Los espejismos de la integración educativa en Jalisco

 In Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

 

En 1992 aparecía, después de muchos intentos por reformar la educación, un programa educativo denominado Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal (ANMEB), cuyo objetivo principal era eliminar desigualdades geográficas y sociales, hacer más eficiente la enseñanza e integrar la educación al desarrollo económico. Dicho documento lo firman Carlos Salinas de Gortari como presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León como secretario de Educación Pública, Elba Esther Gordillo Morales como secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y los 31 gobernadores, por Jalisco lo hace Carlos Rivera Aceves.

Uno de los aspectos más importantes es lo que tuvo que ver con la descentralización de los servicios educativos de la federación a los 31 estados, el cual había iniciado en 1978 y culminaría con la firma final el 18 de mayo de 1992. En el caso de Jalisco el tema se materializó el 18 de noviembre de 1996 con el documento denominado Convenio para la Integración de los Servicios Educativos en el Estado de Jalisco, que está asentado en el Decreto número 16412 del Congreso del Estado, siendo gobernador Alberto Cárdenas Jiménez.

Este año se estarán cumpliendo 30 años del hecho, sin embargo, dicho convenio en lugar de mejorar las condiciones materiales de la escuelas y de los trabajadores de la educación, sucedió todo lo contrario, en pocas palabras se generó el efecto cobra, ya que nunca estuvo en el radar del gobierno de Jalisco el hecho y en lugar de tomarlo como una oportunidad para la mejora de la educación, sucedió todo lo contrario.

A pesar de que se diga que hubo una integración, no lo fue porque los trabajadores federales se siguen moviendo en sus lógicas y los trabajadores estatales en las suyas. Desde que la integración se puso en práctica, los derechos laborales caminaron a la baja y las condiciones de los dos grupos integrados (federales y estatales) se aferraron a lo que han sido siempre, tanto las secciones 16 como la 47 del SNTE han negociado en mesas separadas (a pesar de que presumen trabajar juntas). Si realmente trabajaran juntos, no tendríamos diferencias evidentes, entre otras cosas:

 

  • Los directores de educación secundaria en el estado cobran una plaza por turno, además de 10 horas adicionales. Los federales solo una plaza con una compensación por el segundo turno que no equivale ni al 20% de la plaza. En el nivel superior, los directivos federales de escuelas Normales, CAM y UPN cobran su carga horaria más una compensación, en las escuelas Normales y el posgrado estatal lo mismo que en educación básica: una plaza por turno más 10 horas.
  • Para efectos de compatibilidad en lo federal son 42 horas por semana y en el estado 48 para educación básica; en el nivel superior son 40 para federales y 48 para estatales.
  • Los trabajadores de la educación federales del viejo esquema (décimo transitorio) se jubilan con un tope salarial de 10 UMAs ($35,662.2 mensuales) como máximo, en el estado el tope está en 39 UMAs ($139,082.58 por mes).

 

Y así le podríamos seguir, pero lo único que se logró igualar gracias a las gestiones de la Sección 16 en tiempos de Miguel Agustín Limón como secretario de Educación de la SEJ, fue que los trabajadores administrativos y demás trabajadores de oficinas de la entonces OSEJ (hoy oficinas centrales donde despacha el secretario) de la avenida Servidor público, entraran a laborar a las 9:00 horas, tal como ya lo hacían los estatales, ya que los federales lo hacían desde las 8:00 horas.

En pocas palabras, la integración educativa solo fue un discurso rimbombante cuyas prácticas reales cayeron en el chafismo evidente y donde el hecho fue para empeorar las cosas y hacer oidos sordos a todo lo que envié la federación, no por algo el estilo Jalisco suena fuerte aunque no generen más cosas que un discurso con carácter desde las entrañas mismas del mayor conservadurismo visto en la educación que imparte el Estado en estos tiempos.

 

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

Comments
  • Patricia Zendejas
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    Solo aquellos personajes que ignoran la historia, vienen a vestirse y gozar del triunfalismo en la negociación del usufructo de lo que no les pertenece.

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