El carácter de la SEJ
Jaime Navarro Saras*
Todo un acontecimiento y una nota de impacto (a decir de las autoridades de la Secretaría de Educación Jalisco) ha sido el denominado Programa Estatal de Formación del Carácter Al Estilo Jalisco.
Dicho programa se ha estado divulgando en diferentes medios y con personajes de toda índole, lo mismo con funcionarios de la Contraloría del Estado, la Comisión de Educación, Cultura, Deporte y Juventud del Congreso de Jalisco, el Sistema de Mejora Continua de la Educación, el personal directivo de la SEJ, estudiantes de la licenciatura en Derecho del ITESO, algunas escuelas Normales y demás.
Este programa es hoy por hoy la joya de la corona de la SEJ y con ello han divulgado diversas notas donde se equiparan con sistemas educativos como el de Singapur.
Desde el día de ayer (lunes 20 de octubre) se ha desplegado por todo el estado un formato de actualización y capacitación a tres personas por zona escolar (supervisor, ATP y director) de educación básica; serán tres días.
El trabajo es intenso y el formato es el trabajo con la Guía del formador, un documento de 109 páginas dividido en 4 módulos, además de un Cuadernillo de trabajo de 21 páginas llenas de actividades simples y solo de llenado.
En la introducción de la Guía no se señala el origen del Programa ni cómo se construyó o los mecanismos para dar cuenta de la realidad donde será aplicado en lo sucesivo; solo dejan ver que éste surge de la colaboración entre la Secretaría de Educación Jalisco y la Universidad Panamericana.
Indagando un poco en el tema, se dice que este proyecto es financiado por la Templeton World Charity Foundation y organizado por un equipo de investigadores de la Universidad Panamericana y de la Universidad de Navarra. (Además), que cuenta con la colaboración de la Secretaría de Educación de Jalisco y del Center for Character and Citizenship de la Universidad de Missouri-St. Louis (se puede consultar desde https://educaracter.com/proyecto/).
El 22 de marzo de 2023, el secretario de Educación, Juan Carlos Flores Miramontes, junto con Daniela Salgado Gutiérrez, directora de la Escuela de Pedagogía y Psicología de la Universidad Panamericana, dieron a conocer los logros que tuvo el Programa con la aplicación en seis escuelas secundarias (tres técnicas y tres mixtas, 5 mil 435 estudiantes y 419 directivos, docentes y personal administrativo). Entre otras cosas, señaló Flores Miramontes: “Hemos podido constatar que se fortalece la construcción de la paz; la formación del carácter, por supuesto; mejora el clima organizacional, el tejido social y la generación del conocimiento”.
También se dieron a la tarea de generar un Análisis de los estudiantes jalisciences (por cierto, muy desactualizado; el ciclo escolar más reciente es 2018-2019). En este se da cuenta de algunas deficiencias; la mayoría tienen que ver con la cobertura, el impacto familiar y las contradicciones sociales propias de la realidad actual.
Por lo compartido por algunos colegas que participan en la reciente capacitación o que han estado en los diversos eventos donde se promociona el programa, se evidencian algunos aspectos como que permean contenidos que tienen que ver con la moralidad cristiana, no hay espacio para el debate o el análisis del porqué del programa, es evidentemente direccional y verticalista, bastante dogmático y lleno de loas tanto de los promotores como de los aplaudidores de siempre.
Sería sano (pero no lo van a hacer las autoridades) dar cuenta de los resultados que arrojó su aplicación en las 6 escuelas secundarias, así como abrir el debate para analizar, cuestionar y proponer ideas en ese sentido, aunque ya existe algo más transversal (la inteligencia socioemocional) y menos limitado como el tema del carácter.
Esperamos pronto ver algo de luz para ver los reales alcances del programa y ojalá podamos leer algunos caracteres que surjan de las teclas de las computadoras, producto de los informes y evaluaciones de los creadores y los aplicadores del programa.
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com
Después de leer el artículo, con el debido respeto, considero fundamental que la validación de la información preceda a cualquier opinión pública.
Me permito señalar un posible error de enfoque al vincular los valores o virtudes humanas, intrínsecos a la ética universal, con un tinte de moral cristiana, como lo sugieren las percepciones de algunos de sus colegas.
En esa línea, percibo en el artículo una postura juiciosa y se basa en información no verificada (solo lo compartido por algunos colegas), resulta poco ético si no se tiene un conocimiento profundo de la iniciativa en cuestión. La rigurosidad profesional exige que evitemos compartir información como verdadera sin la debida confirmación.
Gracias por tu comentario, Sofía. Un par de preguntas: ¿Quién es el principal promotor y creador del Programa? ¿Acaso no es la UP basada en la propuesta Educaracter, la cual se financia a través de tres instancias norteamericanas? La UP está muy lejos de ser alma de la caridad y para ellos todo es negocio (y este programa no es ni será la excepción). El principio inicial de la UP es tener: Visión cristiana de la vida: Fundamento de la formación que orienta toda actividad universitaria.
Ya revisamos lo que a la vista han compartido y ello carece de una metodología básica de la investigación, pero bueno, habrá que ver qué tanto perdura y qué deja de enseñanzas entre el magisterio.
Yo participe en el curso y me agradó saber que hay un propósito de parte del sistema educativo estatal, de hacer algo por atender los graves problemas que aquejan a nuestra sociedad por la falta de una cultura moral que busca el desarrollo de virtudes que exaltan la existencia humana. ¿Tiene esto algo que ver con la moralidad Cristiana? Pues que bien! Porque entre el científicismo, el positivismo y el socialismo marxista, que hicieron que tantos hombres y mujeres perdieran el sentido de trascendencia desde el espíritu, hemos vivido anclados a la tierra supeditados a las voluntades, que sin moral ni virtudes, nos han ido deshumanizando al punto tal de querernos hacer creer que la verdad es relativa porque depende desde dónde se ve y lo que se quiera ver, aún cuando este distorsionada o torcida. Pero bueno , la cultura del cangrejo que jala hacia abajo antes de permitir que otros suban, que prevalece en México será parte de lo que habrá que cambiar también.
Gracias Cecilia, por tu comentario; bien valdría la pena que indagaras un poco de cómo se llegó a la conclusión de que la escuela pública debería ser laica. Saludos.
¿Será la formación en el carácter la respuesta ante las necesidades educativas de niñas y niños preescolares en Jalisco?
“Si el saber no es un derecho, seguro será un izquierdo”
Silvio Rodríguez
Concluidos los trabajos de “capacitación” a Supervisores de Zonas Escolares, ATP y Directivos en el proyecto de “Formación en el carácter y la IA Gen al estilo Jalisco” en la que participaron de tres representantes por zona escolar, a convocatoria de los Niveles Educativos de Educación Básica de la Secretaría de Educación Jalisco, tienen como misión, hacer el despliegue de actividades al interior de los colectivos de zona escolar en los próximos meses de enero y febrero.
Surgen de entre los participantes diversas inquietudes y preguntas que nos interpelan desde el pensar crítico, comparto algunas de ellas:
1.Ante la propuesta de trabajar para “ser buenos”: ¿Desde dónde se piensa el proyecto educativo de “Formación para el carácter y la IA Gen”?, ¿Qué podemos significar por ser modelos virtuosos?, ¿Por qué el énfasis en trabajar en valores “humanos” para ser buenos?, ¿Qué es ser buenas personas?, ¿A qué intereses responde el ser buenas personas?, ¿Qué se entiende por carácter ético?, mencionan a los docentes como “agentes morales” ¿seremos ahora embajadores de la moral? Se habla de la educación del carácter para un cambio cultural en la escuela, de la búsqueda de la verdad, ¿bajo qué planteamiento filosófico debemos entender la búsqueda de la verdad?
2.Con relación a la fundamentación: ¿En qué parte del artículo tercero y la ley general de educación se fundamenta la propuesta?, ¿Y el Plan y programas de estudio?
3.En relación al proceso formativo: ¿Quién forma a los maestros en Jalisco?, ¿Por qué la universidad privada de ideología católica forma a los docentes de educación básica pública? ¿Se legitima una ideología del yunque derechista?, ¿Nos remonta a la época colonial cuando la iglesia intervenía en la educación?, ¿Cómo garantizar la educación laica formando para ser moralmente buenos?
En el desarrollo del taller, se vivieron distintas actividades de forma eclécticas, dinámicas de todo un poco para sustentar a manera de taller de desarrollo personal. Y planteo: ¿Dónde queda el Humanismo Mexicano planteado en planes y programas de la Nueva Escuela Mexicana?, ¿Y la transformación de las consciencias? ¿Por qué pretender formar un ciudadano bueno?
Cito textualmente una diapositiva del curso – taller: “El carácter son los valores positivos de la acción: integridad, justicia, solidaridad, empatía, generosidad, laboriosidad, perseverancia, iniciativa” ¿acaso se asemeja al listado de virtudes con el cual la iniciativa privada hace contratos laborales para empleados “bien portados”?
A nuestras escuelas de educación preescolar, acuden niñas y niños en condiciones vulnerables, de desigualdad social, económica, familiar, que viven en el día a día, condiciones de violencia, de abandono por parte de los padres progenitores quienes por condición económica se trasladan a otros estados para asegurar el sustento familiar, a estas niñas y niños de los cuales el diagnóstico socioeducativo arrojó como necesidad primordial el desarrollo de la oralidad en preescolar, ¿Cómo formar el carácter cuando no podemos garantizar la sobrevivencia de nuestras infancias?, ¿Cómo educar el estoicismo cuando aún en nuestro sector educativo difícilmente y con grandes esfuerzos trabajamos por generar la igualdad, la justicia social, disminuir las brechas sociales, la equidad?
En las actividades del cuadernillo se propone la educación del Japón como modelo, ¿Qué acaso no trabajamos por una educación decolonial que nos permita recuperar y valorar nuestros saberes comunitarios?, ¿Y los esfuerzos por la revalorización de la función docente? ¿Qué acaso la nueva escuela mexicana no nos ha reconocido como profesionales de la educación, con nuestras propias significaciones desde nuestros territorios?, ¿Por qué pretender modelar al otro? ¿Qué acaso no trabajamos por complementamos y reflejamos siendo comunidad? ¿Cómo hacer lectura de realidad de lo visible, lo no visible de la propuesta de formación en el carácter e IA?
Me habita la duda, el desánimo cuando en la realidad educativa desde mi territorio, hay una escuela que desde hace ocho meses su edificio escolar fue cerrado por protección civil y niñas y niños trabajan en lugares improvisados, tres escuelas en con bardas colapsadas por el reciente temporal de lluvias acordonadas y en peligro de nuevos derrumbes, la atención a las prioridades educativas debieran ser lo primero, la propuesta formativa de pretender “modelar” el carácter en las niñas y los niños preescolares, que a su corta edad, pareciera que volvemos a la idea de “domesticarlos” como la canción de Joan Manuel Serrat: “a los que por su “bien”, hay que domesticar”… para que sean “buenos”…
Si, a una educación humanista científica, crítica, liberadora, emancipadora. Si, a una educación que forme a ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos humanos, como el camino para la transformación social, si, a la formación de personas críticas, participativas, activas que procuren procesos de transformación por la vía de la innovación, la creación de iniciativas que mejoren la calidad de vida y el bienestar en comunidad.
Concluyo mi sentipensar con una frase que pareciera emerger desde la urgencia con voz potente: “Lucho por una educación que nos enseñe a pensar, y no a obedecer” Paulo Freire.
Muchas gracias, Griselda, por tu amplio comentario.
Saludos Mtro. Jaime, soy Griselda Gómez