Encuentro convencional de supervisores(as)

 In Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

En las biografías políticas, administrativas y académicas de supervisoras y supervisores generales (jefes(as) de sector) subyacen registros de reformas y tumbas de intenciones de innovación, cambio y disrupción. En esas biografías ricas en credenciales y excesos de años de servicio se topan algunas rutas de conexión del sistema educativo, en ellos y en ellas, en una administración de la academia que ha probado ineficiencia de la cascada, se siguen sembrando por economía de sistema “ideas” de transformación.
Juntos y organizados tienen poder de cambio, juntos y revueltos hay cruces de contextos y marcos referenciales que consumen palabrería, tiempo y recursos.
Hoy, mientras esta colaboración se publica, se estará cerrando en las escuelas el desarrollo a nivel de escuelas del desdoblamiento de los materiales de formación del carácter. Algunos supervisores han asumido un rol participante activo, otros dejaron de ir a misa, otros dejaron de escuchar.
Ha pasado también una semana desde que los supervisores de las tres modalidades de educación secundaria en el estado de Jalisco se reunieron en Puerto Vallarta en la “Convención con personal de supervisión: de la innovación a la disrupción a través del acompañamiento”.
Dos culturas, tres modalidades y tres historias institucionales, el escenario político del agua en Jalisco que desborda diques, los comentaristas derechosos, izquierdosos opinólogos de todo, neutrales de nada, la grilla en los corrillos, la actualización en los diálogos de sorbo de café, té y gaseosas, entre mordidas de panecillos, risas y ocurrencias de quienes cargan orgullosos bolsas de años de servicio.
Ha pasado más de un mes de la reunión en Puerto Vallarta de las jefas de sector de Preescolar, con evento de inseguridad carretera agregado, algunas ausencias de la región Costa Sierra Occidental visibles.
Una propuesta formativa ahora en los escritorios de las oficinas de la supervisión en estado de mutis mientras llega lenta la praxis del horizonte de innovación y disrupción, mientras el aprendizaje pasa el túnel de lo confuso y llega a la acción y claridad.
Uno de los temas ausentes en la propuesta formativa de tres días ha sido la transformación de las prácticas supervisoras, directivas y docentes en el horizonte de la Nueva Escuela Mexicana. De tanto innovar e innovar ya duele el pensamiento científico y crítico, de tanto hacer disrupción ya duele la intención sociológica estructural funcionalista.
En la parte política uno de los visibles fue el mutuo apapacho del secretario de Educación Jalisco y el secretario de la Sección 16 del SNTE, otro visible fue la ausencia del líder de la Sección 47 en la parte inaugural y clausura del evento realizado los días 14, 15 y 16 de octubre para el caso de la educación secundaria.
En el horizonte de transformación de las prácticas educativas arriba y abajo del sistema educativo jalisciense, narrar el cambio no es abonar a la resolución de problemáticas educativas autoculpigenas y verticalmente delegadas.
Se sospecha de irrelevancia a ras de suelo cuando hay verbalismo recurrente, cuando los especialistas en el mal discurso educativo galopan sobre bestias endebles de burocracia fantasma, de ejercicio de obsesiones presupuestales de último momento y guías confusas y desorientadoras, paquetitos deformadores de virtudes y moralidad heterónoma, inteligencia artificial sin pensantes, gemas multicopistas y Recrea Academy venidero de chapa pedagógica sin kilates, que flotan en espacios cerrados, en la compilación de contenidos con el ideal de que serán consumidos durante el ciclo escolar.
Nadie cree que hay perversión en la estrategia de dedicar tiempo lectivo y relación maestro-alumno para jugar a aprender como en aquel libro mágico de las letras y las palabras, a escuchar y reproducir formación del carácter.
Hasta Platón y Aristóteles, hasta los mismos San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino palidecerían de la vulgarización de las virtudes y de nociones como bien común. Para la etapa 5 (de 12 a 14 años) que alguien hizo sin claridad de referencias de moralidad evolutiva se proponen 11 virtudes (qué bueno que no fueron más) en el denominado horizonte progresivo.
Hace ya ocho años que algunos hubiéramos deseado un matiz de armonización entre la propuesta nacional y lo que ahora se construye en Jalisco como sistema educativo refundido con caracoles, estridentismo de color virtual y presencial y/o formación del carácter con enfoque en las virtudes y el puente entre la innovación y lo que alguien denomina disrupción.
De la innovación a la disrupción, el poema, el verso y la canción en un piso de marchas por la dotación y calidad de agua potable, en un piso donde, desde el paradigma empresarial que da luz tenue sobre el cambio educativo necesario no da pilares para la administración pública eficiente y la gobernabilidad de un pueblo jalisciense que despierta lentamente al son de otras manifestaciones en otros centros de movilización social de estudiantes y población como Francia. Italia, Albania y Argentina.
Las fracturas de la gobernabilidad en manos de la ultraderecha que monopoliza todo, en manos de los privilegiados que juegan a las democracias imposibles de los pueblos con innovación de cadenas y con disrupción en mantas y lonas, en consignas de hartazgo en voz de cuello.
Hace poco menos de 40 años, cuando iniciaba el programa de la maestría en educación preescolar y primaria en la UPN Guadalajara, con las mínimas herramientas metodológicas aprendidas en la licenciatura y en la Normal, se planteaba la exigencia de construir y desarrollar un proyecto de investigación, las cátedras entonces conducidas por algunos docentes universitarios autoritarios (lejanos al corpus teórico piagetiano) querían “hacer parir” parafraseando la mayéutica socrática, en corto plazo, a docentes investigadores.
Todos los profesores y profesoras (lamentablemente institucionalmente negados frecuentemente) tienen recursos de ajuste y asimilación. Por sadismo institucional sólo el 25% sobrevivió al programa aquel, antes de que concluyera la década de los ochentas.
Pero ese es un apunte de contexto. Refiero aquel momento fundacional de los posgrados en el sector educativo público porque una compañera formuló un proyecto de investigación sobre la formación de valores.
A pesar de sus asesores positivistas, ella fue obcecada en su objeto de estudio; qué bueno que lo fue. A pesar de algunas horas de conversación como compañeros, el tema la hizo rodear casi en 360 grados para encontrar la episteme, entonces ayer y hoy, hizo heurística de cómo el juicio moral y la moralidad plantean el problema de su educabilidad y más allá de la formación de profesores del tipo de docente que ha de trabajar el tema en las distintos grados de la educación básica obligatoria.
En el evento también se dijo (secretario de Educación Jalisco Dixit) ante el micrófono, de las bondades de apostar por la inteligencia artificial para la innovación educativa, esto cuando hay debate pedagógico intenso sobre el tema y donde hay ya ejemplos de prohibición en la educación de los niños como es el caso de Noruega.
La convención de supervisores y sus aprendizajes reales están en incubación; la Bahía de Banderas, con amenaza de huracán; el mar del aprendizaje no tiene fin.

*Doctor en Educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

Showing 3 comments
  • Gloria Lizaola
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    Falta falta falta, más que hablar:: – lo incongruente de la acción a la práctica, la opresión y distanciamiento de diálogo lo insensible ante los diferentes contextos educativos, lo punitivo en nuestra labor si hablas de la NEM, la enorme simulación aplaudida en círculo concéntrico de autoridades sindicales e institucionales, .. En fin, excelente tema que hay para dialogar y resistir con inteligencia hacia la transformación …

    • EJERSAIN RAMIREZ CORONA
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      Es que son jefes burocráticos que los toleran como jefes, los apapachan como jefes y se hechan a perder como jefes. Hablan como jefes, se visten como jefes, ganan como jefes y trabajan como jefes. He llegado a oirles expresiones como “es que me la gané”, aiga sido como aiga sido. Muchos, muchos subalternos les refuerzan su idea con el pensamiento de arrastrarse para estar de su lado y no sufrir su despótico manejo del poder de ser jefes. Tal vez pudiera haber alguno o algunos jefes que contradigan éste modo de operar. Pudiera ser.

  • EJERSAIN RAMIREZ CORONA
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    Es que son jefes burocráticos. Se sienten jefes, actúan como jefes, se visten como jefes, hablan como jefes, apoyan a sus subordinados como jefes, los tratan como tratan los jefes, piensan como jefes, exigen como jefes, son indiferentes como jefes, trabajan como jefes, tienen los ojos puestos a sus jefes, se prestan a chiquiñuelas como se los pidan sus jefes. En poco tiempo se adaptan a ser jefes, son distantes como jefes, no asumen responsabilidades como jefes y no tienen culpa de nada por ser jefes. Tienen ojos puestos en sus jefes y solo a ellos rinden cuentas. Llega a suceder que se prestan a triquiñuelas que sus jefes les encomiendan y tienen consideraciones y complicidades con los que se les atrastran por ser jefes. Me ha tocado oir expresiones como “me la gané” ahiga sido como ahiga sido. Muchos subalternos tienen culpa porque se les atrastran para permanecer tolerados e impunes pero tiene un precio. Pudiera darse el caso de que alguno o algunos jefes sean distintos a los jefes, no lo descarto. Quizás hayan sido suertudos en conocerlos.

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