Medallas, reconocimientos e incrementos salariales
Jaime Navarro Saras*
El pasado viernes 15 de mayo (como es costumbre), se llenó de halagos, felicitaciones, promesas y buenos deseos para el magisterio, tanto a nivel federal como en los estados, municipios y distintas comunidades de nuestro país.
Desde muy temprano, a quienes nos dedicamos al magisterio, nos llenaron de mensajes nuestras redes sociales para felicitarnos por nuestro día. Igual, y desde diferentes escenarios, muchos maestros y maestras recibieron medallas, diplomas y el consabido cheque por haber cumplido 30 y 40 años en el servicio, además del desayuno tradicional al grueso de docentes y los eventos protocolarios a unos cuantos, los cuales fueron elegidos por las secciones sindicales y las autoridades educativas, que por lo regular, quienes protagonizan el evento son los funcionarios de toros los niveles de gobierno y otros personajes afines al gobierno en turno, lo mismo en el patio central de la SEP o, en el caso de Jalisco, el Teatro Degollado.
En esta ocasión, fui de los agraciados porque me entregaron la medalla Manuel López Cotilla por haber cumplido 30 años en el nivel superior del sistema estatal (los docentes federalizados reciben la medalla Rafael Ramírez), lo cual es de llamar la atención porque desde hace casi una década dejó de entregarse dicho reconocimiento a quienes trabajamos en educación superior de la SEJ (escuelas Normales, Centros de Actualización del Magisterio, UPN y el posgrado); lo cual no está generalizado en todo el país (casos como Oaxaca, Baja California, Nayarit y Chihuahua, entre otros, no han dejado de recibir dicho reconocimiento). La entrega de la medalla Rafael Ramírez tuvo su origen durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (Diario Oficial de la Federación, miércoles 28 de noviembre de 1973 y que a la letra dice: “Artículo 1º. Se instituye la medalla “Maestro Rafael Ramírez”, que se otorgará anualmente como reconocimiento a la labor de los maestros que, en forma perseverante y distinguida, hayan prestado 30 años de servicios a la Secretaría de Educación Pública”), desde su origen no especifica nivel educativo.
El hecho de haber incluido a los docentes del nivel medio y superior para la entrega de la medalla Manuel López Cotilla se debió a un acuerdo entre las secciones 16 y 47 del SNTE y la SEJ; ese acuerdo señala que será por única vez. En esta ocasión se incluyó a docentes en servicio y a jubilados de 2 años a la fecha que cumplieron 30 años en el servicio; cabe señalar que el recurso económico surgió del presupuesto estatal y todos recibieron la medalla Manuel López Cotilla, incluidos los maestros federalizados.
De igual manera, y ya encarrilado, el gobernador Pablo Lemus entre tantos discursos y declaraciones a los medios prometió que para el siguiente año se entregarán medallas y reconocimientos económicos a docentes con 20 y 50 años de servicio (no considerados en las medallas de 30 y 40 años); los montos económicos serán de 20 y 50 mil pesos, respectivamente.
No menos importante fue el anuncio del incremento salarial al magisterio, que por enésima vez, estos gobiernos de Morena hablan de incrementos globales para manifestar montos espectaculares ante la opinión pública. Se habló del 9% retroactivo al 1º de enero más el 1% en septiembre, en total el 10%, lo cual es una media verdad; lo cierto es que el impacto real no rebasará el 4% al concepto 07 del salario y en la realidad del cheque quincenal no estará por encima del 5%. El otro 5% es ficción y una farsa, pero como buenos políticos suelen ser poco transparentes y sucederá lo mismo que el año pasado: el SNTE hará una gira para explicar la mecánica del incremento y el magisterio acrítico aplaudirá a rabiar.
Qué decir del anuncio del paro nacional a partir del 1º de junio por la CNTE para visibilizar las promesas incumplidas del gobierno en pleno evento mundialista. Se ha intentado por las autoridades de gobierno ofrecer salidas para evitar el paro, pero no ha sido posible porque el centro de la demanda (la ley del ISSSTE y la justicia salarial), lo cual es no viable, según el propio gobierno; la presidenta Claudia Sheinbaum, en aras de minimizar el hecho y las amenazas de la CNTE, señaló que son unos cuantos los maestros que protestan, no todos. A ver cuál será su opinión cuando se llenen las calles y el Zócalo (si los dejan) de docentes en pleno Mundial de futbol.
En fin, lo cierto es que fue un Día del Maestro similar a lo que ha sido desde siempre: halagos, apapachos y reconocimientos; tres días después, este lunes, todo volvió a la regularidad y de seguro nos veremos el siguiente año para volver a escuchar la misma narrativa que este 2026, sólo que 2027 será año electoral y el SNTE será quien protagonice los eventos acompañando candidatos y partidos para que les sigan brindando espacios sin pedirle rindan cuentas o los destinos de los recursos del 1% de la nómina magisterial y demás recursos que administran, al tiempo.
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com
Felicidades mi estimado maestro Jaime por tú medalla.
Muchas felicidades por tu merecido reconocimiento.
Muchas felicidades por tu reconocimiento, muy merecido.
En cuanto al análisis crítico sobre la celebración, se tenía que decir… ¡ Y se dijo!
Enhorabuena
Merecido reconocimiento Mtro. Jaime, “se hace camino al andar”, gracias por generar pensamiento crítico desde este espacio de libre expresión magisterial