Miedos magisteriales

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Los maestros y las maestras, como seres humanos, también tienden a desarrollar sentimientos, lo mismo de los buenos como de los no tan buenos, en medio de esta dicotomía hay un espectro tan real y a la vez con poco valor para los analistas e investigadores de la educación, principalmente la pública, porque quienes se mueven en la educación privada tienen sus propios canales o resistencias para expresar ciertos sentimientos aceptados y tolerados en su realidad.
Cuando hablo de sentimientos me refiero a aquellas situaciones que al magisterio le causa molestia, inseguridad, desencanto, miedo y en algunos escenarios hasta terror, lo cierto es que cuando se ingresa al servicio educativo se llega con ciertas expectativas e ilusiones por mejorar las cosas y hasta pretenden cambiar el mundo de las escuelas, con el paso del tiempo se genera una adaptación que redunda en comportamientos y actitudes colectivas similares; si llega un nuevo programa o una reforma educativa y si de esto no se deriva algún tipo de control férreo, a lo sumo se toma lo que es más factible y lo demás se deja al margen, pero si hay presión por parte de directivos, supervisores, autoridades educativa, la prensa y las infaltables redes sociales, entonces aparece el miedo y la inseguridad a lo que venía haciendo y ahora le exige reformar o modificar.
En ese entorno, tanto la rumorología escolar como la prensa de pasillo y el cuchicheo en las reuniones dentro o fuera de las escuelas generan múltiples representaciones sociales del discurso emitido por la autoridad a través de los comunicados, las declaraciones, los documentos donde se explican y detallan las propuestas de reforma o mejora de planes y programas de estudio, estas representaciones detallan escenarios de todo tipo, pero sobresalen los catastrofistas emitidos en una sola voz: ¡es lo mismo de siempre pero con otras palabras y conceptos! ¡No va a pasar nada! ¡Cuando llegue el nuevo gobierno los va a cambiar!
En efecto, la realidad nos ha dicho que al llegar un nuevo gobierno llegan con éste nuevas políticas educativas, esto ha sucedido desde siempre, recordemos a Salinas con la Modernización Educativa y a Peña Nieto con su reforma educativa, ambos emanados de gestiones priistas, qué decir de las iniciativas educativas del PAN con Fox y Calderón, con la anuencia de un SNTE poderoso y una Elba Esther Gordillo como secretaria de Educación camuflada, no menos diferente lo ha sido la Nueva Escuela Mexicana cuestionada por propios y extraños y que termina por no aterrizar en estados como Jalisco y su refundación debido a que trae su propio baile con Recrea.
Este vaivén de políticas educativas ha generado comportamientos de todo tipo en el magisterio, sin embargo, a mayor confianza de los docentes es menor o nulo el miedo a cuanta propuesta curricular llegue y por más sofisticada que ésta sea, lo contrario genera inseguridad, temor, delirios de persecución, estrés y demás manifestaciones de angustia entre los responsables directos de lo que acontece en el espacio áulico.
Lo sucedido la semana pasada con el Taller Intensivo de Formación Continua para Docentes. Nuevos Planes y Programas de Estudio no fue la excepción, hubo experiencias y percepciones de la realidad vivida al por mayor, independientemente del frío invernal, los maestros se involucraron más o menos de acuerdo a las estrategias desarrolladas por sus directivos y los responsables de multiplicar la capacitación para tratar de entender la propuesta curricular y así poder llevar a la práctica dichas ideas cuando esto sea posible.
2023 empezó a todo vapor en lo referente al tema de actualización, el cual se caracterizó por hacerlo lejos del trabajo escolar cotidiano con niños, niñas y adolescentes, se espera, por lo tanto, que esta pausa le dé al magisterio suficiente confianza para creer en lo que hace día a día, que lo mejoren y con ello formen al tipo de ciudadano que pretendemos para esta realidad tan incierta que nos ha tocado vivir y, cuyo futuro es altamente imprevisible.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimemavs@hotmail.com

  • Prudenciano moreno moreno

    Lo más importante es la idea de la cocreacion curricular, hay ejes formativos de la SEP, pero el magisterio los adapta al contexto específico de cada escuela.
    Esto es, no un maestro como ejecutor, sino como creador, es la primera innovación que introduce la NEM

  • Prudenciano moreno moreno

    Lo más importante es la idea de co creación curricular.
    Ello pone al maestro no solo como ejecutor, sino también como creador.

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