La escuela es nuestra

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

Haciendo un poco de historia, los edificios escolares dan testimonio en cada uno de sus muros, techos, corredores, aulas, direcciones o patios, de acontecimientos que se fueron tejiendo en el día a día, su arquitectura habla de una época, la escuela posrevolucionaria con salones grandes, techos de teja, huertos o árboles, con algunas ventanas colocadas en la parte alta de las paredes. Entre los años 1980-1990 se construyeron el mayor número de los edificios escolares con un diseño diferente, aulas medianas, amplios ventanales de cristal que favorecían la iluminación, en hileras, con patios centrales, terrenos medianos, baños y direcciones. Más tarde llegarían crisis presupuestales y se construirían salones pequeños en las que apenas caben el mobiliario, el profesor y los alumnos.
La ubicación de estos planteles de antaño remite a la importancia de la escuela, muchas de ellas en el centro de la comunidad, accesibles, en la cual se podía ir caminando, el mejor lugar se elegía para la educación, posteriormente las donaciones de terrenos estuvieron en las orillas, en donde los propietarios podían donar y los alumnos de todos los tiempos debían desplazarse hasta la institución; cada uno puede recordar a su escuela preescolar si tuvo la suerte de ir a una, y la de primaria, la secundaria con otra organización, eran edificios de dos pisos más parecidos a las universidades.
La escuela era nuestra, aunque el Estado la construyera, cada uno poseía su parte, viven en la memoria las instituciones que nos albergaron durante unos años, con el largo tiempo escolar ahí se vuelve un sitio cotidiano, un segundo hogar, recorrido palmo a palmo, con los compañeros, los maestros, un lugar de alegrías y también de penas. Cada uno se puede expresar de acuerdo con la forma en que disfrutó o padeció su vida escolar en la infancia y adolescencia; después la escuela sigue siendo nuestra al llegar como trabajadores, por ello, lo que se haga o deje de hacer se va a notar en este pedacito de geografía.
“La escuela es nuestra” es una afirmación que en realidad es el programa que se crea para la construcción, reparación y mantenimiento de los edificios escolares, sustentado directamente en la Ley General de Educación, viene a sustituir los Programas que habían operado de antaño como el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuela (CAPFCE), o el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (INIFED). El programa es la propuesta del gobierno federal para una escuela digna, equipada con mobiliario y materiales didácticos. El 2 de octubre se publica en el Diario Oficial de la Federación (DOF: 03/10/2019) el Acuerdo por el que se emiten los Lineamientos de Operación del Programa “LA ESCUELA ES NUESTRA”, muy subjetivo el título que remite a un sentido colectivo, de comunidad y de pertenencia, la rúbrica la plasma el Subsecretario de Educación Básica, Marcos Augusto Bucio Mújica.
Acusan corrupción en el ramo 33, que era el presupuesto aprobado por el Congreso de la Unión destinado a la infraestructura física escolar mediante la transferencia de recursos del gobierno federal a las entidades federativas, estos a su vez los destinaban a las necesidades detectadas, si bien se atendió la construcción y ampliación de escuelas. también se han ventilado en diversos foros el compadrazgo o las alianzas político gubernamentales con empresas constructoras que cobraban su colaboración en tiempos de campaña. Esto se señala en los lineamientos, en la introducción se menciona: “buena parte de los recursos destinados para la dignificación de los planteles escolares del país fue ejercido de manera poco transparente”, además en uno de los objetivos del programa que es “evitar la corrupción, el dispendio, el clientelismo y la discrecionalidad en el manejo del presupuesto destinado a la infraestructura educativa”. Aparte de nuevas políticas se necesitan responsables y que se aplique la ley para los que han utilizado a la educación como plataforma económica de financiamiento político de enriquecimiento ilícito, pero en la parte del dinero que se haya robado o desviado de educación los deben alcanzar la justicia.
En tiempos de la Cuarta Transformación se hace un cambio de política institucional y se crea el Programa, el cual pretende que los recursos vayan directamente a la comunidad a través del comité creado para este fin, el dinero estará manejado por los Comités de Escolar de Administración Participativa (CEAP), elegidos en asamblea, con la asistencia de un facilitador autorizado o representante de la autoridad, se eligen presidente, tesorera, secretario técnico y vocales, presidenta y tesorera abren cuenta bancaria mancomunada para el ejercicio de los recursos, la directora o alguna autoridad educativa fungen como secretarios técnicos o vocales encargados de apoyar y verificar que se elabore el plan de trabajo, se mande la información a una plataforma, se guarden los expedientes y se efectúe la rendición de cuentas, se establecen además condiciones como la supervisión técnica para obras mayores. En este sentido se va a requerir operar actividades de corte administrativo.
La novedad en la aplicación del lineamiento son las clasificaciones de índice de marginación por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), el presupuesto se va a otorgar a escuelas de muy alta y alta marginación, primero escuelas públicas en localidades de población indígena de organización completa, luego estas mismas en multigrado, después las de educación básica organización completa y al final multigrado, el recurso económico estipulado para las que sean seleccionadas con estos grados de marginación va de los 150 mil para las que tengan de 1- 50 alumnos o hasta a los 500 mil pesos para los que tengan más de 150 alumnos; se busca que el gobierno estatal y municipal se sumen a estas aportaciones, lo que no se sabe es si esta cantidad sea suficiente para las obras o construcciones requeridas.
Este programa es todavía una promesa toda vez que no sabemos quiénes serán los afortunados de estar incluidos en el listado de escuelas que van a recibir el apoyo, por su reciente creación aún no hay indicaciones para la formación de estos CEAP. En el estado de Jalisco sigue adelante el Censo de las escuelas que es parte del Programa Estatal Recrea el cual ha tenido como propósito el conocer las necesidades de todos los centros educativos para realizar las estrategias e inversiones de acuerdo con las características de cada inmueble educativo, esto es otra promesa, ya habrá oportunidad de observar la forma en que se bajan los recursos en la atención de lo primordial y urgente, de lo inconcluso, inundado o prometido.
En muchos lugares la escuela ha dejado de ser nuestra, a veces por falta de organización o de recursos, por los docentes y directivos que van de paso, no se comprometen, sólo quieren un nuevo cambio, en otras, por los continuos robos que han estado asolando a la ciudad y también a la zona foránea, aparte de los ladrones de cuello blanco que desviaron recursos o inflaron el precio de las obras, están estos delincuentes que actúan bajo el influjo de las drogas o como modus vivendi, a todos ellos les hizo falta educación.
Dos prácticas que resalto sobre esta pertenencia a la escuela son las siguientes:

• Primero una que compartió una estudiante de intercambio que estuvo en Corea del Sur, los estudiantes una vez profesionistas regresan al alma mater que los formó para honrarla con algo de lo que tienen o son, donan mobiliarios o equipamiento tecnológico, tal vez den clases gratuitas, pero es la manera de reconocer a su escuela y de que esta continúe siendo grande. Se considera que nos vendría bien mirar a nuestras instituciones y colaborar con su mejora, es la casa donde nos formamos con la cual se podría dar algo que contribuya a su trascendencia, son parte de la biografía.
• Segundo, si las escuelas son nuestras, con ambientes favorables para el aprendizaje ha sido por el trabajo arduo y la gestión de los que en ese sitio se desempeñan, que no esperan los programas federales o estatales, gracias también a la cooperación de los padres de familia que atienden el llamado de los directores y maestros, que con o sin comités han hecho que la escuela sea digna y esté en pie, abriendo sus puertas cada mañana.

La escuela es nuestra se publicó el 3 de octubre de 2019 y se puede consultar en:
https://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5574403&fecha=03/10/2019

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

  • Gilberto Pindter
    Responder

    Conociendo la estulticia y avaricia de más de un funcionario (sin importar partido de origen); sumar que el objetivo de simplificación administrativa enunciado sin cesar la última década sería muy útil interpretar estas reglas de operación cuasi recetario.
    Ello ayudaría a la comunidad educativa

  • Irma
    Responder

    🥰

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