El amor y la amistad

 en Alma Dzib Goodin

Alma Dzib Goodin*

En unos días el impacto comercial se llena de rojo para celebrar por un día el amor y la amistad, los restaurantes y demás espacios sociales se llenan de clientes para hacer del día algo especial, sin importar el costo económico, lo que llena de gozo a los negocios.
El amor, por otra parte, es mucho más simple en términos evolutivos, la razón por la cual nos enamoramos es mantener a la especie humana sobre la faz de la tierra, no hay ninguna diferencia con el resto de las especies, al final todos intentamos mantenernos vivos.
La amistad, es una característica de las especies sociales, que crean sociedades para cuidarse unos a otros y con ello tienen mayor oportunidad de sobrevivir. De ahí que sea tan importante que tengamos amigos, sobre todo en la tercera edad pues es más importante mantenerse activo socialmente, aunque un buen amigo no tiene edad, como aquellos que conocemos desde la infancia y se mantienen para toda la vida.
Desde el punto de vista cerebral, el enamoramiento es un coctel bioquímico formado por tres elementos dopamina, vasopresina y oxitocina que se mantienen por algunos meses después de haber encontrado a ese alguien que se vuelve tan especial. Prácticamente es una droga natural que nos mantendrá ciegos por algunos meses, nos hará sentir que la persona de la cual nos enamoramos es única y especial, la vamos a idealizar y creemos que es perfecta. De ahí, la persona enamorada va a sufrir una inestabilidad emocional e incluso física, por lo que se va a tener un sentimiento intenso de alegría, aumento de energía, mariposas en el estómago, pérdida de sueño, aumento de la frecuencia cardiaca, y se sufre ansiedad o desesperación ante cualquier problema referente a la relación.
Por supuesto, una vez que el coctel deja de funcionar, tendremos que ver si realmente la persona que elegimos ha sido la correcta, pues es entonces cuando se pasa a la fase del amor, en la cual debemos aprender a confiar en la persona y ser capaz de poner nuestra vida entera en sus manos, como se dice: “en la salud y en la enfermedad”, el bioquímico asociado con el amor es la oxitocina, que es como un pegamento emocional, de hecho es la misma sustancia que nos hace sentirnos tan cercanos a nuestros hijos.
Si bien el sexo puede darse sin vínculo emocional alguno, con el enamoramiento, y el amor las cosas siempre se experimentan de manera distinta. Una vez que la sociedad aprueba por las uniones, hay una especie de permiso social para las parejas, ya sea por las ceremonias oficiales a nivel religioso, o por el permiso de las familias que aceptan la unión de los hijos, y como ha sucedido a lo largo de todas las generaciones que han pisado la faz de la tierra, se espera que la pareja tenga un primer hijo, cuando llega el primero se le pregunta, ¿cuándo el segundo?
Por supuesto, existen actualmente otros tipos de parejas que empiezan a romper la idea tradicional, la pareja ya no es sólo hombre y mujer, las personas se enamoran de quienes se sienten atraídos y con quienes se sientes protegidos, así que las parejas del mismo sexo van a tener los mismos procesos a nivel bioquímico, pero el escrutinio para ellos a nivel social será aun más grande. Afortunadamente, se les ha permitido llevar a cabo el proceso de adopción, lo cual les permite disfrutar de las bondades de una familia y al final contribuir a mantener a nuestra especie viva.
Quizá, estimado lector, piense que he quitado un poco de romanticismo a la idea del día de San Valentín, lamento que sea así… entonces, voy a contar de donde surge este día en que celebramos el amor a nivel social.
San Valentín era un sacerdote que vivió en el siglo III, quien desafió al emperador Claudio II, por prohibir los matrimonios de las parejas jóvenes, el sacerdote los casaba en secreto, por lo que hizo enojar al emperador, el sacerdote fue encarcelado, mientras estaba en la cárcel, un oficial lo desafió diciendo que le devolviera la vista a su hija Julia, y el sacerdote fue capaz de hacerlo.
Ejecutaron al sacerdote el 14 de febrero de 270, y fue el papa Gelasio I quien designó el 14 de febrero de 494 el primer día oficial de San Valentín, festividad incluida en el calendario litúrgico tradicional y celebrada por la iglesia católica por los siguientes 15 siglos.
En algún momento, se olvidó que es una fiesta religiosa y se volvió un buen negocio comercial, cuyo costo no tiene importancia, se ha de dar algo a esa persona especial, se ha de gastar, aunque no se tenga dinero que al final de cuentas, el amor lo vale todo y, es sólo por un día.

*Directora del Learning & Neuro-Development Research Center, USA. alma@almadzib.com

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