Hipergamia

 In Rodolfo Morán Quiroz

Luis Rodolfo Morán Quiroz*

 

La reciente boda de Lauren Sánchez con Jeff Bezos tras sus infieles besos cuando ambos tenían otros cónyuges ha llamado la atención de los medios de comunicación, no tanto por los matices románticos, sino por la manera en que pone de manifiesto las inseguridades de ambos, la necesidad de reconocimiento de parte de celebridades de distintos ámbitos y por las protestas desatadas en Venecia por haber rentado buena parte de la ciudad como si fuera un jardín de fiestas.  A mediados de julio de 2025, resultó bastante frecuente encontrar notas acerca de esta boda y esta relación e incluso acerca del notable pasado de mujer trepadora de Lauren Sánchez, oriunda de Nuevo México y descendiente de inmigrantes provenientes del “viejo” México.  Además, el matrimonio es parte de una trayectoria social ascendente para esta mujer comunicóloga, piloto, empresaria y seductora, cuyo principal logro en la vida ha sido casarse con uno de los hombres más ricos de la actualidad.  Jeff Bezos, quien inició con su exesposa la conocida empresa Amazon, mostró ser susceptible a lo mismo que muchas otras personas: dejar una relación conyugal productiva y de largo plazo a cambio de una que le ofrece aventura y pasión.

La “hipergamia” es definida como la tendencia de algunas personas a buscar como pareja a otras personas con mayor status o recursos (en contraposición con el concepto de “hipogamia”).  En un mundo en el que existe una desigual distribución de los recursos, hay quienes buscan hacerse de ellos por medio del matrimonio.  O, cuando menos, asegurar relaciones que les permitan conservar los bienes de los que ya disponen y reducir el riesgo de perderlos. La relación de Bezos y Sánchez en realidad es sólo un caso más (https://peopleenespanol.com/exparejas-lauren-sanchez-esposa-jeff-bezos-11765377) y (https://youtu.be/mLDE1b9uMoA?si=bGazlJTPoxRbD6bu) de algo que tiene una larga historia.  No es tendencia exclusiva de las relaciones heterosexuales ni sólo de las mujeres respecto a otras personas con más recursos, pues se ha sabido que hombres y mujeres procuran conservar o mejorar sus niveles de vida.  Algunas mujeres, se dice, conciben hijos con diferentes parejas y así aseguran que, tras el divorcio, los recursos de la expareja sigan fluyendo.

La hipergamia no es exclusiva de los círculos de las personas a quienes suele calificarse de “celebridades”.  Aunque sabemos que, por ejemplo, Salma Hayek y Thalía “casaron bien” con empresarios de fama mundial, tras unas trayectorias ascendentes, también hay casos de hombres que procuran mujeres con cada vez mayores recursos.  Hay quienes se delatan al declarar que su cónyuge no gana (o no tiene) lo suficiente como para que les estimule la feromona, pues probablemente ya tienen en la mira al siguiente escalón.  O la siguiente rama, analogía que suele usarse en esos casos en referencia a los simios que trepan de una rama a otra y sólo sueltan la inferior una vez que se han asido de la rama superior.  De ahí que la hipergamia se asocie con la noción de “monkey-branching” en referencia a esos monos y su estrategia para subir a las copas de los árboles.

Algunas personas en nuestros barrios se han ido de ahí tras haberse puesto truchas en la búsqueda y el logro de la hipergamia; pero también se dan muchos casos en el gobierno y se sabe de algunas funcionarias, académicas o estudiantes en instituciones educativas, industriales, hospitalarias.  De ahí que fuera frecuente que se dieran parejas entre el director y la secretaria, entre el ingeniero y la obrera, o entre la directiva y algún docente de menores recursos, entre estudiantes de licenciatura con doctorantes (hipogamia para una de las personas implicadas, hipergamia para la otra).  Gemma Albarracín, psicóloga en YouTube, aplica el término al caso con el que abrí este texto (https://youtu.be/_xF3QM9h2XU?si=_385QmlapWv-2fps) y cabe señalar que la hipergamia refiere a la movilidad social ascendente y puede ser considerada una forma de oportunismo y parasitismo para hacerse de los recursos de la pareja.  Así como estas personas dejaron a otras en su trayectoria ascendente, es posible que en algún momento les llegue la inquietud de una nueva aventura o la búsqueda de alguien más dotado de recursos, carisma, pasiones o contactos.

Como analiza Enrique Martínez Curiel en su libro Hasta que la Green Card nos separe (2003), los recursos de la pareja pueden ser utilizados como vehículo para la movilidad social ascendente.  En los casos que analiza este sociólogo y antropólogo, para obtener la residencia como cónyuge de una persona que ya es ciudadana de Estados Unidos.  Cabe añadir, con el sociólogo Pierre Bourdieu, que hay otras formas de capital a las que accede la pareja: dinero, poder y fama, por ejemplo.  La relación entre romance y ambición (https://youtu.be/xBW-ScDen98?si=fJ3QhPgJduSic0SB) suele asociarse con el término de gold diggers (en contraposición con la noción más espiritual de soul searchers) y se rige por la máxima “no te relaciones por el interés, sino por el capital”.  Además de la práctica de esta hipergamia, con “víctimas” que están dispuestas a aportar algunos recursos materiales a cambio de acceder a personas con atractivo sexual, es posible que haya quien desee practicar la hipergamia, aunque su atractivo sexual no asegure que siempre lo logre.  Así, es posible que algunas de las chicas que fueron objeto de abuso sexual en el tan sonado caso de Jeffrey Epstein hayan sentido que eran muy “abuzadas” (de ponerse buzas) al asistir a las reuniones a las que fueron invitadas por Ghislaine Maxwell, la principal compañera de Epstein: esas fiestas y estancias en una isla privada les abrían las puertas para conocer a personajes “exitosos” y con dinero (Trump, por ejemplo, entre otros empresarios y políticos).  La ilusión de tener acceso a un esposo rico pudo haber derivado en el abuso sexual de cerca de un millar de mujeres menores de edad por parte de hombres y mujeres con recursos financieros.  Los que probablemente fueron también objeto de extorsión (“Sé que estuviste en mi isla del pecado”, pudo amenazar Epstein). Por cierto, la entonces “modelo” Melanija Knavs, nacida el 26 de abril de 1970 en Novo Mesto, Eslovenia, y quien trabajó en Estados Unidos con una visa de turismo, contactó por Maxwell y Epstein a un empresario inmobiliario devenido en el presidente 47 de Estados Unidos.

¿Cómo la noción de que el valor de una persona se mide en dinero y su éxito en propiedades incide en las trayectorias conocidas y en las más discretas de hipergamia? La búsqueda de beneficios personales superiores no equivale a lograr mejoras sociales, aunque las personas trepadoras, tanto en las escuelas como en otras relaciones e instituciones, calculan el beneficio de sus atractivos físicos o el cultivo de buenas habilidades de comunicación.  Así, hemos sabido de funcionarias o académicas (y funcionarios y académicos) que dejan o complementan a sus parejas por el líder carismático de la comarca o por alguien con un mayor nivel en el Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras.

En una época de diversidad sexual, de acceso a seguridad social y de tendencias a la equidad, quizá se haya reducido la tendencia a la hipergamia, lo que hace más notables los casos como el de Bezos y Sánchez.  Cabe señalar que la hipergamia (https://youtu.be/w6o-T6jak7E?si=MdxUjD_Mwoyiu9nj) en realidad es un subconjunto de las prácticas de seducción y establecimiento de las parejas humanas.  Este video también puede ser la solución si ya no hallas cómo deshacerte de tu pareja. Puedes tomar las advertencias como consejos si lo que quieres es salir de esa relación de pareja o laboral.  Hay quien aconseja que es mejor no casarse, para evitar los riesgos del divorcio asociados con quienes se han casado para asegurar estar agarradas a una determinada rama antes de saltar a la siguiente (https://youtu.be/dNd6RMlRxik?si=Ou5Ro-F64X5QbStG).

 

*Doctor en Ciencias Sociales.  Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara.  rmoranq@gmail.com

Showing 3 comments
  • Rosa María Sandoval

    La vida es un riesgo continuo, visto desde lo que subyace al concepto, el “amor” es el disfraz de la conveniencia.

  • Rosa

    Comentario sumamente sexista

  • Alicia Gonzalez Romero

    En este mundo permisivo, parece que la locura es lo más cuerdo.

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