La educación Normal en México: continuidad con rupturas

 en Andrea Ramírez

Andrea Ramírez Barajas*

Se ha abierto el debate en distintos espacios institucionales y académicos en torno al curso de acción que deberá tener lo que tan trilladamente se conoce como la Reforma a la educación Normal en nuestro país, dicho debate camina con relación a las propuestas, al perfil de las rscuelas Normales y al compromiso en la formación de los futuros docentes, sólo muy pocos están a favor de la desaparición de las escuelas Normales o de su transformación radical.
Las escuelas Normales en nuestro país han sido las depositarias de un compromiso institucional importante, se han encargado de la formación de los nuevos docentes, los aciertos o las contribuciones de dichas instituciones formadoras son de varios tipos. Destaco las siguientes:

a) Han contribuido a la conformación de algo que se le conoce en nuestro país como la cultura normalista y de ahí a la cultura magisterial.
b) Le ha dado identidad especifica a la formación docente a partir de las instituiciones de referencia: escuelas Normales Rurales, Normales experimentales, Centros Regionales de Educación Normal, las escuelas Normales Superiores, escuelas Normales de Educadoras, etcétera.
c) Le ha dado un especial sello a la conformación de una forma particular de entender la vocación docente.
d) Ha contribuido embrionariamente a la conformación de una tendencia de la profesionalización de los nuevos docentes, como responsables de atender la formación de niños y jóvenes de nuestro país.

Aun con todo lo anterior, algo le falta a las escuelas Normales, que hoy debe corregir para cambiar. La reforma a las escuelas Normales debe comprometerse en algunas continuidades (como las ya mencionadas) pero con muchas rupturas que estarían por venir.
Dentro de los dispositivos nuevos que habrán de instalarse en la vida institucional de las escuelas Normales se deberá de pensar en seis grandes cambios para salir adelante y responder favorablemente a los desafíos en la formación de los docentes del tercer milenio:

1. Deberán convertirse en laboratorios que experimenten las nuevas tendencias de la formación docente. Para ello serán capaces de amalgamar la investigación con la intervención a partir del diseño de propuestas, de experimentos y de testimonios sistematizados y de las nuevas narrativas formativas.
2. Deberán discutir permanentemente la sustancia de su tarea: la formación en todas sus aristas y dimensiones, con la finalidad de mantener un debate permanente en torno a las tendencias, retos, preguntas y propuestas que giran en torno a la formación docente.
3. Deberán ser capaces de investigarse a sí mismas a partir de compromisos serios por investigar-se con recursos de adentro pero con asesoría desde afuera. Las escuelas Normales están obligadas a conocerse de mejor manera para distinguir fortalezas, debilidades, amenazas y poder aprovechar de mejor manera las aéreas de oportunidad que se les presente.
4. Deberán democratizarse, para ello será necesario darle cabida a todas las expresiones sindicales, dejando de lado la hegemonía que han ejercicio los grupos y las cúpulas del SNTE, al hacerse creer que las Normales forman parte de su patrimonio institucional.
5. Deberán aprender a debatirse a sí mismas, dando la palabra a todos sus actores: alumnos, docentes directivos, etcétera, todos tienen algo que decir y todos por igual medida deberán aprender a escucharse, con la finalidad de mejorar su trayecto institucional.
6. Deberán aprender a escribir sus nuevas historias a modo de relatos y de meta-relatos, es necesario recuperar la cultura de discusión documentada, para ello la formación docente deberá saber escribirse en textos y en narrativas renovadas, que miren hacia el futuro y no hacia la nostalgia de un pasado rico pero el cual deberá superarse pronto.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

Comentarios
  • Arturo
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    Retos y desafíos muy complejos cuando sus estructuras son de Estado. A mi juicio deben trabajar para el lograr su autonomía y libre determinación administrativa y académica. Una normal no es una universidad, sino un centro altamente especializado de y para la enseñanza. Saludos. Con. Agv.

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