El espíritu de la FIL

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

Una buena historia bien contada es una buena historia,
una buena historia mal contada es una mala historia.

Javier Cercas, FIL 2019

La semana del 30 de noviembre al 8 de diciembre Expo Guadalajara alberga una de las librerías más grandes del mundo, la FIL, Feria del Libro de Guadalajara, convergen en este espacio gente de muchos países; ésta es una gran feria de libros, la segunda en tamaño e importancia, la primera Berlín, lo he escuchado en una de las conferencias que se han dado, dos salas, la nacional y la internacional reúnen las diversas propuestas escritas en múltiples formatos para poder exhibirlos a un público que se pasea curioso en busca de un título o de un autor, o que simplemente ve pero que no compra. Los intereses y propósitos son variados, se asiste como escritor, ilustrador, expositor, editor, parte del equipo de una editorial, visitante, promotor de lectura, bibliotecario, profesor, estudiante, periodista, comunicador, agente de venta de libros o como persona interesada en leer. En el programa de este evento por día y hora se puede consultar las conferencias, presentaciones, debates, foros convocando a especialistas de diversos lugares. Existe una organización sincrónica con una puntualidad esmerada con la cual se llenan y desocupan los salones.
La FIL es la vitrina de escritores e ilustradores que crean nuevos libros y los vienen a presentar, las salas se ocupan por espacio de una hora para que compartan su logro, se da a luz a un nuevo texto, aun no se sabe el impacto que tendrá en lo social, político o educativo, es el momento afortunado de los autores que esperan que su obra llegue a todos los potenciales lectores. Los escritores noveles ilusionados comparten su historia para escribir, los profesionales ya son expertos en estos escenarios, pero igual comunican con fluidez sus experiencias, saben las vicisitudes y que muy pocos llegan a triunfar, que es difícil ser profesional en este campo.
La Feria del Libro propicia el encuentro de las personas, de conocidos o desconocidos, de gente que sola o acompañada se deja seducir por unas líneas escritas o una imagen y que convierte ese stand en una sala de lectura tratando de leer y aproximarse a la historia completa del libro que tiene en sus manos, desencantado por el precio actual de algunos libros y haciendo cuentas para saber que está a su alcance comprar. Este recinto es además un laberinto con muchos recovecos en el cual te puedes perder y encontrar con una historia, cuento fantástico o de ficción, con una crónica o un libro de recetas, los géneros y títulos son abundantes y esto se muestra en cada metro cuadrado, estos pasillos a veces tumultuosos de asistentes que disfrutan del ambiente lector.
FIL como tiempo para los premios, “Un premio te está esperando” escuché decir a una persona que acompañaba a jóvenes escritores, varias editoriales hacen convocatorias a todos los creativos aficionados y profesionales para que bajo un seudónimo participen con sus textos o ilustraciones, los cuáles ilusionados mandan su obra, desean y anhelan ganar; este año los premios han sido otorgados a novelas, cuento, crónica que destacan los temas sociales relevantes como la violencia, los migrantes, la contaminación. Estas convocatorias invitan a el escritor que llevamos dentro a dedicar tiempo a la escritura, cada cual, en su estilo y género, cuántas historias hemos escuchado en la familia, escuela, en el tránsito por la vida, esas que nos fueron confiadas y que podríamos escribir, ya sea en papel o formato digital; así se trasciende una época, a través del don que un día un maestro nos enseñó que es la escritura y que ahora esta feria promueve. Felicidades a los maestros que este año vieron coronado su logro como la mtra. Angelina Arévalo que con “Las galletas de la tía Nora nos trae un cuento de navidad”.
La India, el invitado de honor, este enigmático país que los que lo han visitado dicen que les trasformó, que modificó su manera de percibir el mundo; ocupa el pabellón central, con sus grandes caracteres de escritura indi, ofrecen unos cuantos libros traducidos al español, muchos al inglés y otros en su idioma, junto con el espacio de pequeño foro para los expositores de la India. Aparte de ofrecer algunos textos a la venta, tienen el área de negocios en el cual las editoriales buscan vender los derechos para la traducción de los libros que esperan llegar a otro continente.
Un mundo adentro de otro mundo, con esta analogía se puede hablar de la FIL niños, acontece como un paralelismo; cada espacio fascina a los niños que ven en los libros la oportunidad de un nuevo cuento o juego, los espacios son pequeños talleres que le imprimen dinamismo a la experiencia, son pocos valientes maestros y educadores que traen sus alumnos a la feria, pero son padres y madres de familia los que apretando fuerte la mano de sus hijos los conducen a las experiencias.
Las críticas a la FIL son variadas y tal vez justificadas, sin embargo, cada persona es libre de expresar su opinión o reflexión, que si presenta una faceta elitista, costosa e inaccesible; aunque se habla de inclusión a esta propuesta le falta estructura para que logre este propósito, no se observaron espacios para atender a las diferentes capacidades; otra crítica es que las redes sociales y algunas empresas promueven textos comerciales y lo que están produciendo los youtubers más que contenidos de literatura y ciencia. También, se puede reflexionar sobre la presencia política de secretarios o autoridades los cuáles aprovechan los reflectores, no tiene un plan consolidado que incluya a la lectura o una estrategia social, pero dan discursos a los medios de algo que en lo cotidiano no se observa que promuevan.
Tiempo de recomendar libros, los conferencistas que son escritores, periodistas, influyentes de la educación, la política y la cultura han mencionado que sus libros favoritos entre ellos “20 mil leguas de viaje submarino” nos recomienda Elmer Mendoza y añade que en tiempos de narcotráfico con la lectura se transmite la esperanza, “Lectura Fácil” de María Morales, premio Herralde de novela lo recomienda Alicia Molina si queremos ayudar a que otros lean, se promueve leer a Javier Cercas que con su novela “Terra Alta” gana el premio planeta, a Antonio Muñoz Molina también presente en esta edición de la FIL. En la función de docentes o directivos de los diferentes niveles y grados, desde la educación inicial, básica, media y superior tenemos este poder de influir a otros, así que también comuniquemos lo que los libros han hecho por nosotros, acerquemos la lectura, como mediadores, recordando los diferentes formatos, títulos, experiencias lectoras. Más que decir importa el leer, que nuestro ejemplo trasmita esta pasión.
Algunos tendrán la oportunidad de asistir a una feria como ésta, otros tal vez no, pero lo que siempre va a importar es seguir fomentando la lectura como un derecho al que tienen los seres humanos para lo que decidan, en el ejercicio de su libertad.
Somos (a decir de Tomás Eloy Martínez) lo que hemos leído o seremos la ausencia de lo que los libros han dejado en nuestra vida.

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

Deja un comentario

Escriba su búsqueda y presione ENTER para buscar