Narrativas y vida académica
Carlos Arturo Espadas Interián*
Las narrativas cobran peso a partir del poder que los construye, emite-posiciona. En su construcción entran sustratos bélico-militar, económico-financiero, tecnológico-político y cosmovisión, entre otros. En su emisión-posicionamiento, se relaciona con el control y eliminación de modelos –educativos, financieros, culturales, plataformas, algoritmos y canales diplomáticos que se entretejen con otros elementos para formar un mundo a la medida del proyecto a apuntalar.
La vida transcurre en un mundo mediatizado por concentración de comunicaciones que adquieren matices formales e informales diversificados en niveles, formas-articulaciones y códigos que minan el imaginario colectivo planetario regionalizado en zonas de influencia de cada emisor de narrativas.
Ya no es posible analizar con parámetros claros. Por ejemplo, nuestro país, que se encuentra en zona de influencia de una de las potencias mundiales, pareciera que se promueven energías renovables (que no limpias), agenda “woke”, medidas populares (que no populistas) con matices sociales y proyectos estratégicos, que están en contra de la administración actual de esa potencia. Sin embargo, esas promociones se insertan en otros proyectos internacionales que forman un tejido transversal alineado con políticas de esa misma potencia: control de migraciones masivas, elevar salario mínimo, endurecer acciones contra el crimen organizado y reservarse de influencias de las otras dos potencias.
No es un listado ni análisis exhaustivo; sirve únicamente para ilustrar el mundo complejo y multidimensional donde la causalidad se manifiesta en distintos niveles y donde cada uno pareciera ser la razón de las acciones.
En ese escenario complejo, que además en nuestro hemisferio se presenta en imagen de un mundo plano y simple, nuestros estudiantes deben construir posiciones, en un ambiente hipercontrolado, donde se les habla desde lenguajes y códigos múltiples, donde pareciera que la información está al alcance de todos y donde se proporcionan fácil y de forma creíble elementos causales que encubren los reales.
A la par se desarrolla un lenguaje que construye narrativas desde el sentido común, sustratos emocionales y lenguaje sencillo encubridor. Esa narrativa simple que impacta la consciencia y neutraliza el análisis profundo y crítico sirve de marco para reconstruir el mundo desde posiciones hegemónicas. Así, por ejemplo, se justifican acciones que contradicen al derecho internacional y legitiman el uso de fuerza, poder y sometimiento.
Las actuaciones quedan impunes y con ello se emite un mensaje claro a la población mundial: el uso del poder y derecho que otorga la fuerza y envestidura. Se construye así un doble discurso: por un lado, lo señalado y, por el otro, la construcción de narrativas de un mundo regulado por marcos normativos y derechos, que al final resultan inoperantes.
Para construir una posición con respecto a lo que sucede, se necesita, además del acceso a diversa y gran cantidad de información, uso de perspectivas y criterio sólido; por ello, la formación del estudiantado deberá buscar el acceso y discriminación de información de fuentes con posiciones diversas, fortalecer el análisis crítico y argumentativo para construir posiciones.
La vida académica en libertad debe diversificarse, abrir espacios de discusión, análisis, debate y permitir que actores diversos usen las instituciones como foro libre para construir diálogos en análisis diversos, múltiples perspectivas y fundamentos en una familiarización del estudiantado en diversas perspectivas y parámetros, para prepararlos en el contacto con la envestida informacional de narrativas que construyen mundos planos y con la que tienen encuentro todos los días.
Eso únicamente puede existir en un ambiente académico libre, con perspectiva universal, donde existan espacios para que el cuerpo docente y comunitario pueda expresarse y hablar de todo, en el sentido amplio de la palabra todo, sin miedo a represalias, sojuzgamientos, exclusiones o sanciones; ello implica que se invite a la comunidad en general, que la dinámica académica se abra, es decir, una perspectiva de libertad abierta y realmente incluyente.
*Profesor–investigador de la Universidad Pedagógica Nacional Unidad 113 de León, Gto. cespadas1812@gmail.com