Elección de directivos para la educación superior en Jalisco, punto final

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Finalmente culminó el proceso de la convocatoria para la elección de directivos de educación superior en la Secretaría de Educación Jalisco, en la mayoría de casos hubo sorpresas, ya que, de las 17 instituciones públicas que componen la educación que forma y actualiza al magisterio en el estado (salvo las 5 unidades de UPN), en 9 de ellas se ratificó a quienes fungían como directivos, ya bien sea como titulares o como de encargados de las mismas, en 8 de ellas llega un nuevo personaje.
En este proceso reinó la incertidumbre y las dinámicas políticas en los participantes, la actividad que desarrollaron antes, durante y después del proceso estuvo al tope, de una o de otra manera, cada uno de ellos tocó puertas, se reunieron con personajes, grupos y grupitos para buscar apoyos o hacer llegar mensajes a los responsables de la elección y hacerles saber que ellos eran los “buenos” para dirigir las instituciones.
Ésta como las dos veces anteriores donde se eligieron a los directivos de las escuelas Normales, el posgrado y ahora los CAM, no se transparentaron los resultados finales de los criterios evaluables, sabíamos de antemano que no era una elección democrática tipo INE, tampoco una elección donde ganaría la dirección quien obtuvo las máximas calificaciones, estaba claro que sería una terna de cada institución y de allí saldría el directivo responsable.
Hasta allí todo estuvo apegado a la convocatoria y eso le da legitimidad al proceso, lo que resultó de la terna y cómo se determinó optar por la continuidad institucional o por el final de la gestión directiva a quienes se sustituyó, solo lo saben quienes tomaron las decisiones, por el listado final de quienes resultaron agraciados, queda claro que pesaron los acuerdos entre las Secciones Sindicales, la SEJ y las fuerzas políticas del nivel superior.
Después de vivir por tercera vez un proceso para elegir directivos con convocatoria abierta, hay un ambiente de inconformidad y molestia contra este tipo de elección, quienes conforman las instituciones de educación superior (docentes, administrativos, personal de servicios y los propios directivos), comentan que ya es tiempo que las autoridades educativas permitan que cada escuela determine quién o quiénes deben dirigirlos.
Las razones principales para proponer el autogobierno de las Instituciones Formadoras y Actualizadoras de Docentes (IFAD) son bastas, principalmente aquellas que tienen que ver con el día a día en las escuelas, en ello se tornan evidentes las habilidades y competencias de cada una de las personas, así como su empatía, el don de gente, la disposición para el trabajo en equipo, sus habilidades socioemocionales y la aceptación del liderazgo, entre otras cosas.
Ya es tiempo que las autoridades educativas permitan que cada IFAD determine sus liderazgos, un tanto para ir depositando la confianza, así como abrir la posibilidad de que estas instituciones vayan madurando y que se conviertan en auténticos espacios de educación superior autorregulables.
Este escenario pone a las IFAD entre la dependencia institucional o la madurez que debe ir construyendo cada institución, en el caso de la educación superior la autonomía y la autorregulación son esenciales para el crecimiento, de otra manera, ¿qué caso tiene que tengamos instituciones centenarias y casi cincuentenarias si éstas no son capaces de, por lo menos, influir en los nombres que conforman una terna?, ¿es necesario que la educación superior en la SEJ siga dependiendo de decisiones que no toman en cuenta a sus trabajadores en cuanto a sus dinámicas?, ¿han hecho diferencia en su gestión los directivos elegidos mediante convocatoria a los que lo fueron mediante otros métodos?, ¿qué lectura debemos hacer sobre aquellos directivos que fueron ratificados por segunda o por tercera vez y de quienes fueron sustituidos, en dónde queda la gestión de estos últimos? en fin, lo cierto es que la educación superior en Jalisco requiere una revisión a fondo, desde las prácticas que realiza, así como de los productos que generan y cómo éstos ayudan a mejorar o entorpecer la calidad o la excelencia educativa en el estado.
De igual manera, y para no dejar pasar la fecha, deseamos a nuestros lectores la mejor de las Navidades en compañía de sus seres queridos, saludos calurosos justo el día de hoy que inicia el invierno.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • Rosalinda Arredondo Maciel
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    ¡Buena propuesta! Que resultados tan diferentes se habrían dado si nos hubieran dado voz y voto a quienes sufrimos o colaboramos gustosos con los Directivos de nuestras IES. Es una pena que una vez más se haya implementado un proceso supuestamente “transparente” para darle legitimidad a una decisión tomada desde las negociaciones y acuerdos establecidos con anterioridad a dicho proceso de “selección”. Pero, en fin, como se decía en las monarquías europeas absolutistas: ¡”muerto el rey, viva el rey”!

  • Manuel Moreno
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    Sigue pendiente la autonomía de las IFD que las caracterice como IES.

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