Regalos caros

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

Es tiempo de Navidad, la del 2021, en la long-pandemia se presentan nuevas variantes del virus flotando en el ambiente que están ignoradas por las personas que deambulan en las tiendas coloridas y llenas de mercancía, existe una comercialización de la Navidad, el dinero necesario para disfrutar o regalar, que se convierte en facilitador o en obstáculo para la celebración de las fiestas, es bueno reflexionar el valor que damos a las cosas, a los momentos y a las personas.
Cada uno da lo que tiene, en estas fechas se acostumbran los regalos, son parte de las tradiciones navideñas, el cristianismo recuerda el nacimiento de un Salvador, la historia cuenta que llega como un niño en una familia, son los Reyes Magos los que le traen regalos para celebrar el acontecimiento, señalando un antes un después de Cristo.
Algunos preparan los regalos con mucho tiempo, los piensan, eligen, ahorran, hacen todo un ritual para ofrecer un presente significativo, estas personas en sí mismas son el presente, han dado tiempo y dinero, parte de su vida para ofrecer a los demás algo, no es en sí el objeto o artículo que se entrega, es la persona que piensa en los demás para entregarles algo de sí, éste es un regalo caro.
Sin embargo, el regalo más caro de todos es el tiempo, el que se puede dedicar a quien hemos elegido, si, el tiempo, ese que no lleva prisa, el que se detiene cuando uno mira a los ojos, el que se va rápido cuando uno está feliz, ese si es un regalo, dar tiempo sin distracciones, dejando a un lado los dispositivos, conversando de temas comunes, atentos a la charla, atrapando el presente, disfrutando de las compañías, del frío y del calor, de los lugares. Solo que a veces algunos por ganar dinero no pueden dar este caro regalo, están atrapados en su insaciable consumismo.
Un sentido espiritual de los regalos puede ser el significado, se eligen cosas que tienen otro valor para los demás, por ejemplo, el vino o la bebida serán regalos que provoquen alegría si se toman con moderación, que ayudan a expresar las emociones. Regalar algo que haga falta en el hogar puede tener el sentido de ayuda o apoyo, es la mano de la familia o del amigo que observó tu necesidad.
En un semáforo observé de un conductor que llamaba a una persona que vendía flores en un crucero, por su ropa indicaba que era proveniente de otro estado, de alguna etnia o cultura, el conductor le entregó una bolsa con despensa, iban unos botes de leche, a la joven que recibió el regalo sonrió y lo agradeció como algo especial, este hecho de generosidad y aprecio por lo pequeño nos llevan a reconocer lo grande.
Hay muchos regalos, algunos vienen envueltos muy bonitos, sin embargo, están disfrazados, cada quien sabe si los acepta, los valora o rechaza, por ejemplo, la verdad aunque duela, empezar dando respeto, el perdón por beneficio propio, la humildad que nos ayuda a entendernos, la esperanza que siempre trae alegría, la fe en las cosas que creemos, encontrar lo bueno aún en las dificultades.
Aparte de lo material, lo que se puede dar a los otros, son el respeto, empatía, escucha, honestidad, verdad, no todos pueden dar estos regalos, dentro de sí traen vacíos y situaciones de su historia de vida que lo impiden, no se dan cuenta que así dañan a quienes los aman, un regalo para ellos sería abrirse y confiar, que cada situación de la vida es inédita, se pueden dar la oportunidad de nuevos comienzos teniendo como cimiento la honestidad.
Para los niños, un regalo es significado de alegría, es la esencia de la infancia, está ligado al juego y al desarrollo, los juguetes como apoyos para el aprendizaje. Los padres de acuerdo a sus posibilidades entregan estos regalos bajo la magia del niñito Dios, Santa Claus o Papá Noel, bajo este personaje alientan la imaginación al pensar que hay quien concede los deseos, más tarde descubres las manos de los padres y que si son magos cuando hacen malabares para proveer de regalos a sus hijos. En este caso el regalo caro es apartar de la economía familiar el presupuesto para que el Niñito Dios haga lo suyo.
Los mejores regalos serán también los que nos damos a nosotros mismos, como la autovaloración, sabiéndonos valiosos e importantes procurando el cuidado de la salud, la mejor alimentación, los buenos pensamientos, el poner los límites a lo que nos puede lastimar. Además, si hemos llegado hasta diciembre de 2021 el regalo más valioso es la vida. Felices fiestas y que se otorguen los regalos que el corazón anhela en la comprensión de lo que menciona Ulises Kaufman: “Estúpido es creer que el regalo está dentro del paquete, siempre, siempre, siempre, son las manos que lo entregan.”

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

Comentarios
  • Laura Emilia Flores Gutiérrez
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    Solo alguien tan especial espiritual, puede darnos un regalo navideño como esta reflexión.

    ¡Feliz Navidad!
    Seguramente recibirá muchos regalos verdaderos y especiales en estas fechas.

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