Noticias buenas y malas

 In Rodolfo Morán Quiroz

Luis Rodolfo Morán Quiroz*

 

Hace unos días, mi amigo Manuel me hizo notar que “hay noticias buenas”, en donde yo leí un implícito “también”, a partir de que vio dos que compartí en mi estado del celular. Una, respecto a un posible bloqueo de múltiples ciudades mexicanas, convocado por ANTAC (https://www.nmas.com.mx/nacional/paro-nacional-transportistas-se-suspende-agresiones-carreteras-alistan-nuevas-acciones/). Otra, respecto a una orden de un juez estadounidense en el sentido de levantar las restricciones para la prensa para acceder a información del Pentágono (la actual Secretaría de Guerra de EUA) (https://www.nytimes.com/2026/04/09/business/media/judge-hegseth-pentagon-reporters-rules.html?smid=nytcore-android-share).

El señalamiento de mi amigo me hizo recordar no sólo a la fábula de Augusto Monterroso (1921-2003) sobre la jirafa que contemplaba un campo de batalla desde las alturas, sino también a mi abuela María, y su señalamiento en torno a la idea de que encontrarse un gato negro era mala suerte. Mi abuela matizaba: depende de si eres un perro, es buena; si eres un ratón, es mala. También decía que la gente que exclamaba “¡Qué buena suerte!” al encontrarse dinero tirado no consideraba la mala suerte que eso significó para la persona cuyo pecunio se vio disminuido.

Mi respuesta a mi amigo Manuel fue más breve: ambas noticias son buenas y malas, según se vea como triunfo (organizarse, demandar) o como señalamiento (de mala actuación) de los gobiernos involucrados. Para quienes creyeron verdadera la versión de que el gobierno de Irak en las primeras guerras del Golfo Pérsico fabricaba armas de destrucción masiva, la aprehensión y ejecución de Saddam Hussein (1937-2006) fue percibida como buena noticia. Mala noticia, en cambio, para muchos otros descreídos de las afirmaciones de los gobiernos de Estados Unidos. Pésima noticia para Hussein.

Los recientes acuerdos entre los gobiernos de EUA e Irán en el sentido de un alto al fuego son buenas y malas noticias. Trump afirmó que Estados Unidos había ganado ya la guerra desde las primeras horas, mientras que Irán todavía siguió respondiendo con ataques a las bases militares estadounidenses en la región. Y para el gobierno de Israel poco parecen haber importado, pues siguió sus bombardeos sobre Líbano, a pesar de los acuerdos que, esperaríamos, obligaban también al gobierno israelí y protegían también el territorio libanés. Malas noticias para los gobiernos beligerantes que el supuesto aliado de uno de ellos acabara haciendo lo que le dio en gana. Algo que es bastante frecuente en los comportamientos de los docentes después de lograr determinados acuerdos en las juntas: todos los asistentes dicen que se establece determinada regla y comportamiento, pero después de afirmada y firmada el acta de la reunión, cada uno sigue haciendo exactamente lo que le viene en gana.

Buena y mala noticia es el anuncio de que en México se permitirá el “fracking” (fracturación hidráulica con la inyección de agua, arena y sustancias químicas), pues los ambientalistas han denunciado esa técnica de extracción de gas natural y petróleo como altamente nociva (en esta página que no se ha actualizado: https://nofrackingmexico.org/que-es-el-fracking/), mientras que las empresas dedicadas a esa extracción están de plácemes por las pingües ganancias que anticipan. Los daños al ambiente son noticias pésimas: “25% de las sustancias utilizadas en las distintas mezclas de perforación pueden causar cáncer y mutaciones, 37% afectar al sistema endocrino, 40% provocar alergias y 50% dañar el sistema nervioso; [las fugas de gas] metano, gas de efecto invernadero, tienen un potencial de calentamiento 86 veces superior al CO2 en el corto plazo, por lo que en 20 años el impacto de la extracción de gas de lutitas sobre el cambio climático puede superar en 20% el del carbón”, señala la Alianza Mexicana contra el fracking. Ese anuncio de la presidencia resulta también una mala noticia en términos de la credibilidad de las promesas de campaña de la actual presidente de la República Mexicana: “En el documento 100 pasos para la transformación 2024-2030, Sheinbaum sostuvo que ‘no se va a permitir la explotación de hidrocarburos a partir del fracking’” (https://verificado.com.mx/como-sheinbaum-enterro-compromiso-sobre-fracking/).

Las escalas de las buenas y malas noticias y su relatividad, según sea la perspectiva desde la que se contemplen los acontecimientos, van desde lo macro hasta lo micro. Hace unos días, mi hijo elaboró unas pizzas caseras e invitó a comer a su novia. Cuando ella ya estaba presente, pero las pizzas todavía no estaban listas, me dijo que tenía una buena y una mala noticia. “Comienza con la buena”, le pedí. “Que nos tocará más pizza a nosotros”. “¿Y la mala?” “Que mi novia ya se tiene que ir”.

Las moralejas de esos acontecimientos de valores “relativos”, que pueden ser absolutos para muchos, como en el caso mencionado arriba de la guerra, en donde mucha gente muere absoluta y definitivamente, son variadas. Algunas instancias:

 

  • En la escuela, reprobar un curso que no entendimos o del que captamos poco puede ser buena noticia si lo consideramos como una nueva oportunidad de aprender sobre esos temas; o mala noticia si eso significa que no podremos avanzar en nuestros proyectos del siguiente periodo lectivo.
  • Hay una canción de la familia Simpson (de Matt Groenig) en donde Homero se queja de que si no fuera por la mala suerte, no tendría de ninguna. Para algunas personas podemos afirmar que, si no fuera por la mala fama, tampoco tendrían fama alguna. En todo caso, la calidad de buena o mala noticia depende de la perspectiva. Qué bueno que la gente hable de mí, aunque sea mal, afirman algunas personas ávidas de atención.

 

También, en días recientes nos hemos enterado de los discursos de dos mujeres. Ambos fueron pronunciados en Estados Unidos. Por una parte, la senadora sonorense Lily Téllez (María Lilly del Carmen Téllez García, nacida en 1967) se quejó en Texas del gobierno mexicano y sus alianzas (https://youtu.be/84yW5dn9Hy4?si=zytAgyXngb5yj3UQ), mientras que la eslovena Melania Trump (antes Melanija Knavs, nacida, por cierto, el 26 de abril de 1970) salió a decir que ella nunca ha tenido amistad con Jeffrey Epstein ni con su cómplice Ghislaine Maxwell (https://youtu.be/DN1dD50t44c?si=iva3amq0-Dn8l0qr). Para algunos, estos discursos pueden tomarse en el sentido de “excusatio non petita, accusatio manifesta” y, sobre todo, el de la primera dama estadounidense denota una posible relación con los personajes de los que pretende desligarse, aunque en el primer caso, algunos han señalado una intención de la senadora panista Téllez de entregarle en bandeja de plata la soberanía nacional que la presidente Sheinbaum tanto declara defender.

La reciente noticia de un dictamen de una comisión invitada por la ONU respecto a las desapariciones de personas en México ha sido tomada como una muy mala noticia por la presidencia (https://www.ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=243336). El reporte de personas desaparecidas emitido desde la ONU (https://www.ohchr.org/es/press-releases/2026/04/mexico-un-committee-requests-general-assembly-consideration-enforced) fue rechazado por la presidencia por no considerar las políticas del actual gobierno. La buena noticia, en cambio, podría ser que se ha llamado la atención a este tema, aunque el análisis se considere incompleto.

Finalmente, en intercambios recientes entre el gobierno de Trump/Vance y el Vaticano, hemos detectado perspectivas divergentes en cuanto a la visión de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. Mientras que el gobierno de Trump esperaba que esta guerra fuera bendecida por León XIV (Robert Francis Prevost, nacido en 1955), este Papa se ha pronunciado en contra de ella. Para Trump, esta postura pacifista fue vista como “mala noticia”, mientras que muchos otros humanos, religiosos o no, consideran buena noticia que un líder de tal alcance sea capaz de plantarle cara a un gobernante que no se considera a sí mismo como limitado por las leyes humanas. La publicación y luego retiro de una imagen del 45.º/47.º presidente de Estados Unidos como “sanador” ha dado lugar a expresiones de ira, lo que ha sido visto como una mala noticia por ese personaje, quien, recordemos, también publicó una imagen de sí mismo como papa hace casi un año (https://www.nytimes.com/es/2025/05/05/espanol/estados-unidos/trump-papa-foto.html https://www.nytimes.com/es/2026/04/14/espanol/estados-unidos/trump-borra-imagen-jesus.html).

Como bien mostró Monterroso, podemos comprender, gracias a las noticias cotidianas, que absolutamente TODO es relativo (https://ciudadseva.com/texto/la-jirafa-que-de-pronto-comprendio-que-todo-es-relativo/#google_vignette).

 

*Doctor en Ciencias Sociales. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara. rmoranq@gmail.com

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