Innovación y vanguardia no son antónimos de antigüedad y edad en el servicio profesional docente
Francisco Palacios Gómez*
Miss Lulú, o simplemente Lulú, como todos la conocemos en el centro de trabajo, al igual que en el resto de las escuelas de la zona escolar. Día con día, a través del diálogo y la convivencia diaria, aprendemos algo nuevo de ella, desde una palabra, una frase, un término, un dicho, una anécdota pedagógica de la misma escuela, una amplia gama de novedades a rescatar para llevar a la práctica docente; al igual que en nuestra vida personal, nunca deja de sorprender su manera de visualizar las cosas, los hechos, la vida.
A sus 33 años de servicio frente a grupo como docente de educación primaria, día con día se le observa siempre positiva, al igual que reflexiva en el trayecto de las jornadas escolares del turno matutino, en el cual ambos somos compañeros desde hace 5 años que me integré a la plantilla docente de la institución.
Al ingresar a su aula escolar, te encuentras siempre en ella actividades novedosas y llamativas para sus estudiantes, rompiendo la creencia antigua de que los profesores que, por ciclos escolares continuos, imparten al mismo grado escolar o la misma fase se llegan a encasillar en sus laureles, reproduciendo planeaciones escolares al igual que dinámicas de clases y egos elevados al mayoreo, sintiéndose especialistas en el grado o fase escolar, olvidando que fueron preparados en una escuela Normal para atender los seis grados escolares que forman parte del currículo del nivel de educación primaria.
A simple vista, pareciera que los contenidos que trabaja en clase con sus estudiantes son tan equivalentes a los de cualquier otro compañero del gremio que atiende el mismo grado, pero no es así; la diferencia dentro del desarrollo de sus clases radica en el estilo en que la profesora Lulú conduce sus clases dentro del salón, al cuestionar a sus educandos de 2° grado a través de preguntas que a ellos les genera pensar, al igual que reflexionar para poder emitir una opinión propia del contenido que en esos momentos se encuentre trabajando dentro del aula.
Cuestionamientos como ¿tú qué entiendes o qué piensas que es esa palabra? ¿Tú qué hubieras hecho? ¿Qué solución propones? ¿Nos podrías explicar a todos, por favor? Forman parte de las múltiples preguntas que suelen escucharse en el transcurso de sus clases, las cuales generan autocuestionamientos en quienes las escuchan acerca de sus propios niveles de avance académico, al igual que de su actuar diario como individuos integradores de una CAV, al guiar a los niños a construir por medio de ellas sus propios aprendizajes, basados en las concepciones propias que ellos ya poseen al momento de brindar una respuesta a las preguntas realizadas por parte de su maestra.
Los dictados llevados a cabo utilizando palabras y términos nuevos para los alumnos es otra de sus estrategias de trabajo grupal, al incorporar conceptos incluidos dentro de los libros de texto gratuitos, con el propósito de que los estudiantes se familiaricen con estos y, al llegarse la fecha en la cual aborden el proyecto dentro del cual se encuentra dicho léxico, los educandos ya cuenten con un bagaje más amplio acerca del significado de las mismas.
Durante las diferentes sesiones de trabajo docente, ya sea en los consejos técnicos escolares, reuniones de personal docente de la escuela o participación en algún taller o curso impartido por la Secretaría de Educación Jalisco, se le escucha expresar a la maestra Lulú frases como: “Quien obedece no se equivoca”, haciendo alusión a que docente que a sus directivos obedece problemas nunca tendrá; “sin prisa, pero sin pausa”, indicando que todo se debe realizar con tiempo, despacio, ya que no importa la velocidad en la que lo hagamos, mientras no dejemos de hacerlo.
33 años frente a la educación de generaciones de niños jaliscienses se dicen fáciles, más, sin embargo, para esta profesional de la educación, siempre hay una nueva enseñanza a modular en sus pequeñines, un diálogo nuevo por compartir con alguno o varios de sus compañeros de trabajo sea cual sea la temática a conversar, el tradicionalismo, el conformismo, la apatía, la rutina y la monotonía son palabras y acciones que dentro del quehacer docente de la maestra Lulú, jamás se ven ni se verán presentes, aunque ella no posee estudios de posgrado, su energía, su frescura, su actitud y su desempeño a diario, igualan e incluso superan a más de uno que si posee algún estudio de posgrado en el área de la educación, siendo sus participaciones en las reuniones de la zona escolar 137 por fases escolares, de las más acertadas e incluso solicitadas como complemento por parte del supervisor de la zona, cuando las sesiones llegan a ser conducidas o dirigidas por parte de él.
La edad no es un pretexto para justificarnos y dormirnos en nuestros laureles, ni mucho menos para encerrarnos en nuestra zona de confort. Existen docentes que, a pesar del paso de los años, nunca dejan de innovar, tanto en su práctica como en su actuar docente, de ser fuente de inspiración, un modelo a seguir por sus compañeros en el trabajo escolar desempeñado día con día en la institución educativa. Muestra de ello lo es la maestra Lulú, quien en todas las reuniones expresa que su corazón es y será siempre de la Escuela Primaria “Francisco Villa”, en la cual lleva laborando más de 20 años, dentro del turno matutino.
*Maestro en Educación. Docente de la Escuela Primaria Federal “Francisco Villa” T/M en la SEJ. frapago150293@gmail.com
Mi agradecimiento infinito Profe. Francisco…¡Un escritor genial!
Coincido totalmente con usted profe Francisco la maestra Lulú.es una persona muy preparada profesionalmente, muy independiente sino tiene estudios de pos grados, es un deleite tenerla en los cursos, tener su opinión, un gusto laborar con ella, de todo se aprende y de todos y ellas es una maravillosa persona con la cual eh tenido el gusto de coincidir, gracias por dedicarle unas líneas a tan bella persona
Totalmente de acuerdo. La maestra Lulu es una excelente profesora y excelente ser humano. Mis respetos y admiración para ella.
Excelente redacción y sobre todo destacar el trabajo de la labor docente.