La opción de decir. Los niños y la consulta popular en Jalisco

 en Moisés Aguayo

José Moisés Aguayo Álvarez*

Corría el mes de febrero de 2021, cuando el gobernador del estado de Jalisco, Enrique Alfaro, presentó ante el Congreso del Estado, la iniciativa para revisar los términos del llamado “pacto fiscal”, entre el estado y la federación. El eje de la iniciativa consiste en “normar el procedimiento para que Jalisco pueda celebrar, revisar o cancelar convenios fiscales que beneficien al estado cada 6 años”(1). Este posicionamiento, dio mucho de qué hablar a nivel nacional y puso en el candelero mediático al gobernador del estado, poniéndolo al frente de un bloque de gobernadores que, a la sazón —tibiezas más, calenturas menos— se identificaban como grupo opositor a diversas posturas manifiestas del gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente se instrumentó el acuerdo para que fuera el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco (IEPC), el ente que coordine el mecanismo de consulta ciudadana y califique si el escenario es favorable a la iniciativa, y por consecuencia, si el resultado es vinculante, en términos legales (2).
Hasta aquí, la somera pincelada del escenario previo a lo que viene. Hasta aquí, todas las piezas encajan con la naturalidad de un esquema de relaciones entre distintos niveles de gobierno, pues forman parte de la ecuación que consolida a los estados que se asumen como democráticos. Hasta aquí, tanto el marco de la iniciativa, como el caldo de cultivo para un escenario político de mayor contrapeso ante las políticas públicas impulsadas por la federación, suenan hasta cierto punto sensatos; ya la viabilidad, pertinencia y consistencia son harina de otro costal.
El punto de inflexión que llama la atención en este devenir de acontecimientos, radica en que, en las 12 regiones del estado de jalisco en donde se llevará a cabo la consulta, se estará llevando a cabo, paralelamente, una consulta popular para niñas, niños y adolescentes en la que se prevé, para niños de 7 a 12 años, la pregunta: “¿Estás de acuerdo en que se revise la manera en que se reparte el dinero a los Estados y que Jalisco pueda decidir si quiere seguir enviando sus impuestos al Gobierno Federal?” (3). Por supuesto, la suma de los votos de este sector, no entrarían en el cómputo vinculante; sin embargo, desde la Secretaría de Educación Jalisco, se comienza a instrumentar la promoción del ejercicio de consulta, con una justificación pedagógica que convence a pocos del fin casi humanitario, de preparar a los niños para participar en las decisiones importantes de su estado y su país; y que más bien, evidencia el poco contrapeso genuinamente académico y humanista de una Secretaría que debiera ponderar agendas menos comprometidas con las vacuidades y coyunturas del poder, y más con el desarrollo científico, del pensamiento crítico, la formación integral y la respuesta expedita a problemáticas tan elementales como falta de pagos, falta de docentes, vandalizaciones, mala infraestructura, déficit de equipos interdisciplinarios, por mencionar solo algunas.
Velar una campaña de promoción dirigida a los adultos con credencial de elector, bajo el halo de una pretendida formación cívica temprana, se parece a jugar con la inocencia, a manipularla. Esto, en términos técnicos se llama alienación, y, al menos cuando esto ocurre entre padres (adultos a cargo de la crianza y formación de un menor: alienación parental), está tipificado como violencia y maltrato, y es además, punible.
Lo interesante es que, en plenitud de la segunda década de este milenio, se les haya ocurrido que, para promover la participación ciudadana, la estrategia a seguir es enganchar a los niños con la ilusión de participar, para que éstos a su vez, sean quienes motiven a sus padres a acudir a las urnas; y es que no se puede leer entre líneas un diseño de mejores o más nobles alcances, y eso es una pena; especialmente porque se estará echando mano del magisterio para que sea el eslabón funcional de la estrategia. Y no es que se desconozca que están previstas en el plan y programas, la formación cívica y la reflexión en torno a la importancia de la participación ciudadana; tampoco es que haya —al menos hasta ahora— una consigna expresa para orientar el voto al “sí” o al “no”: lo que causa escozor es el reduccionismo patente, la instrumentalización de las escuelas como extensiones del proyecto político en turno y la banalización de la formación humanista, esencial para el ejercicio consciente del civismo y de la ética en la vida pública.
Por lo pronto, se pueden acotar aquí, algunas consideraciones, a propósito de esta consulta popular Sui géneris (el ejercicio que viene):

1. Quizás, los asesores del gobernador no han calculado que, si bien Movimiento Ciudadano arrasó en las elecciones locales de 2018; la votación favorable al presidente en turno fue la cuarta de mayor peso a nivel nacional, con 1’461,348 votos, según el INE (4). Si se conjuga esta premisa, con los términos cuasi-maniqueos en que debe presentarse la pregunta en la consulta popular (que equivale poco menos que preguntar si te vas con melón o con sandía), no quedan del todo bien parados los 1’354,014 (5) votos obtenidos por Enrique Alfaro, en la elección estatal.
2. Quizás, a la justificación pedagógica aplicable al estadio de desarrollo de los más pequeños entre los potenciales votantes (los niños de siete años), no les vendría mal, la sugerencia de contextualizar, en un periodo lectivo de sesenta minutos, a través de un teatrino, contando la historia de un guiñol malo con forma de lagarto y un guiñol bueno con… otra forma.
3. Quizás, sería importante volver un poco el tiempo atrás, digamos, dos años, y pudiera este mismo gobierno, llamarnos con esta misma vehemencia, de la necesidad de consultarnos a todos, acerca de la adquisición de una deuda pública multimillonaria.
4. Quizás, habría que aprovechar las papeletas, o el software ad hoc, para consultar a niñas, niños y adolescentes, y darles la opción de decir, entre otras cosas, si consideran que es justo que muchos de los docentes sigan sin percibir su salario; si es justo que haya escuelas operando en condiciones críticas de infraestructura; si opinan que es justo que luego de tres meses de reiniciadas las clases presenciales haya muchísimos grupos escolares sin maestros titulares; y así…

A estas cuatro breves consideraciones, habrá que sumar las que se agreguen de manera orgánica en el inter de la socialización de la estrategia y en el acontecer de su operación con la comunidad educativa y con la sociedad en su conjunto. Parafraseando a Alfonso de Alba, en El alcalde de Lagos: esperemos que lo que se deje escuchar, se escuche bien, y lo que no, que no.

Notas

1 https://www.jalisco.gob.mx/es/prensa/noticias/121303
2 “Para que sea vinculante, se requiere la participación de al menos 2.5 millones de personas con credencial de elector vigente” (Ídem).
3 Material de trabajo para la Consulta Popular para NNA.
4 https://computos2018.ine.mx/#/presidencia/entidad/1/1/2/1
5 http://www.iepcjalisco.org.mx/resultados-electorales

*Doctor en Educación. Supervisor de Educación Primaria. moyagualv@hotmail.com

  • Teresa Valderrama Moreno
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    Es buena la crítica constructiva, y por lo que se ve seguimos siendo el rebaño que desean enlistar en sus grupos cuando les conviene, es algo real que a nuestras escuelas les falta remodelación, baños decentes y apropiados para la atención de los alumnos, en los años que tengo son pocos dirigentes que nos voltean a ver para apoyar a nuestras escuelas rurales, no puedo criticar a padres de familia, que han puesto hasta lo que no tienen para que la escuela siga funcionando, no tenemos conserje, las cooperación para que estén limpias, y el mantenimiento, aveces si se recibe apoyo de presidencia, en los útiles escolares, pero es consciente que no se ajusta para todas las escuelas, en tanto a la falta de pago, pues parece que se está haciendo muy seguido con algunos maestros, y si es difícil cumplir cuando no hay recursos económicos para el traslado o mantención.

  • Marisol
    Responder

    El magisterio está siendo utilizado por el más gandallas esto pasa cuando se unen ambos SNTE/ESTADO . El magisterio no puede ser participé de está canallada a la sociedad, los intereses políticos de M.C no tienen que arrastrar a una mezcla de maestro y obligar a que se tiene que votar, el magisterio No tiene LIDER causa de esto siguen puzoteando derechos , no se pueden girar avisos por parte de OSEJ donde obligan al MAESTRO votar para tener una escuela mejor. Solo el ignorante puede creer esto. !! Ni un voto !!!!

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