¿Para quién fue la educación de calidad?

 en Andrea

Andrea Ramírez Barajas*

Una de la cosas que sí logró el gobierno mexicano y que no estaba contemplada como parte de su propuesta de “Reforma educativa” es democratizar la mala calidad del servicio educativo, aquí si fue parejo para todos los mexicanos. A los pobres les reafirmó su condición de pobreza, a las capas medias las pauperizó, con una educación deficiente basada en el incumplimiento de promesas y bajo un clima cada vez mayor de incertidumbre y vulnerabilidad escolar. Las capas altas y los grupos privilegiados en lo económico y que forman parte de un grupo pequeño de la población, ellos no recurren ni por asomo a la escuela pública, su servicio está asegurado en los mejores colegios y universidades privadas del país y además pueden deducirlo de su declaración de impuestos.
Ya el nuevo Consejero presidente del INEE Eduardo Backhoff Escudero reconoció en una reciente declaración que no ha sido posible lograr calidad con equidad.
“Resaltó que entre los retos pendientes está el de que la población complete la educación obligatoria, ampliar el acceso a ésta, incrementar la retención y el egreso de los alumnos, valorar las acciones emprendidas para mejorar los aprendizajes y establecer acciones para el desarrollo de los docentes” (Educación Futura, julio de 2017).
La calidad educativa no mejoró por ningún lado del sistema, por el contrario, el abrupto proceso de reforma educativa ha terminado por tensar y colapsar parte del propio sistema educativo.
Miles de niños aún asisten a las escuelas en condiciones paupérrimas, sin alimento en el estómago y refrigerio, sin material escolar básico, con docentes desmotivados y amenazadas por la evaluación punitiva, etcétera.
En ningún momento la actual administración definió con claridad una ruta de acción para mejorar significativamente la calidad educativa. Ésta se buscó mejorarla de manera indirecta, con el escandaloso despliegue de evaluación de casi todos los componentes del sistema.
Evaluar no implica en automático mejorar la calidad educativa, esta solo fue utilizada para justificar la reforma. La calidad está más bien regulada y condicionada a partir de acciones exprofeso, acciones claras con propósitos igualmente claros cuyo racionalidad está basada en la mejora verdadera, en la equidad y en garantizar justicia educativa. Mejores salarios para los docentes y la conformación de mejores condiciones de trabajo en las escuelas.
En el estado de Jalisco, las acciones estuvieron peores, el titular de la Secretaría de Educación estuvo empecinado durante los seis años de su gestión (estas aun no concluyen pero ya estamos muy cerca), de propagandizar su imagen, con desplantes populistas y arrogantes. Jamás se establecieron compromisos estratégicos de mejora de calidad, Jalisco estuvo bailando al son que le tocaba la federación y la verdad es que la federación ha tocado un mal son y su canto peor. Así las cosas, la calidad educativa será tarea de la siguiente admisntración que ojalá y haya aprendido de la actual de cómo NO HACER LAS COSAS.
Esperemos mejores tiempos para mejorar el escenario educativo. Por lo pronto los docentes debemos seguir trabajando empeñosamente por encontrarle sentido a esta noble tarea de educar, a pesar de todo, incluida la SEP misma.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

Comentarios
  • Manolo
    Responder

    Calidad según quién?? Para PISA toda la educación nacional sea pública privada urbana o rural es pésima

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