El Mundial, los entornos educativos y la movilidad en la ciudad
Jaime Navarro Saras*
Ante fenómenos como lo es el futbol, es casi imposible que pase desapercibido en países como el nuestro, y más cuando tu ciudad es sede para presenciar 4 partidos de primera ronda, además de recibir la visita del Rey de España, Felipe VI, y la que, según los pronósticos y conocedores, será quien gane la Copa, la Selección de España, además de las selecciones de México, Corea del Sur, Colombia, Uruguay, Chequia y República Democrática del Congo.
Bajo este contexto, los temas de la educación pasarán a segundo término, si no es que algún maestro o los propios padres de familia aprovechan la ocasión para que los niños, niñas y adolescentes que pueblan las escuelas de educación básica entiendan algunos porqués de este Mundial de futbol, entre otros el costo de los boletos y la parálisis de la ciudad en días de partido, también el secuestro de calles y plazas públicas para que las autoridades municipales y estatales de MC, junto con la FIFA, armen su teatro con el FAN FEST amurallado y sin los comercios que día con día atienden a la comunidad tapatía tanto con la venta de utilería como la rica gastronomía jalisciense.
Este Mundial será de dos dimensiones: a) para una clase social a la que le sobran recursos para asistir a los estadios donde pagará boletos de hasta 150 mil pesos, estacionamientos de 2,300 y menús de 1500 dólares por persona, entre otras maravillas que se pueden comprar con dinero, y b) una clase social que estará lejos de los estadios (ya que no se les permitirá estar alrededor del recinto por aquello de la última milla de vigilancia extrema). Será un Mundial sin sabor a pueblo; no será como los Mundiales de 1970 y 1986, donde las calles se inundaban de fiesta y la gente salía a festejar los triunfos de México o de los equipos que adoptó en el camino, como Brasil, quien jugó 10 partidos en el Estadio Jalisco y uno en el Azteca (hoy Banorte), de los cuales ganó 10 y empató 1, quedando campeón en 1970 y eliminado en cuartos de final en 1986.
No se parecerá en nada al Mundial de 1970, donde, por ejemplo, la selección de Brasil hizo una etapa de preparación en la ciudad de Guanajuato y donde jugadores como Pelé, Tostao, Rivelino, Clodoaldo, Gerson (sus 5 dieces jugando juntos), Carlos Alberto, Jairzinho, Everardo, Brito, Piazza y con Félix como portero, además de otros 11, corrían por las calles y callejones de dicha ciudad colonial entre la gente, firmaban autógrafos, se tomaban fotos y abrazaban a cuanta persona se acercaba; así es como Brasil se ganó el corazón de los mexicanos.
Hoy en día a los jugadores se les cuida como si fueran jefes de Estado; la cercanía con la gente es casi imposible y eso le quita magia al Mundial para convertirse en un espectáculo elitista, donde los políticos, los empresarios y las personas cercanas a estos tienen lugares y vistas preferentes o de las denominadas VIP, sin dejar de nombrar a los siempre invitados de “gorra”, esa nueva clase social denominada influencers, los cuales serán los principales promotores de imagen del Mundial y cronistas rosas de un mundo irreal.
Qué decir de las vialidades: las principales calles que van con dirección al Estadio Guadalajara (Akrón, como se le conoce), serán sitiadas; por allí sólo podrán circular vehículos oficiales o aquellos que prestarán servicios particulares con precios de $500 por trayecto por persona. La ausencia de estudiantes a las escuelas remediará un poco el caos, pero no dejará de haberlo porque a leguas se nota que en el estadio y sus inmediaciones reinará el caos.
En fin, a quienes nos gusta el futbol, intentemos disfrutar de ello, y a los que no, a sufrir de ello. Ya veremos lo que sucede desde este viernes y hasta el último partido que se juegue aquí y que será el mero Día de San Juan, día en que no falla la lluvia y con la comunidad de San Juan de Ocotán de fiesta (la cual está a 3 kilómetros del estadio, entre el Periférico, Aviación e Inglaterra, vías importantes para llegar y acceder al recinto), pues capaz que Pablo Lemus (ya envalentonado) les suspende la fiesta y también la lluvia…
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com
Jaime que buen que dices que esté mundial ya no será sabor a pueblo.
Entonces si el fútbol y este mundial no tiene sabor a pueblo. Entonces de que será su sabor ❓
A propósito de partidos mundialistas, ¿Qué intereses juegan detrás de la ciudad amurallada?