Gracias, pero no… ¿quién defiende la escuela pública? ¿Mexicanos Primero?

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

La semana pasada se dio a conocer que un Juez le otorgó un amparo a la Organización Aprender Primero (brazo jurídico de la Asociación Civil Mexicanos Primero) donde se ordena al poder Ejecutivo Federal, al Legislativo y a la SEP garantizar los recursos económicos para dar continuidad al servicio educativo del Programa Escuelas de Tiempo Completo.
Para quienes han abanderado la defensa, el rescate y la continuidad de las Escuelas de Tiempo Completo, sin duda que es un triunfo y una esperanza de que este modelo educativo no desaparecerá, ello, siempre y cuando se haga efectivo dicho amparo y la SEP facilite las cosas para que continúe el Programa con todos los apoyos que se prometieron desde su creación.
En esta noticia llama la atención la actitud de Mexicanos Primero, principal agrupación promotora, aplaudidora y defensora de la reforma educativa del sexenio anterior, y no solo eso sino que fue más allá, se encargó de crear e impulsar campañas para desprestigiar la educación pública y, en especial, al magisterio en todo momento, aplaudió como si fuera suyo el triunfo del despido de docentes y nunca le fueron gratas las movilizaciones y protestas del magisterio en contra de la reforma educativa y las prácticas perversas utilizadas por la SEP para adelgazar la nómina magisterial y la aplicación de una evaluación punitiva.
La agrupación Mexicanos Primero nunca fue empática con la escuela pública y el magisterio en ese sexenio oscuro para la educación, salvo con aquellos funcionarios y profesores que les siguieron el juego (y se lo siguen haciendo) en sus dinámicas selectivas para identificar a los “mejores profesores”, las “mejores prácticas” y cosas por el estilo, pero sin invertirle un solo peso para la mejora educativa.
Por qué entonces, se aparecen ahora estas prácticas en defensa de la escuela pública por parte de Mexicanos Primero, justo cuando el SNTE (responsable de ver por el bien de la escuela pública y los derechos de los trabajadores de la educación) está más entregado que nunca a las políticas que la SEP le impone, en este reacomodo sindical a las nuevas políticas, dan tristeza sus acciones, ya que lo mismo se suman (sin oposición ni crítica alguna) al regreso a las aulas de manera presencial, tampoco custionan ninguna de las inconformidades de los docentes en relación a los programas de estímulos y la promoción vertical, se dan por servidos con las negociaciones salariales, aplauden los apapachos que recibe su líder del Presidente y se congratulan de ser parte de la escenografía de los eventos oficiales, entre otras cosas.
Lo cierto es que hay una crisis de liderazgos magisteriales y éstos se reflejan en las pocas demandas e inconformidades, por no decir nulas, ante cualquier política pública o actitud de funcionarios que atentan contra la escuela pública y la figura del magisterio, nunca como ahora se habían tenido tantos dirigentes sindicales chiquitos, nulificados y, lo peor, sin voz ni voto en los acuerdos y negociaciones para mejorar las condiciones laborales y profesionales de los maestros, amén de los requerimientos de las escuelas.
Pero, no por ello, podemos permitir que vengan agrupaciones como Mexicanos Primero a hablar y, mucho menos, representar a los maestros y a las escuelas públicas ante el gobierno federal y de los estados sobre cualquier demanda o negociación, principalmente porque ya sabemos cómo y en qué terminará esa novela si es que así ocurriera; es preferible un SNTE torcido y moribundo que una agrupación como la antes mencionada, los maestros y la escuela pública no merecen intermediarios ligados los grupos y asociaciones que han dado muestras de querer quitarle recursos a la educación pública por considerar que sus prácticas y resultados son de mala calidad, que, ésa, sin duda, es otra historia que requiere decisiones sistemáticas y políticas públicas integrales.
Esperamos que esta intromisión de Mexicanos Primero sea una llamada de atención para maestros, dirigencias sindicales, el SNTE, la CNTE y para todas las agrupaciones que se dicen representar (o aspian a hacerlo) al magisterio y a la escuela pública, y que, si no se aplican pronto, tarde que temprano llegarán emisarios, defensores, gestores e intermediarios que hablen y, de ser posible, representen a un magisterio débil, confundido, fraccionado, acrítico, solitario y huérfano ante cualquier problemática, queja o demanda que tengan en su espacio de trabajo y el círculo educativo laboral y de convivencia, espero que para entoces no sea demasiado tarde, al tiempo.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • Jesus Rodriguez monteto
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    Excelente artículo…La organización Mexicanos primero, instrumento de la derecha reaccionaria mexicana, difundida por televisa, hoy intenta hacer creer a la opinion pública que le interesa la educación de los mexicanos…nada mal falso, les interesa el erario publico. El programa de “escuelas de tiempo completo”, no ha sido más que un medio para robarse el dinero de las escuelas, se los dice alguien que vio como los proveedores en complicidad de funcionarios públicos inflaban los precios de los productos básicos.

  • Ruth Iñiguez
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    Interesante artículo maestro Jaime!!!
    Lo recuerdo con cariño!

  • Fausto López
    Responder

    Excelente texto, que recuerda la frase “los espacios vacíos se llenan”, en la política como en otros aspectos de la vida. La carencia de autoridad intelectual y ética de los liderazgos magisteriales, que siguen sin encontrar su lugar en la política educativa, así como la ambición por conservar sus feudos de poder ha impedido integrar al universo educativo e integrar propuestas que transformen la relación gobierno y profesores. Quedan exactamente tres años de este gobierno, ¿esperarán al siguiente?

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