El proyecto educativo “Al estilo Jalisco”: Reflexiones de fin de año
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Faltan muy pocos días para que concluya 2025; bajo este contexto de fin de año, se antoja hacer un recuento o un balance reflexivo de las acciones y las propuestas educativas, tanto en el ámbito federal como en el proyecto educativo local.
Puede decirse, a modo de adelanto, que en este balance sucede que ha habido “mucho ruido, pero pocas nueces”. El proyecto educativo gubernamental (federal y estatal) se inclina bajo una lógica de uso mediático (se prioriza anunciar y publicitar obsesivamente), lo que sólo sucede en las oficinas de los responsables de la educación, pero que está muy lejos de vivirse en la realidad concreta.
Bajo estas reflexiones de fin de año es posible reconocer categóricamente que en educación las iniciativas de política educativa, tanto en el ámbito federal como estatal, han sido realmente pobres.
La llamada Nueva Escuela Mexicana (NEM) solo ha servido para cambiar el discurso, pero ha dejado prácticamente intactas las prácticas educativas; son pocos los avances que se tienen y es ahí, en la concreción de las prácticas, junto con los resultados de los aprendizajes, donde se demuestra que toda propuesta de cambio o de reforma es favorable. Incluso entre las y los docentes se reconoce que la NEM ha generado un mayor nivel de confusión; el cambio en el discurso solo ha servido para crear un clima de confusión pedagógica sin dejar claro el horizonte de hacia dónde se pretende llegar.
En Jalisco le cambiaron el nombre al proyecto estratégico en educación. El sexenio pasado se le llamó Recrea y estuvo enmarcado en la propuesta demagógica de “Refundación de Jalisco”; hoy se cambia por la consigna de “Al estilo Jalisco”, un eslogan chovinista, arrogante y muy poco creativo, que en el fondo sirvió para que las cosas continuaran igual. Persiste el abuso mediático en el uso de spots y en la utilización de las redes sociales. Los mensajes poco o nada dicen de la realidad que se vive en la vida cotidiana de escuelas entre niños y maestros, las cuales sobreviven bajo las mismas carencias e inconsistencias institucionales.
Al estilo Jalisco en educación, entre algunas cosas más, se mueve bajo cuatro ejes de trabajo, los cuales son los siguientes:
1. Infraestructura educativa de las escuelas. Debido a fenómenos naturales de inundaciones y por los daños históricos de las escuelas, se ha emprendido una fuerte campaña de mejora en la infraestructura educativa. Aquí el beneficio no ha sido parejo y las escuelas más pobres o alejadas han sido las menos beneficiadas. Aunque en este rubro es en el único en donde se notan avances importantes.
2. Tecnificación a través de la instalación de redes y de conexiones de internet de todo el sistema educativo estatal. El actual gobierno se mueve bajo una racionalidad de apostarle obsesivamente a la utilización de los avances tecnológicos; tanto la instalación de redes como la distribución de equipos ha sido igualmente dispareja; se termina beneficiando a los ya de por sí beneficiados, dejando algunos huecos o lagunas de áreas o de zonas sin conectividad y sin servicio.
3. Reorganización institucional de la estructura educativa a partir de grupos compactos y la realización de eventos anuales. Este es un rubro ligado con la gestión y la administración de los recursos humanos, si bien en el sexenio anterior el mismo titular de la SEJ tuvo que coordinarse con personajes no del todo afines a su ideario político y pedagógico. Hoy puede decirse que el grupo en el poder tiene copada la SEJ hasta en un 95%, buscando lealtades y finalidades políticas. En el equipo de trabajo, no están los mejores, sino más bien los afines y cercanos al proyecto en turno. Invisibilizando las propuestas y los personajes que no encajan con el proyecto de Al estilo Jalisco.
4. Y la última propuesta, “Formación del carácter”. Esta es una iniciativa que ha sido anunciada en los últimos meses y que en estos momentos se trabaja a través de “cursos de capacitación” para las y los docentes en servicio. Como ya ha sido dicho en este mismo portal, la propuesta no es ni nueva, ni tampoco original; es el refrito de algo elaborado en otro contexto cuya intencionalidad es penetrar con ideologías conservadoras ligadas a la derecha o incluso a la ultraderecha. Los valores que se pretende fomentar no son neutros, tienen una intencionalidad de inclinarse a favor de una postura política.
Así las cosas, en el recuento de este fin de año, es más el ruido y las palabras difundidas que las acciones puntuales y concretas que nos lleven a reconocer impactos favorables en los aprendizajes y el poder presumir que actualmente tenemos una mejor educación. Quedarán pendientes los compromisos para el año 2026. ¿En dónde corregirán y cuál será la vuelta de tuerca que se lleve a cabo en el sistema para mejorar el servicio y los resultados educativos? Aunque no sea “Al estilo Jalisco”, las niñas, los niños, los jóvenes y los adolescentes de Jalisco merecen una mejor educación.
*Doctor en Educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com