Los desajustes al calendario escolar

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

“Sábete Sancho…
todas estas borrascas que nos suceden
son señales de que presto ha de serenar el tiempo
y han de sucedernos bien las cosas;
porque no es posible que el mal ni el bien sean durables,
y de aquí se sigue que,
habiendo durado mucho el mal,
el bien esté ya cerca”.

Miguel de Cervantes Saavedra

¿Quién no canceló sus planes para este tiempo?, ¿cuál era la planeación de actividades que quedó en la agenda o en el tintero?, hemos experimentado una modificación en la forma de vivir el tiempo, días que se alargan bajo el encierro voluntario u obligado u otros que trascurren más rápido cuando lo que se hace complace y tranquiliza el espíritu. En educación básica y Normal nos rige un calendario escolar que es la norma oficial, el cual en el 2019-2020 se le han hecho ajustes o desajustes desde la óptica que se quiera analizar, la propuesta de 190 días se ha vuelto surrealista, el Acuerdo 13/05/19 planteaba el 6 de julio para el fin de cursos, el 7 en Consejo Técnico Escolar y los tres días siguientes ocupados en la descarga administrativa, del 11 al 31 se contemplaba el receso, ahora se propone el 17 de julio para finalizar el ciclo, esto se conoce por las declaraciones del secretario de educación Esteban Moctezuma en la Conferencia Mañanera del 21 de abril pasado.
Ya se anunció que para el 1º de junio se abran nuevamente las escuelas, se espera que en esta fecha todo el sistema educativo se ponga en marcha, existe la esperanza de que los edificios alberguen a los alumnos y los espacios se llenen de voces, diálogos, interacciones, sonrisas, de miradas suspicaces, de maestros explicando, llamando, lanzando tareas y consignas, de directores haciendo balances de lo logrado y lo perdido por causa del coronavirus, comunicándose con los supervisores para informar de las gestiones necesarias en una escuela que estuvo cerrada y vulnerable a las inclemencias del contexto. Algunas preguntas de los maestros sobre el regreso a clases presenciales son: ¿ya no hay peligro de contagio?, ¿qué medidas van a tomar en las aulas con grupos saturados?, ¿habrá días señalados para la limpieza?, ¿desde que fecha asistirán los alumnos?, ¿se mantienen las fechas de los consejos técnicos?, ¿de continuar los consejos, serán presenciales o virtuales?
La otra fecha propuesta es el 17 de mayo si un municipio está libre del virus y si la situación está bajo control, si no puede alargarse, al virus se le ha dado un seguimiento estadístico y predictivo, pero esto no garantiza que así sea, hay tantos factores que influyen como lo la densidad poblacional, la movilidad de las personas, los hábitos de higiene y las creencias que favorecen o no el acatar medidas de protección que pueden influir y extender las fechas hasta los meses siguientes.
En 2009 ya había declarado la OMS estado de emergencia de salud pública internacional, en una situación amenazante por la gripa porcina o influenza H1N1 provocando neumonía y la muerte, se contagiaba de persona a persona y la solución propuesta fue el quedarse en casa, a partir del 24 de abril de 2009 se suspendieron las clases en todos los niveles educativos hasta el 11 de mayo, cabe señalar que no hubo condiciones para el trabajo a distancia y cada familia dispuso de su tiempo, 30 mil escuelas cerraron estos días; en febrero de 2010 de reportarían 1032 muertos y más de 72 mil casos confirmados, es en 2013 que las cifras fueron bajando y ahora se presenta como un virus estacional en el invierno. https://www.radioformula.com.mx/noticias/mexico/20200312/tbt-asi-se-vivio-la-pandemia-de-influenza-ah1n1-en-2009-en-mexico-video/
La escuela, hablando del edificio que nos alberga, y de cada salón como un templo del saber y de la convivencia e interacción humana, además como el lugar de celebración de eventos importantes que se investigan y se hacen actividades conmemorativas en los cuales se convoca a participar a la comunidad educativa, este año el calendario escolar ha sido testigo de suspensión de estos eventos, una tarea que nos queda a todos (a los actores educativos y a la sociedad) es mantener viva la memoria de los acontecimientos históricos que nos dan identidad, no con una mirada nostálgica de pasado, más bien que sea inspiración de nuevas luchas sociales tanto por la libertad, la mejora de la economía y la salud. Algunos ejemplos de estas celebraciones son:

• 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera fue opacada por el anuncio de la pandemia y de la suspensión de clases en todo el país.
• 21 de marzo, natalicio de Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, no se recuerdan de igual manera las leyes de reforma y su lema “El respeto al derecho ajeno es la paz” tan vigente ahora se reemplaza por prácticas de lavado de manos, por cuadernillos de actividades a distancia, al igual que los desfiles de la primavera ya organizados, con vestuarios adecuados a esta estación llena de vida y de sol se cancelan por ser actos masivos y poner en riesgo al alumnado.
• 21 de abril, Día de la Educadora que destaca el valor de la educación preescolar, se ha festejado de manera simbólica con menciones por autoridades educativas y mensajes, ahora este día se realiza el anuncio de la extensión del calendario escolar y la declaración de la fase 3 de la pandemia.
• 22 de abril, Día de la Tierra, la que ahora se está renovando con la pausa que existe en la explotación acelerada de los ecosistemas, la naturaleza que se encuentra en su esplendor, bioluminiscencia en Acapulco, ballenas y delfines en la costa del pacífico, venados y tigrillos en los abrevaderos, la fruta madura nos dice que hay un ciclo que no se detiene por ningún virus.
• 23 de abril, día de los benditos libros, los acompañantes en cualquier tiempo y sitio, imprescindibles en una cuarentena, las lecturas públicas y las presentaciones de libros, los talleres y clubes de lectura con actividades por ahora postergadas.
• 30 de abril, Día del niño, esperada celebración en que los padres y maestras acuerdan lo que se ofrecerá a los niños desde comida hasta juegos y juguetes, los niños que siempre nos recuerdan un presente y futuro promisorio.
• 1 de mayo, Día del Trabajo, conmemoración de los mártires de Chicago, de huelgas luchas de los obreros por derechos laborales.
• 5 de mayo, la defensa de la patria en los cerros de Loreto y Guadalupe en Puebla.
• 10 de mayo, día de reconocer que llegamos a esta vida por salvoconducto de una madre, a la que la escuela le hace un homenaje simbólico para realzar la alianza con la familia.
• ¿Y el 15 de mayo? Día del maestro, se avizora una celebración virtual en la cual abunden los mensajes y reconocimientos y, en lo personal, celebrar la profesión en la que se aprende de forma permanente, en la cual siempre hay logros y retos; nuestra tarea es insustituible ahora más que nunca, cuantos padres hoy solicitan un maestro en físico que pueda atender a sus hijos aunque sea unas horas.
• 23 de mayo, Día del Estudiante, fiesta de algarabía, de expresar el gusto por ser parte de un ejercito estudiantil que se encuentra en formación, son los nuevos profesionales del país.

Se vive un calendario escolar desajustado, flexible y condicionado por las posibles afectaciones masivas de salud de la población, cuando este suceso mundial termine su alto impacto y podamos retornar a las ansiadas cotidianidades incorporemos una nueva fecha al calendario: la celebración del día que se venza a este virus mortal que quiso destruir una parte de la humanidad. El tiempo, como lo menciona un dicho popular, es demasiado para el que espera, largo para el que sufre, corto para el que ríe y muy rápido para el que ama. Aprovéchalo.

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

  • Esther Sánchez Parra
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    Muy interesante reflexión, a la que yo le agregaría el día en que valoramos no solo la tarea del maestro en el aula, sino también el día en que algunos niños, niñas, jóvenes y adultos lograron aprendizajes no esperados en sus casas como la solidaridad, la escucha y la ayuda mutua ( entre otros).

  • Belém Verònica Moreno
    Responder

    Excelente análisis y destacar la movilización de saberes de los docentes, cuantas habilidades teníamos dormidas que no sabíamos que existían y que ahora con los nuevos retos surgen como una gran capacidad de adaptación a nuevas formas de trabajo

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