Inquilinos

 In Rodolfo Morán Quiroz

Luis Rodolfo Morán Quiroz*

 

Decía el tío Liborio, en una ciudad media de los Altos de Jalisco, que el negocio andaba mal, porque las familias de migrantes que rentaban sus viviendas tenían recursos suficientes para poner cocinas, instalar servicios y hacer ampliaciones. “Lo que me deja sin liquidez”, se quejó, “pues todo eso va a cuenta de renta”. Su riqueza lo estaba dejando pobre por tener inquilinos con recursos. Ya lo sabemos: como en cualquier negocio, hay ventajas y desventajas en ser y en tener inquilinos.

Es frecuente el uso de la expresión “el inquilino de palacio” para referirse a los gobernantes que ocupan una residencia oficial y a la que se accede como parte de los privilegios asociados con el puesto. Es muy conocido que el palacio de Chapultepec, cuando estuvo ocupado por Maximiliano I de Habsburgo (Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena, 1832-1867), fue remodelado por el arquitecto Ramón Rodríguez y el ingeniero Eleuterio Méndez. El gusto no le duró mucho al esposo de doña Carlota, pues sólo fue su residencia entre 1863 y su muerte, en 1867, decretada por el régimen de Benito Juárez (https://heraldodemexico.com.mx/cultura/2024/4/15/castillo-de-chapultepec-quien-mando-construir-el-palacio-donde-vivio-maximiliano-591198.html).

Como bien sabemos, el pejidente López Obrador no ocupó la casa de Los Pinos, que estableció Lázaro Cárdenas y se fue a vivir a Palacio Nacional, dejando las instalaciones que sirvieron de residencia oficial entre 1934 y 2018. La actual presidente Claudia Sheinbaum Pardo rentó una vivienda en sus primeras semanas de mandato, hasta que su antecesor estuvo listo para salir de Palacio y convertirse ella en la primera presidente-inquilina de ese edificio. Según una fuente cuyos miembros no simpatizan con la autodenominada “Cuarta Transformación”, el mantenimiento de ese palacio nos cuesta a los mexicanos la “friolera” de seis millones de pesos mensuales (https://etcetera.com.mx/nacional/amlo-en-palacio-nacional-cuesta-6-millones-mensuales-600-veces-mas-que-su-hijo/#google_vignette). Según la misma fuente, ese palacio tiene “un valor catastral de mil 272 millones 952 mil 932 pesos, es decir, es hoy la ‘casa habitación’ más costosa del país”.

Los problemas con los inquilinos no se limitan a los costos y a las pérdidas que representa habitar una vivienda. Es sabido que, en ocasiones, inquilinos y propietarios no se llevan muy bien que digamos. Un caso muy sonado que, de hecho, resultó tronador, se suscitó hace cerca de un año (https://youtu.be/v6TPcW0LzeE?si=yj0TOwTHR7RudKcI), cuando una propietaria “Doña Carlota”, disparó contra una familia de inquilinos, asesinando a dos de ellos. Para algunos, esta acción “justiciera” fue resultado de que las autoridades no habían resuelto el problema entre ellos.

Hay una película dirigida y protagonizada por Roman Polanski (nacido en 1933), basada en la novela Le Locataire chimérique (1964) de Roland Topor, que se presentó en América latina como “El inquilino” (Le locataire, de 1976) en que el personaje se desdobla entre un visitante y un enfermo en un hospital. La conciencia de ser la anterior víctima que visita a la siguiente es parte de la razón por la que los espectadores sentimos el terror de estar en una piel que nos pertenece y no. Hay un paralelismo, añado yo, en el caso en que la expareja ve en la siguiente pareja de su antes persona amada, cumpliendo el rol que antes cumplía en sus vidas. Esa película fue, además la tercera de una trilogía del apartamento, junto con las previas “Repulsión” (1965) y “El bebé de Rosemary” (1968). El terror en la vida de Polanski no termina ahí, pues el 9 de agosto de 1969, su esposa, Sharon Tate (1943-1969), fue asesinada, junto a otras cuatro personas, mientras la familia era inquilina de la lujosa residencia ubicada en el 10050 de Cielo Drive, por parte de la banda liderada por Charles Manson (1934-2017).

En semanas recientes nos hemos enterado, entre otra más de las tropelías del actual inquilino de la Casa Blanca en Washington (nacido en 1946), del proyecto de construcción del salón de baile del infierno (ballroom from hell) que implicó la destrucción del ala este de la famosa residencia de la presidencia estadounidense (https://youtu.be/-_fSJ8UitP0?si=BvscTt-GkPiq-nr5) y (https://www.facebook.com/share/v/1CS9hE7MDr/). Mientras tanto, su supuesto “amigo”, el inquilino de la casa dentro del Kremlin, en Moscú, intercambia rehenes por presos, principalmente en EEUU, Vladimir Putin (nacido en 1952), al parecer, ha encontrado la manera de secuestrar personas para intercambiarlas con otros gobiernos que han aprehendido a “personas rusas de interés” (https://youtu.be/aWT4UyTUDCo?si=PLu-8fCevUxiCei6). El truco está en amenazar con convertirlos en inquilinos de las prisiones rusas si no se las acepta a cambio de otros inquilinos en prisiones de otros países (https://youtu.be/aWT4UyTUDCo?si=xXO5oz9V0e-3DlZM).

Otro inquilino que ha cobrado renombre a pesar de su sospechoso suicidio hace años, ha sido el inquilino de la isla de Jeffrey Epstein (1953-2019), quien invitó de inquilinas a chamacas ilusas y con deseos de movilidad ascendente. Una de ellas llegó a casarse con un tipo millonario insoportable que fue electo presidente de Estados Unidos ¡dos veces!, no consecutivas. Ese inquilino de una isla “recreativa” también invitó a pasar la noche en fiestecitas y masajes a políticos y celebridades con mucho dinero, parte del cual seguramente fue transferido a sus cuentas (https://youtube.com/shorts/ZDd-Gxh1jmo?si=eWGTHjeH1xKs-6oO). Algunos de los nombrados en los recién liberados archivos Epstein son aludidos en esta parodia: (https://youtu.be/LQGL-2BpC9c?si=85sYz3ROmga-NSz5). Entre ellos, cabe destacar un huésped que, a raíz de saberse de sus visitas, fue corrido de su vivienda por su madre y despojado de su título aristocrático. Se trata de Andrew Albert Christian Edward Montbatten-Windsor (nacido en 1960) y antes conocido como Príncipe Eduardo. Nacido en el Palacio de Buckingham, dejó de ser su inquilino en enero de 2023. Según parece, tuvo la ocurrencia de invitar a Jeffrey Epstein a cenar al palacio de Buckingham en 2010, aunque no queda claro si realmente se realizó la visita. El 30 de octubre de 2025 se inició, a instancias del rey Carlos III, el procedimiento para revocarle formalmente todos sus títulos, incluido el de príncipe. En realidad, ya desde enero de 2022, tras la demanda de Virginia Duffré por abusos sexuales, la reina Isabel II le retiró todos sus honores militares y mecenazgos reales. Cabe mencionar que también el actual rey de Inglaterra, Carlos III, funge como inquilino de diversos palacios. Su madre, Isabel Alejandra María nacida en 1926, murió en una de ellas, la de Balmoral, en Escocia, ese mismo año de 2022.

Mientras que al inquilino de la Casa Blanca en Washington le han ordenado detener las obras de inmediato por una falsa declaración de tener recursos para cubrir la obra del infame salón de baile, éste optó por ir a secuestrar al inquilino del palacio de Miraflores, en Caracas, Nicolás Maduro. Elemento del ejército estadounidense fueron a sacarlo a la fuerza después de una ambigua “invitación” en la que retó a que fueran por él… y fueron, tras que se fijó en 50 millones de dólares la información que derivara en su captura (https://itvnoticias.com/2025/08/12/vengan-por-mi-cobardes-maduro-responde-a-ee-uu-tras-aumento-de-reompensa/). Todavía está por verse qué determinarán las cortes internacionales y de Nueva York por el secuestro del inquilino de Miraflores por parte de las fuerzas al mando del inquilino de la Casa Blanca.

Por lo pronto, en contra de las aspiraciones y propuesta de Virginia Woolf en el sentido de que las mujeres deberían tener su propio cuarto, Melania Trump, la Primera Dama de Estados Unidos, conocida por las siglas FLOTUS (First Lady of the United States), se queda sin oficina en la East Wing. Aunque, de todos modos, prefiere Nueva York, de manera paralela en que Beatriz Gutiérrez Müller, la exprimera dama mexicana prefirió no irse a la “quinta la chingada” en Chiapas y permanece, según algunas fuentes, en la Ciudad de México, según otras, de inquilina en una residencia en Madrid. La FLOTUS se ha enfrentado en días recientes a un enorme FLOP (fracaso), que la acerca más a ser denominada la FLOPUS del país del Norte, pues su reciente “documental-soborno” no tuvo audiencia en las salas de cine. No obstante, su esposo Donald Trump propone: este documental que a Jeff Bezos, dueño de Amazon, le representó un costo de 40 millones de dólares, más 35 por promoción, será obligatorio en todos los niveles escolares (https://www.espinof.com/documentales/melania-pelicula-esposa-donald-trump-segundo-documental-caro-historia-cine-tiene-todas-cartas-para-ser-fracaso) y (https://www.facebook.com/share/p/1ArV31bJfP/). Por cierto: “una gran parte del equipo de ‘Melania’ (se rumorea que aproximadamente un tercio) se ha negado a salir en los títulos de crédito, en parte para que no le asocien con él y en parte, mirando hacia el futuro, para que no le asocien con los Trump”.

Los inquilinos, como puede verse, pueden ampliar el sentido de la expresión “domestic terrorism“, del que han sido acusadas dos de las personas asesinadas recientemente por Immigration and Customs Enforcement (ICE) de parte de un infame inquilino. Mientras esa agrupación busca y agrede a inmigrantes y a ciudadanos, la inmigrante eslovaca se ha embolsado al menos 28 millones de ese fracaso cinematográfico.

En un sentido más cercano, cabe señalar que la vivienda se ha convertido en un espacio de difícil acceso para muchos en nuestro país, como se ve en índice de vivienda para el primer y segundo trimestre de 2025 (https://www.gob.mx/shf/articulos/indice-shf-de-precios-de-la-vivienda-en-mexico-segundo-trimestre-de-2025), dada la reciente inflación anual de 3.69. Así que no cualquiera pude hacer ya parches y modificaciones en un edificio que se ocupa temporalmente, como se sabe de algunos inquilinos que dejan peor y vuelven muy caro restaurar. Se sabe de algunos casos en que los inquilinos durante las horas de funcionamiento de las escuelas, como directores y funcionarios con caprichos arquitectónicos no siempre pasarían los criterios de una evaluación experta. Un caso sonado en años recientes fue el de la directora de la escuela Enrique Rébsamen, edificio que se derrumbó a consecuencia del sismo del 19 de septiembre de 2017, lo que causó la muerte de 26 personas. La directora-inquilina parece haber apreciado las potencialidades de la “azotea mostrenca” sobre un auditorio, no sólo para ahorrarse la renta, sino hasta los costos de traslado desde alguna ubicación en otro lugar de la ciudad (https://da21w.e-veracruz.mx/nota/2017-09-24/nacion/rescatista-denuncia-que-directora-construyo-su-casa-sobre-el-rebsamen).

La lección que nos dejan estos ejemplos es que los inquilinos tienen implicaciones para otros habitantes y usuarios no sólo de los edificios en los que son huéspedes, sino también en la vecindanza y en las fiestas y obras con sospechosas danzas. Los conflictos domésticos, los costos, las consecuencias legales de la relación con caseros y vecinos directos y más lejanos son elementos a tomar en cuenta al considerar a quién dar acceso a los palacios propios y los del pueblo. En todo caso, conviene poner atención a las obligaciones y derechos de inquilinos y caseros, asegurarse de revisar contratos e inventarios antes de firmar y ver las posibilidades de que determinados inquilinos dejen igual o mejor, es decir, de reparar oportunamente en vez de causar desperfectos. Un último sentido, mencionado por algunos y despreciado por algunos inquilinos gobernantes es el de cómo los habitantes de un planeta prestado por las futuras generaciones (o los dioses, según otras interpretaciones), contaminamos, sobrexplotamos y sobrecalentamos ese espacio. Los humanos tampoco hemos resultado los inquilinos más respetuosos de nuestro hábitat.

 

*Doctor en Ciencias Sociales. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara. rmoranq@gmail.com

Comments
  • Beatriz Bustos

    Tal parece que el término “inquilino” ha sido mal utilizado, pues para ostentar esa categoría debe pagarse un alquiler en liquidez, o sea en $$$, no solamente ocupar como vivienda un inmueble, y los referentes que se mencionan NO pagan renta o alquiler, o sea caen mejor en la categoría de ¿ “parásitos”?

Start typing and press Enter to search