Recuentos a la gestión educativa en Jalisco

 en Andrea Ramírez

Andrea Ramírez Barajas*

Cuando inició este sexenio y se empezaron a manejar nombres para designar titulares para las diferentes secretarías de gobierno, la figura de Francisco de Jesús Ayón López causó grata sorpresa, sobre todo después de haber tenido secretarios de educación grises y de medio pelo de los tres gobiernos panistas previos, claro, se salvan de la quema el bien recordado Don Efraín González Morfín y Miguel Agustín Limón Macías quien le continuó.
El entusiasmo con Francisco Ayón era porque pertenecía a una familia de cultura magisterial: su padre, maestro normalista, profesor universitario, periodista, escritor, funcionario educativo; su madre, maestra normalista, directora, supervisora y jefa de sector de educación primaria; él mismo, también maestro normalista, profesor de primaria y secretario de prensa en la Sección 47 del SNTE.
Una vez al frente de la SEJ, su gestión se empezó a caracterizar por el congelamiento y desaparición de plazas, lo común fue fusionar grupos, cancelar turnos y cerrar escuelas (la desaparición del Internado Valentín Gómez Farías es el más claro de los ejemplos), qué decir de la falta de pagos e incumplimiento de la asignación de estímulos económicos para los maestros y directivos destacados, esto último aún no se resuelve y estamos a menos de un mes para terminar su gestión.
Lo suyo fueron los constantes cambios y la asignación de plazas para los amigos y los compromisos políticos, dejó en el camino a funcionarios que decidieron no seguirle la corriente y que le cuestionaron sus decisiones, supo (eso sí), someter a las secciones 16 y 47 del SNTE, sobre todo a esta última, que se prestó para que la SEJ pasara por encima de los derechos de los trabajadores. Un ejemplo de ello, es que durante poco más de 5 años las plazas vacantes por jubilación, defunción, renuncia o despido de educación Normal y posgrado quedaron congeladas, recientemente se empezaron a generar procesos de recategorización, incremento de carga horaria para docentes de las instituciones y asignación de horas para los de nuevo ingreso (todo ello gracias a la gestión de Alfonso Gómez Godínez durante los 4 meses que estuvo al frente de la SEJ, cuando Ayón fue tras una diputación fallida).
Francisco Ayón se caracterizó por estar demasiado activo en las redes sociales, gobernó a base consentir a los medios de comunicación, tenía una cartera muy amplia para estar casi todos los días en programas de radio y televisión, en revistas y periódicos, estos lo trataron muy bien y de la manera más acrítica, por supuesto que la realidad presentada en los medios de comunicación distó de lo que sucedía y sucede en las escuelas.
La mejor lección que tuvo Francisco Ayón de los maestros, la recibió en el Foro de consulta educativa organizado por el equipo que estará al frente de la SEJ a partir del 1º de diciembre, fue un repudio total, a tal grado que no tuvo ánimos para subir a su cuenta de twitter y Facebook ninguna imagen de ese evento, en esos días maestros, directivos, supervisores y demás trabajadores de la educación escribieron en las redes sociales que Ayón era el peor secretario de educación de la historia.
La crítica negativa contra la gestión de Francisco Ayón es tal, que consideran que tuvo dos grandes logros, haberse ido en diciembre por 4 meses y haber rebajado una buena cantidad de kilos, pero en los ámbitos educativos sale debiendo, aun le quedan 20 días para que termine su gestión y seguramente dejará muchos pendientes, asuntos no resueltos y boquetes en el presupuesto y la nómina magisterial, qué decir de los escándalos del Instituto de Pensiones de Jalisco, esa es otra historia y, de la cual creo no saldrá bien librado. Sobre su papel en la SEJ ya sabemos la historia, no pasará nada, a menos que haya algún valiente que le quiera hacer cuentas.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

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