El papel de la confianza en el aprendizaje

 en Alma Dzib Goodin

Alma Dzib Goodin*

La psicología ha intentado demostrar la importancia de la emoción en el aprendizaje, sin embargo no ha tenido mucho éxito más allá de decir que los niños aprenden mejor cuando están contentos. La neurociencia tiene una mejor explicación, y radica en que las estructuras relacionadas con el proceso del aprendizaje se entrecruzar con el proceso emocional, y con mayor detalle, se ha encontrado que se comparten proteínas con el proceso de la memoria.
Sin embargo, hay un elemento al cual no se le ha brindado suficiente atención, y es la confianza en el ambiente. Cuando una especie tiene confianza en el ambiente, es más domesticable, eso implica que empleará más recursos para aprender. Esto se ha demostrado en especies salvajes, que han deleitado a muchos ejecutando lo que parecen asombrosas conductas sociales, que se deben a la confianza de que están a salvo con las demás especies que les rodean, incluyendo a los humanos.
La confianza en la escuela sigue los mismos principios, cuando los niños sienten la suficiente confianza en el ambiente escolar, tendrán mayor entusiasmo por aprender. Cabe mencionar que esto implica un camino de ida y vuelta, el estudiante debe sentir confianza en el ambiente y al mismo tiempo en sí mismo. Siendo lo ideal que el ambiente sea capaz de generar este circuito, siendo la emoción solo un elemento.
A diferencia de lo que clama la psicología positivista, a nivel evolutivo no existen emocionales positivas o negativas; todas son respuestas adaptativas hacia el ambiente, es necesario responder con ira cuando el ambiente se vuelve hostil, pues no se debe olvidar que es posible morir en él, lo mismo que responder con tristeza ante una pérdida reconforta. En este sentido, la idea de estar siempre contento, evitar el miedo, o la tristeza es absurda en términos adaptativos, pues si alguien se ríe a carcajadas en medio de un funeral, en algunas sociedades, puede causarle un problema.
En este sentido, se puede tener un salón lleno de risas, y sin embargo, el alumno puede no sentir confianza en su propia ejecución, situación que lo llevará al fracaso escolar. Pensar que los niños deben ser felices es venderles una bomba de humo, pues en la vida no todo es felicidad, especialmente cuando las clases están centradas en la emoción y las evaluaciones están sujetas a un alto componente cognitivo. Todos han sentido alguna vez la increíble emoción de reprobar un examen y tener que dar explicaciones a los padres, quienes responderán al niño con un discurso en el cual se deje sentir la desilusión por la inversión escolar perdida y sin duda, harán que el alumno pierda la confianza en sí mismo. Por supuesto todo comenzó con un chiste.
De ahí que llevar al límite la risa en el aula, en realidad puede hacer que el alumno olvide que al final, deberá responder un examen de opción múltiple, haciéndole pensar que no es necesario estudiar, pues es correcto responder con una frase hilarante, que sin duda no le permitirá comprender el para qué del contenido revisado.
La autoconfianza permitirá al alumno reponerse de las caídas e impulsarle hacia una mejor forma de aprender en caso de ser necesario, si además de ello sabe que en el ambiente no habrá juicios de valor ante sus fracasos, tendrá la posibilidad de comprender tanto sus fortalezas como sus debilidades y podrá enfrentarse más adelante al mundo real, donde solo el más fuerte sobrevive.
La confianza en el ambiente escolar no es solo tener un buen amigo en quien depositar algunas frustraciones, es saber que se está en el lugar adecuado, haciendo lo correcto, de ahí que cuando los medios atacan la figura del maestro y su papel en el desarrollo infantil, están minando esa confianza. ¿Cuántos pueden confiar en alguien que es un flojo sin preparación?
Estas críticas son parte de las muchas paradojas sociales, los maestros no tienen el reconocimiento social que merecen y, sin embargo, deben crear ciudadanos de bien… no diferente a los médicos que solo matan a la gente, al mismo tiempo que se espera que la curen cuando se automedican para evitar ir al doctor.
Confiar en el ambiente es importante para el resto de las especies, ojalá comencemos a crear ambientes confiables para que el aprendizaje se desarrolle de la mejor forma, en espacios emocionalmente adaptados donde el aprendizaje fluya de la mejor manera, con el fin de crear ciudadanos preparados para resolver las necesidades de sus comunidades.

*Directora del Learning & Neuro-Development Research Center, USA. alma@almadzib.com

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