El coronavirus y las lecciones no aprendidas del pasado

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Hace 11 años se dio una gran difusión al fenómeno de la influeza H1N1 en México, al igual que ahora, primero se negó y conforme pasaron los días se empezaron a tomar medidas sanitarias (desde la Secretaría de Salud) y donde se hacían recomendaciones a la población para no adquirir el virus. Las medidas fueron tales que se suspendieron las clases en todos los niveles educativos durante una semana, posteriormente se siguieron protocolos de prevención con apoyo de los gobiernos federal, estatales y municipales, durante las primeras semanas dotaron con materiales de limpieza limitados a intituciones públicas como escuelas, centros de salud, oficinas de gobierno y otros espacios públicos, entregaron gel antibacterial, cloro, cubetas, trapeadores, escobas, tela para limpieza y cosas por el estilo. En dichos espacios se dieron a la tarea de mantener limpias las áreas de mayor circulación y uso como baños, salones, escaleras y pasillos, a la entrada de las instituciones había gel antibacterial disponible y la atención estaba centrada en las personas con síntomas de la enfermedad a quienes se les justificaba la inasistencia para evitar el contagio.
Conforme fue pasando el tiempo las prácticas preventivas como lavarse la manos frecuentemente; estornudar en el ángulo interno del brazo; quedarse en casa si se tenían síntomas como tos, fiebre, dolor de garganta, cabeza y cuerpo; no escupir; evitar ir a eventos masivos; así como no tocarse, boca, nariz y ojos fueron quedando en desuso, casualmente son las mismas recomendaciones que hoy se piden para prevenir el contagio del coronavirus, eso hace suponer que la experiencia del H1N1 de 2009 no dejó enseñanzas significativas en la población.
Pero, ¿por qué sucede todo ello?, obviamente que con este tipo de fenómenos han quedado a deber las instituciones públicas, en donde las autoridades gubernamentales y las familias se han desentendido de los cuidados higiénicos de las personas; en lo referente a las escuelas públicas, éstas se tienen que rascar con sus propias uñas porque no reciben apoyos y materiales de limpieza de manera constante por parte de la SEP o la SEJ en el caso de Jalisco (ocasionalmente llegan unos cuantos litros de cloro y algún material de limpieza limitado), de allí en más habrá que comprarlo con las cuotas voluntarias que aportan los padres de familia (que, cabe señalar, cada vez son menos).
Sin querer jugarle al adivino y conociendo lo que regularmente sucede en México en temas de salud, seguridad y educación, el efecto coronavirus no dejará ninguna enseñanza en la población, volveremos a lo mismo de siempre porque el sistema de salud pública es más crítico que la educación pública y eso es mucho decir porque lo de laica, gratuita, obligatoria y de calidad suena muy bonito pero está muy distante de la realidad.
Una de las grandes limitantes de México en materia de educación, salud y seguridad es el presupuesto insuficiente para garantizarle a cada individuo la atención, lo cual (y a manera de ejemplo) podría aminorarse si la escuela y el hogar garantizaran el aprendizaje de hábitos, el fomento de valores y la sistematización de los mismos en todos los espacios de la sociedad.
Tema aparte es la disputa que tienen algunos estados como Jalisco con cualquier medida tomada desde la federación, en este asunto del coronavirus, habían acordado el el secretario de educación federal, Esteban Moctezuma, con todos los secretarios de educación de los estados suspender clases con alumnos desde el 20 de marzo hasta el 20 de abril, bastaron unas horas para que el gobierno de Jalisco no respetara el acuerdo y decidió suspender clases desde el 17, a lo cual se sumaron más estados, la justificación se basó en que ellos si tomaban las cosas en serio y no como las medidas planteadas desde la SEP. Lo lamentable de todo no es quién tiene la razón, sino la división evidente por sacar tajada política del hecho, lo cierto es que con ese tipo de disputas nadie gana, mucho menos las escuelas públicas que, por desgracia, una vez pasada la continguencia volvera a su normalidad, sin más apoyos que el pago de la nómina (y en el caso de Jalisco ni eso), al tiempo.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

Comentarios
  • Marco Torres
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    Buenos días: Mtro. Jaime Navarro Saras

    Los gobiernos estatales y las autoridades federales deben dejar aún lado sus diferencias políticas. Sí no se toma en serio la pandemia del coronavirus, se volverá a cometer los mismos errores del pasado. La primera medida deber ser estrictamente la prohibición de los vuelos internacionales y actualmente Italia ya tiene más personas fallecidas que China y el que sigue es España. Las consecuencias económicas ya se ven a la vista y es el aumento del dólar y la disminución del precio del petróleo. Qué impacta gravemente a las finanzas públicas y la economía de los ciudadanos. Quiénes tienen negocios en el comercio formal e informal. Se quedan sin ingresos económicos y sube el desempleo. En el tema educativo, porqué no existen las condiciones necesarias para la educación a distancia y sin tener la preparación indicada para los docentes. Se requiere tiempo para la planeación de las clases virtuales y el diseño instruccional. Las reglas del curso y el tipo de evaluación que el profesor indicará al grupo.

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