Día 365
Rubén Zatarain Mendoza*
La cuenta de los días del año 2025 llega a su fin. Mañana será día 1 de un año más; para identificarlo, lo adjetivamos como “nuevo”.
El calendario 2025 mañana será basura; el reloj y sus 24 horas correrán para 2026 desde el primer segundo, nacido en la conciencia cronológica y evasión personal, en la obscuridad irreflexiva de las mentalidades colectivas huidizas de la siempre ganadora realidad personal y comunitaria.
El nuevo año y sus luces artificiales nacen entre luces artificiales que iluminan la noche de despedida y el asincrónico festejo de bienvenida.
Estrenamos almanaques, se ajustan los planes y se verbalizan propósitos, comemos otra vez, degustamos uvas, bebemos, cantamos, bailamos otra vez, damos abrazos generosamente, cenamos y dormimos tardíamente.
Hay algarabía y ambiente festivo en muchos países, el calor humano en hogares y chimeneas, fuego amortiguador del invierno; los juegos pirotécnicos explotan en el cielo oscuro, las estrellas lejanas parecen observar pacientes la euforia humana, la licencia colectiva para algunos excesos; el nuevo sol del primer día del año aparecerá y nos tomará desvelados.
El nuevo día para el hombre trabajador y la mujer trabajadora apenas variará del día de ayer, el día 365 de 2025 y sus pasadas estaciones y equinoccios, sus lluvias y sequías; sus incendios, inundaciones, tandeos de agua, el desempleo y el subempleo, las altas rentas, los salarios insuficientes, las filas en el IMSS, ISSSTE y los hospitales de la SSA.
Para algunos trabajadores, el año nuevo es renovación de contratos laborales y despidos por fórmulas de prestaciones a favor del empleador.
Es cuesta. Más pagos de predial y agua, más ajustes a la economía familiar, más saña en contra de la economía familiar como el aumento del costo del transporte, más cruda realidad de gobernantes estatales y municipales con vocación contable y administradora del capital humano con el que tasan a sus gobernados, votantes ingenuos con los que celebraron un primer informe de gobierno de entrelíneas aspiracionistas de mejores cosas políticas.
Ahí el día 365, día también con las imágenes de trabajadores de los pueblos originarios y otros y otras excluidas de los banquetes, agachados sobre los surcos para la cosecha de tomates y tomatillos, de chiles, cebollas y otras hortalizas. El azadón y el machete, la mula y el arado, el plaguicida y los fertilizantes en manos sin guantes, sobre espaldas desprotegidas.
Las bicicletas y motocicletas, los pies incansables sobre los caminos que van a las parcelas, sobre el hombro, el frugal lonche para soportar la jornada; el cambio de año no ha sido para ellos nunca cambio de destino ni esperanza de mejora.
Los obreros en las fábricas y los servicios, la velada de año en los barrios, ensordecida por las bocinas compradas a crédito, el pozole, los tamales y las bebidas de alcoholes baratos para escapar del lenguaje de una realidad que no se modifica con el cambio de año, los abrazos, deseos y torneos de propósitos viajeros en globos de cantoya hacia el infinito.
La agenda en materia política y los cambios en el país siguen su ritmo en el horizonte de transformación. Como la Coca-Cola, las cerveceras, las vinaterías, los politiquillos incompetentes, ganadores reales de la confusión y estupidización compartida, eructan satisfacción con bolsillos llenos y baños de poder en su ego mientras con la distracción generalizada estrenan fórmulas recaudatorias tramposas.
La ruta del cambio de gobierno en el ámbito estatal es difícil de caracterizar, pero de principio, ha sido un año lejano a la agenda de desarrollo social, artificialmente cacareado en asuntos de la materia económica; la solución de los problemas centrales sigue esperando la estrategia de gobierno necesaria, pese a su autoevaluación acrítica de un primer año de gobierno reprobado por amplios sectores de población.
La sociedad mexicana y sus inequidades, la gobernabilidad interna y el desarrollo social y económico como política prioritaria del gobierno nacional, aun con sus incompletudes. La oposición y el intento golpista del 15 de noviembre, la rabia incesante de sus voceros en medios de comunicación y curules.
La presidenta de la república construyendo legitimidad como personaje central de la continuidad del cambio y la transformación; los adversarios políticos que golpean frontal y subrepticiamente desde distintos espacios.
Su estilo de gobernar y los estilos de cada uno de los gobernadores, el caso abundante en forma y escaso en contenido de Jalisco, la tensión social que provoca el tarifazo al transporte público en la parranda y catarsis colectiva navideña, la entidad federativa tarjetera y credencializadora que, por supuesto, no es anodina electoralmente.
Los intensos 365 días del año que hoy concluye. El mundo de la postverdad en redes digitales y medios de comunicación, la involución y los retos en materia de objetividad e independencia del periodismo.
Los cambios en materia educativa que llegaron de manera diferencial a los salones de clase, la SEP y su rectoría inercial, el falso federalismo que permite recortes discrecionales al calendario escolar, la SEP y la SEJ como espacios de construcción de aspiracionismos políticos. Mario Delgado y su aspiración al gobierno de Colima, Marx Arriaga y el obradorismo en los Libros de Texto Gratuitos, el PAN-PRI conservador y analfabeto que merodea.
Las elecciones intermedias en Jalisco, la visita del exgobernador Alfaro, el gobernador con complejo de influencer y la maquinaria naranja como factor del movimiento del tablero local en los distintos sectores de gobierno, entre ellos la SEJ, donde hay cuchicheos y titubeos del cambio mientras el sistema rueda sin avanzar, mientras se informa sobre los nuevos directores y directores de las instituciones de educación Normal, Centros de Actualización del Magisterio y posgrado. La evaluación interna que ha llegado a veredicto y acuerdo, la evaluación externa y contraloría social necesaria.
El magisterio, víctima de excentricidades como la formación del carácter y la letanía del ser y hacer en comunidad; el profesor y profesora de mentalidad pequeño burguesa, prófugo de la NEM, de la lectura crítica y el autodidactismo, consumidores pasivos de basura pedagógica colonizadora y de bolos alimenticios de pseudopedagogía de pantallas de PowerPoint, de videos de ideas pirata inaplicables o de ejercicios intrascendentes de aprendizajes colectivos mediados por apps.
El día 365 y el próximo aniversario del levantamiento zapatista, el descarrilamiento del tren interoceánico y la desinformación de TV Azteca; apenas anteayer la democratización del poder judicial en las elecciones del 1 de junio de 2025, el cambio de titular en la Fiscalía General de la República (27/11/2025), el aumento del salario mínimo y la discusión por el presupuesto del próximo año.
El día 365, la despedida de un año activo geopolíticamente con la derechización de Latinoamérica, como los casos boliviano, chileno y hondureño.
La guerra de Rusia contra Ucrania y el genocidio de Israel contra Palestina, la tensión entre China Popular y Taiwán, Trump y su militancia soberbia en el entramado internacional, la persecución y cacería de inmigrantes indocumentados.
La irresponsabilidad individual de los gastos de los festejos navideños y de fin de año. La ceguera y trivialidad cultivada cual alabanza y cuentos infantiles del discurso y mensajes de los púlpitos, la paz dicha que no es la paz sentida ni mucho menos la paz real del empleo y la prosperidad socialmente distribuida.
El día 365 y la mirada evaluativa de los doce meses, lo que se queda en el tiempo pasado, lo que se queda en siembras y potencial de cosecha, mejora individual y colectiva a partir de mañana, el día 1 del nuevo año.
*Doctor en Educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com
Excelente análisis del panorama general,solo un aspecto que me parece importante y medular,la lucha contra el Narco la desarticulacion de los principales capos y la complicidad con los diferentes sectores sociales.
Lucha que abandera Claudia Cheinbaum como uno de los objetivos principales para apaciguar el país y malestar del pueblo.