PISA nos pisa de nuevo
Jaime Navarro Saras*
Una vez más, desde el año 2000, la OCDE, a través de los resultados de nuestros adolescentes en la prueba PISA (Programme for International Student Assessment o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), nos ranquea en los últimos lugares. Los números afirman que PISA 2025, con el cual se están cumpliendo 25 años en que México participa en el proceso, los resultados en Matemáticas son de 388 puntos, Lectura, 408 puntos y Ciencias, 414 puntos, y nos ubican. Estos números no son para presumir, pero tampoco son para suicidarse, principalmente porque, más allá de tomar los datos como una oportunidad de poder romper con los esquemas educativos actuales y hacer cosas diferentes o con otras intenciones, experimentar y esperar una mejora en los números en tres años, las cosas no funcionan así en nuestro país. Acá se seguirán haciendo las cosas igual e incluso peor porque al sistema así le conviene, pero no a la educación de niños, niñas y adolescentes.
En México, 7843 estudiantes, en 297 escuelas, completaron la evaluación (según datos del Informe), y una vez publicados los resultados, empezaron a aparecer notas de todos los colores y sabores. En España hay molestia y desencanto; el hecho lo ven como un fracaso en todos los sentidos. En El Salvador, completaron la evaluación 7073 estudiantes en 278 escuelas, y su presidente afirmó que 171 escuelas públicas (de las 5162 registradas) lograron resultados equiparables a Alemania y Suecia, y toda vez que se encuentra ubicado en el lugar 10 de los 13 países latinoamericanos participantes, cuyo líder es Uruguay y México en el 5º.
En nuestro país, el gobierno federal desestimó los datos obtenidos y su triunfalismo estuvo ubicado en la percepción de los estudiantes con relación a sus maestros y la escuela, a lo cual considera positivos y de gran ayuda para la tarea escolar; en tanto, el informe apunta una baja de la participación de los padres en el desarrollo educativo de sus hijos con relación a los resultados de 2022.
En Jalisco, el triunfalismo estuvo desbordado por el gobernador y aplaudidores. El día de ayer, en este mismo portal, Miguel Ángel Pérez Reynoso (https://revistaeducarnos.com/el-gobierno-de-jalisco-y-su-modelo-educativo/) señaló de ignorante, poco informado y mal asesorado a Pablo Lemus por los datos presentados, que son totalmente ajenos al Informe de PISA, toda vez que la OCDE señala que la prueba PISA internacional está diseñada para arrojar muestras representativas a nivel nacional y no por entidades federativas de manera oficial y directa por la organización global.
El modelo educativo de Jalisco es una falacia porque no cumple las bases ni el formato para denominarse como tal y lo triste es que ninguno de los genios que dirigen cada una de las áreas de la SEJ, principalmente en la formación y actualización de docentes, se ha tomado la iniciativa para explicarle al gobernador Lemus y al pueblo de Jalisco lo que realmente se hace en las escuelas del estado y lo que significa el modelo educativo jalisciense. El estilo Jalisco sólo es un eslogan de campaña y una manera de explicar lo inexplicable e inexistente en materia educativa. Lo cierto es que en las escuelas públicas de la entidad abundan los desfases y las contradicciones con el mensaje del gobernador, que se presenta como la panacea, lo que no es tal. Para muestra, basta revisar el personal de las escuelas y, en la mayoría, se carece del personal completo por cómo se ha interpretado la USICAMM y aplicado el proceso de adjudicación de plazas. Este formato ha dejado al gobierno del estado una derrama económica inimaginable, ya que el recurso federal llega completo y se adjudica para sí por lo menos una quincena de cada docente que llega o se va de las escuelas. Ese no ponerse de acuerdo con la federación (según la SEJ) tiene a las escuelas incompletas de personal y llenos los bolsillos por esa desorganización que ellos mismos han generado en educación básica; del nivel superior no hablamos, ya que están cumpliendo un año del proceso de recategorización en las escuelas Normales y el posgrado del subsistema estatal y aún no culmina del todo, y de seguro pasarán otros meses para generar el concurso de adjudicación de horas internas, otro año para abrir la convocatoria al público.
Lo cierto es que PISA movió, como siempre lo hace, el avispero; pronto la gente lo olvidará y en tres años nos volverán a mostrar los datos con una realidad igual o peor a la actual y de nuevo vendrán las críticas y los triunfalismos, como lo ha sido desde hace 25 años, que cabe señalar una realidad gráfica incuestionable: en 2000 teníamos 422 puntos en Lectura y hoy 408; antes sin acceso a tecnología digital y hoy ya forma parte de la vida de las personas, principalmente de los jóvenes participantes de la prueba PISA cada tres años, y esta tecnología, contrario a lo que se pronosticaba, ha generado habilidades que no impactan en la forma en que se lee e interpretan los textos, tanto en libros físicos como digitales, y habrá que hacer algo. La prohibición de su uso en las escuelas no es suficiente; va a mejorar la interacción con sus compañeros, pero no las formas de su uso y de seguro lo veremos en 2029, cuando PISA nos pise otra vez.
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com
Tocas un punto sensible Jaime. Dicen que para muestra un botón. Para el caso, la enorme cantidad cíclica de vacantes de docentes en las escuelas, demuestra la poca sensibilidad que los administradores del sistema educativo tienen acerca de las necesidades reales de los centros escolares y que, consecuentemente, impacta en los resultados que muchos quisiéramos obtener. Comparto un dato. Comprobable. La Escuela Secundaria General No. 100 “Prisciliano Sánchez Padilla”, con CCT 14DES0108K, está laborando con un 45.71% de vacantes docentes. ¿Será que consideran que una escuela pequeña, ubicada en una localidad pequeña, no merece ser atendida con la misma diligencia que cualquier escuela del área metropolitana de Guadalajara? ¿Será que todas las escuelas están laborando con ese enorme déficit de docentes? ¿Será que este tipo de situaciones no se convierten en factores que demeritan la cantidad y calidad de los aprendizajes que pudieran lograr nuestros alumnos? ¿Será?
Martin. El botón de muestra que traes al debate es muy diferente porque me parece que lo vives en carne propia. Pero considero que ese fenómeno no es excepción sino la regla.
Pregunto porqué la demora de agilizar los nombramientos y completar la plantilla en las escuelas, a quien le interesa que no sea así ❓
Esto es lo que deberían de aclarar estos que son dueños de los micrófonos y la difusión de las ideas
Gracias Jaime al afirmar que Al estilo Jalisco que a estas alturas sirve de muy poco