La bandera mexicana

 en Verónica Vázquez

Verónica Vázquez Escalante*

Recibe un saludo desde el lugar más honroso que me has podido brindar. Soy tu representante ante el mundo entero y aunque físicamente mi presencia se reduce a un lienzo tricolor y un escudo con el águila real, el deleite de representarte, para mí, es invaluable. Me reconocen en aviones, barcos, edificios, en nuestras monedas, medallas e innumerables paisajes entre muchas cosas más.
Como Bandera de esta Nación he presenciado triunfos y lágrimas, todo ha sido significativo por lo que la trayectoria recorrida, me ha permitido evolucionar hasta identificarme como actualmente soy; lo interesante es el significado de cada elemento que llevo.
Dentro del calendario actual, en México se hace un reconocimiento a mi figura el 24 de febrero de cada año. Llegar a lograr esa acción es porque se conjugaron voluntades y debes saber que hay una Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional que se decretó en febrero de 1984, en el que se nos registra como símbolos Patrios de los Estados Unidos Mexicanos, regula nuestras características y la difusión, así como realizarme honores y la ejecución del Himno.
Los artículos de esta ley, describen enfáticamente las características del águila que porto al centro, en el color blanco, así como el lugar del color verde y el rojo. La letra y música del Himno, el uso difusión del Escudo deberán responder a lo que el artículo refiere. En realidad todo tiene lineamientos y está legalizado de tal manera que no habría razón para devaluar la solemnidad que amerito como lábaro patrio.
Dentro de dicha Ley yo también guardo cánones para con otras naciones pero nunca pierdo mi lugar, ni mi autoridad, ni mi dignidad, por lo que te invito a que tampoco lo hagas tú. Cada que haces algo en contra de la Nación me lastimas y te lastimas, hieres a otros compatriotas que desgraciadamente se pueden volver insensibles, dejando así un rastro lastimoso para las futuras generaciones que gradualmente pierdan la comprensión de lo importante que es tener y mantener una identidad.
Cada que sucede un acontecimiento desagradable, con mi presencia a media asta puede verse el dolor del recuerdo de algún incidente. Si me izan a toda asta es motivo de alegría y/o respeto, ya que también en eventos culturales y deportivos ondeo orgullosa.
Me gustaría pensar que todo mexicano está orgulloso de mí y yo quisiera estar orgullosa de todos ustedes. Si usted lector, pudiera platicar conmigo, como la Bandera emblemática y representativa de esta Nación ¿qué me diría? Y ¿qué cree usted que yo le respondería? La patria “…los convoca a lidiar con valor”.

*Doctora en Ciencias de la Educación. Profesora de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 145 Zapopan. veve30@hotmail.com

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