.
Los días tiernos del naciente año son propicios para reinstalar proyectos, para hacer el plan y elaborar el mapa de algunos caminos; son estratégicos para revisar números y proyectar en una racionalidad de educación financiera, lo realizable en materia económica.
Hemos afirmado en otra colaboración que el tiempo vivido después de la primavera de 2020, ha sido un gran maestro y entre otras lecciones nos ha dejado la valoración de la salud como prioridad, nos ha moldeado nuestra reserva emocional para enfrentar y enfrentar-nos al desafío de vivir en esta circunstancia.
Parte de la nueva normalidad sobre la que hay que preparar la mentalidad es la asunción de las pérdidas de conocidos, amigos y familiares.
Tristemente, es normal perder seres queridos. El Covid 19 ha visibilizado y acercado la noción de la ineluctable fragilidad de la existencia humana.
Ha puesto en el umbral de casa la maleta vacía de la brutal e indeseada despedida.
Muchos de los propósitos planteados en un imaginario 2020 de normalidad, se hicieron añicos y fueron al cementerio personal de los sueños rotos.
La visita, el viaje, la olimpiada escolar, el torneo deportivo, el ensayo del coro y del grupo folklórico, la práctica en el laboratorio, el trabajo en el taller, etcétera, todo quedó en estación de espera.
En una mirada circular, contemplativa sobre los activos, se pueden desenterrar algunos de los sueños rotos y con la calma del frío de este invierno asumir, que algunas cosas que en angustia desechamos, pueden no estar del todo perdidas.
La utopía como manifestación de la rica subjetividad humana; la refundación de la esperanza y la necesaria visión de un futuro diferente.
Los humanos nos definimos por esa mezcla singular de desgarramientos, miedos y angustias; pero también por esa capacidad de resiliencia y singular capacidad potencial de renovación con el nuevo calendario.
El tiempo nuevo en la subjetividad renueva el sol y el calor para la fríos, vuelve a colocar en la maceta la semilla de la oportunidad.
Con nuevo hálito de vida, el corazón bombea salud a nuestros cuerpos y las manos constructoras ya afilan las herramientas para desbrozar nuevos caminos; los espíritus pioneros ya activan y se preparan para descubrir nuevos horizontes.
Los sueños rotos de un tiempo pasado inmediato, que el Covid-19 se encargó de provocar, no desangelan al espíritu humano sobreviviente de otros flagelos y pandemias.
Mucho del desarrollo de la inteligencia, de la fuerza y pericia física aprendidas se lo debemos justo a la fragilidad.
Los días tiernos del año (el tiempo como oro según los empresarios de la materialidad y la prosperidad) son oportunidad para reforzar el paso y reinventarnos.
Maticemos la mirada evaluativa del yo, del nosotros y seamos propuesta de mejora personal y colectiva.
En educación, parte de la ganancia ha sido el enriquecimiento de la filosofía del desenvolvimiento del sujeto en condiciones de emergencia, la revisión de la falibilidad de nuestros supuestos de corpus teórico sobre el aprendizaje, la desestructuración de la Sociología de la profesión docente y de las instituciones llamadas escuelas; la reescritura de una Historia de la educación desde la familia y desde casa; la revisión de la Psicología de las emociones; la emancipación de la Didáctica de los cauces y estrategias abrevadas sin medios virtuales, la reorientación de la Economía personal para la eventual escasez, etcétera.
Pero, en el oficio de educar, además de hacer ciencia y tecnología para la vida ¿acaso no somos hacedores de sueños?
En el 2021, bicentenario de la independencia nacional, las buenas cosas dependen de la ciudadanía crítica con memoria histórica.
En el 2021, centenario de la SEP y de esfuerzos renovados para educar en condiciones de emergencia, tal vez necesitamos escuchar el espíritu de sobrevivencia de la generación de padres y abuelos antes de la era de la sociedad líquida o desechable, que refiere Zigmunt Bauman.
Pongámonos el overol y reparemos nuestros huaraches y sandalias, reparemos las redes y las canastas de pizca, reparemos con alfarería sabia la fina cerámica de la que están hechos los sueños.
Con las manos, el corazón y la inteligencia fortalecida reparemos los sueños rotos.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

  • Patricia Arellano Zataráin
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    Reinventémonos!!

  • Norma Angélica García Fonseca
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    Es refrescante en este tiempo difícil,leer que aún somos creadores de sueños,pero ahora son los propios con la certeza de que somos parte de un mundo irreal,en el cual tenemos que ser participativos para cambiarlo.gracias Rubén por tu extraordinario talento para escribir.

    • Luz Emilia Castro Garcia
      Responder

      Gracias Dr. Rubén por acercarnos al despertar de la transformación constante de la cotidianidad alienada , del reto que implica
      mirar nuestros propios gestos internos , nuestra algarabía de pensamientos, al exponernos al autoconocimiento y resignificación del potencial autogestivo .
      tu benevolencia y ese espíritu soltando vuelo al escribirnos, hace sentir la cadena de favores para cocrear sueños .

  • Responder

    Excelente escrito,nada utópico, invita a leer y terminar hasta el final, metáforas coloridas pero reales, los sueños no acaban cuando hay mucha tela de donde cortar , la ideología es respetable mas no así esas ansias de carcomer y destruir todo lo que vamos pisando todo lo que está en nuestro entorno , esas ansias locas de acabar con un espíritu de lucha , confundimos la pandemia y nos aprovechamos de ella para seducir a los más miserables, a los que están sedientos de amor paz y conciencia.
    Agradezco mucho este escrito hecho con alma, vida y corazon.(reflexión).

  • Antonio de Jesús
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    Cien años de la creación de la SEP con los Gobiernos de la Revolución que siguen dejando deudas sociales con la expansión de la pobreza en muchas ocasiones la pobreza extrema con una sintomatología de la desigualdad entre pobres y ricos .Cien años de la creación de SEP que no ha cubierto la necesidad de Educar en Educación básica y superior.Aun hay camino para hacer camino en el Educar v n el pensar y el hacer para transformar al México del mañana

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